viernes, 23 de enero de 2015

CURRICULUM



Acaban de salir los datos del paro y del empleo. Resulta desolador y nada esperanzado. Para mí, no solo que los datos sean tan negativos, pues un país no puede avanzar de esta forma, sabiendo además que se está cambiando el proceso de centralización, como dice el papa, en el que lo más importante es la macro economía y lo que eso conlleva. Seguro que algunos de los que leéis este comentario os resulta conocido el título de éste, o bien por vosotros mismos o por familiares y amigos. ¿Quién no ha hablado y comentado en estos últimos años la necesidad de que un curriculum llegue a buenas manos, lo tengan en cuenta y tenga buena aceptación?. Hay personas que ya han abandonado la idea de tener más títulos, lograr más diplomas, porque acabas trabajando, si tienes suerte, en algo que no tiene nada que ver con lo que estudias, cotizas por debajo de lo trabajado y cobras, no quiero seguir... A pesar de todo esto existen, y no son "ave raris", gentes buenas que honradamente hacen el trabajo de cuidar los derechos de sus empleados.
En esta comarca, con pérdida de población, envejecimiento de la misma, sin muchas perspectivas de contratación, con un franja de economía sumergida. En nuestra provincia la tasa de paro está, según los datos de ayer, en el 25,5 %. Un horror.
¿Quién nos puede contratar?, se preguntan muchos.
Pero todo esto viene por las opciones que hace Jesús en el evangelio de hoy y que no dejan de sorprendernos. El Señor fue llamando a los que él quiso, y los hizo sus compañeros y enviarlos a predicar y expulsar demonios. ¿Qué curriculum les pide?. 
Origen: marineros, trabajadores, recaudador de impuestos, algún que otro desencantado con el poder romano, y quien le traicionaría. Formación: clases tutoriales y particulares con el Maestro. Disponibilidad: absoluta a tiempo total. Horarios: Los que el cliente demande. Riesgo laboral: muy algo, luchar contra el mal y ser perseguido como el Señor.  Herramientas: la cruz, la palabra y el corazón. Sueldo: el amor a la pobreza. Domicilio: vida itinerante, con las sandalias, el bastón en la mano y nada para el camino. Proyección de futuro: la eternidad. Abales: el Padre eterno. Garantías de futuro: el don del Espíritu Santo. Perfil del obrero: pecador perdonado.
¿Nuestra mirada sobre el mundo y sobre los demás es como la de Jesús?. Donde nosotros vemos fracaso, él ve oportunidad; donde vemos pecado, él ve misericordia. Y es que es Jesús quien nos llama, nos conoce por nuestro nombre y nos envía a ser sus amigos, sus compañeros, a estar con él y anunciar su Reino.

Si nos ha llamado a nosotros, los criterios de elección de Jesús difieren bastante de los del mundo.

Feliz día a todos
Javier Alonso 
A Franqueira

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