domingo, 18 de noviembre de 2018

EN EL AMOR EL SEÑOR ESCUCHA AL POBRE



Hoy tenemos la oportunidad de poner voz, pensamiento, corazón y vida al grito del pobre. Hoy, domingo XXXIII del tiempo ordinario, el Papa Francisco nos convoca para celebrar la II Jornada Mundial de los pobres. Hoy, pon rostro, voz, escucha y lleva a tu interior la persona del pobre. No lo dejes oculto, no lo ignores, no lo rechaces, no lo envuelvas. No mates el amor dentro de ti.
Hoy tenemos la oportunidad de comprobar como el Señor escucha, acoge, abraza, ama y activa la fuerza liberadora de su presencia para dar vida, sanar, levantar, acompañar, iluminar. Lo hace por ti en el amor de Jesús que hay en ti. Lo hace a través de ti por el amor derramado en tu corazón por el Espíritu. 
Hoy toda pobreza es escuchada en el amor.

Feliz domingo
Xabier Alonso





martes, 13 de noviembre de 2018

II JORNADA DE LOS POBRES


El año pasado el Papa Francisco lanzó esta idea. Una nueva campaña que se suma a las muchísimas de concienciación y reflexión, y que son motores esenciales en nuestro compromiso diario. Pero esta jornada tiene un matiz muy distinto. La idea de fondo es una llamada a los que están más directamente implicados en la actividad caritativa social de la Iglesia y los destinatarios de la misma. Los primeros recordando a la comunidad el no cerrar los ojos a los pobres y desvalidos, los segundos siendo protagonistas de la comunidad. Ésta, " en la que ponen todo en común y a nadie le falta lo necesario", como reza el libro de los Hechos de los Apóstoles, se siente feliz de que aquellos que son los predilectos del corazón misericordioso del Señor están en su casa, se sientan a su mesa y compartan la alegría de ser amados superando las barreras del sufrimiento y la amargura de la injusticia.
En qué consiste?
Que las personas y la comunidad organicen el domingo, o un día cercano, una jornada en que con una celebración litúrgica, un encuentro festivo, podamos estar en familia. No hay separación sino fraternidad, nos ayudamos mutuamente a crecer, nos encontramos invitados por el Señor.

Os pongo los enlaces para que conozcáis esta jornada a fondo y podamos hacerla nuestra.




Virxe María, humilde mociña de Nazaret, axúdanos a ser pobres.

feliz día
Xabier Alonso

jueves, 8 de noviembre de 2018

DIME CON QUIEN ANDAS





Dime con quien andas y te diré quien eres.
Y sí, Jesús andaba con lo que no quiere nadie andar. Porque, aunque hace unos días, lo vemos sentarse en la mesa del jefe de los fariseos, tiene la libertad de decir lo que a éste le acerca a la verdad. Y ahora, está con los pecadores, y los fariseos venga a murmurar. Hombre es que pensaban que se lo habían ganado para si. Como éste, que se sentó a nuestra mesa, ahora está con estos impuros. Bien. No se lo pueden decir muy cerca no vaya a ser que también se contagien de tanta "misericordia", porque a Dios es para quien se lo merece y no para eses desaliñados del alma.
Y hoy, a nosotros, que bien caemos en esto, nos da un tirón de orejas mostrando la ternura entrañable del Buen Dios que se alegra por uno solo al que es rescatado de la muerte. La alegría por uno solo que convierte el cielo en una fiesta. Bien distinto de nuestros cálculos en que nos gusta que vengan en masa. ¿Cuántos se confesaron hoy?, pregunta el "contable", ah muy poquitos... y lo decimos con lamento. Cuantos han venido a Misa?. Bueno casi ni vale la pena... porque queremos llenazo de estadio de fútbol.
Y yo pregunto ¿a cuantos les he visto a la cara, reconozco su vida, me preocupo de si?. ¿A cuantos he consolado, acompañado, animado, abrazado?
Ah, Señor Misericordioso, llénanos de tu amor!!!
Con quien quiero hoy andar. Igual descubro el amor de Dios en mi corazón


Evanxeo: Lc 15, 1-10
Naquel tempo os publicanos e a xente pecadora achegábanse a Xesús para o escoitaren. Por iso
os fariseos e mestres da Lei murmuraban, dicindo:
--Este acolle a xente pecadora e come con ela.
Entón Xesús contoulles esta parábola:
--¿Quen de vós, se ten cen ovellas e perde unha delas, non deixa as noventa e nove no
descampado e vai en busca da perdida, a ver se a atopa? E cando a atopa, volve todo contento
para a casa, con ela ao lombo; e, chamando pola xente amiga e veciña, dilles: “Alegrádevos
comigo, que atopei a ovella que perdera”. Pois eu tamén vos aseguro que haberá máis alegría
no ceo por unha persoa pecadora que se converta que por noventa e nove xustas que non
precisen conversión.
E ¿qué muller que teña dez moedas e perde unha, non acende a luz e non varre a casa,
buscándoa con coidadiño ata atopala? E, cando a atopa, chama pola xente amiga e veciña para
lles dicir: “Alegrádevos comigo, que atopei a moeda perdida”. Asegúrovos que outro tanto se
alegran os anxos de Deus por unha soa persoa pecadora que se converta.




miércoles, 7 de noviembre de 2018

SEGUIRTE




El evangelio de hoy es una llamada a una conversión profunda se nuestro corazón. Te propongo que lo leas con calma. Primero de un tirón. Deja un tiempo de silencio a lo largo del día. Luego toma por párrafos y detente en cada frase. 
Solo puedo decir que a mí me desborda.
Jesús lo pide todo, pero con "cabeciña", sabiendo lo que hacemos, llegando hasta el fin de nuestro ser. 
Esto da para mucho.
Escucha. El te llama a vivirlo.

feliz día
Xabier Alonso
7-11-2018


Nunha ocasión que o seguía moita xente, volveuse a eles e díxolles:
‑Se alguén me quere seguir e non está disposto a romper con seu pai e con súa nai, coa muller e mais cos fillos, cos irmáns e coas irmás, e incluso coa súa propia vida, non pode ser discípulo meu. O que non carga coa súa cruz e me segue, non pode ser discípulo meu.
Pois ¿quen de vós, querendo construír unha torre, non se para a pensar no presuposto, a ver se a pode rematar? Non vaia ser que bote os alicerces e non a dea rematado e a xente que o vexa faga riso del, dicindo: "Este empezou a construír e non deu rematado".
Ou ¿que rei, que sae á guerra contra outro, non se senta primeiro a cavilar se lle chegarán dez mil homes para loitar contra vinte mil? E, se ve que non, cando aínda o ten lonxe, mándalle unha embaixada, pedindo condicións de paz.
Pois así, como non renunciedes a todo o que tedes, non hai de vós quen poida ser discípulo meu.
Ben está o sal; pero se o mesmo sal se volve insulso, ¿con que se pode salgar? Xa non vale para nada: nin para a terra, nin para a esterqueira; hai que tirar con el. Quen teña oídos para oír, que escoite.







lunes, 5 de noviembre de 2018

GRATUIDAD




No os creáis que es fácil. Lo digo por la libertad que da el centrar la vida en un estilo de austeridad interior y exterior, en la disponibilidad de las cosas y del tiempo, en la entrega de lo que tienes y lo que eres. Porque la bienaventuranza de vivir la pobre de espíritu abarca todas estas cuestiones. No es fácil y nadie dijo que lo fuese. Pero no es una carga, sino que da la libertad de no sentirte agarrado a las cosas. 
En este tiempo de ponerle precio a todo, también se lo ponemos a las relaciones, prostituyendo la amistad para ver de donde le saco provecho o beneficio. Así favor con favor se paga, o lo dejo en reserva para alguna ocasión. Condicionados tantas veces por las cosas y también por las personas, nos influencia en la toma de decisiones.
¿Cuál es la opción?. Pues la de Jesús:
Siendo rico se hizo pobre. Siendo Dios vivió en la sencillez y la pobreza. Esta no es la dejadez o el abandono de las cosas, sino la valoración de poner cada una en su sitio. Y la riqueza está en los que no tienen, no cuentan, no valen, no pueden... porque ahí está El.
Dad gratis lo recibido gratuitamente
Salir al encuentro del otro desde esta libertad tiene una recompensa: vida.
Feliz día
Xabier Alonso
5-11-2018

Evanxeo: Lc 14, 12-14

 Nunha ocasión díxolle Xesús a un xefe dos fariseos que o invitara a comer: --Ti, cando deas un xantar ou unha cea, non invites a xente amiga, irmáns, irmás, parentes ou veciños ricos; non sexa que esas persoas te recompensen convidándote tamén a ti. Cando deas un banquete, convida a xente pobre, eivada, coxa, cega; e será ditoso, porque non te poden recompensar; pera xa se che recompensará na resurrección dos xustos.





domingo, 4 de noviembre de 2018

EL AMOR MÁS GRANDE QUE LOS SACRIFICIOS



Feliz domingo.
Jesús ya ha llegado a Jerusalén. La última etapa era la del domingo pasado en Jericó. Allí nos enseñaba el camino del discipulado en el ciego Bartimeo. Abiertos sus ojos sigue a Jesús por el camino. Los discípulos, en cambio, no dan abierto los ojos del corazón para descubrir ese camino que conduce a la Pascua.
Jesús, con la expulsión a los mercaderes del templo, abre un proceso de los distintos sectores de la sociedad contra él. Comienzan las discusiones con los sacerdotes, los herodianos, los fariseos, los saduceos. Todos le quieren pillar en un renuncio para poder acusarlo.
En medio de aparece el personaje del evangelio de hoy, un letrado. Su pregunta no nace de los prejuicios, sino de la búsqueda de la verdad. Y descubre el camino que se manifestará en la cruz: el amor.
¿Cual es el mandamiento más importante?
Y Jesús rescata de la tradición del pueblo de Israel la palabra por antonomasia que configura el credo: escucha, "Shemá Israel".
Amarás con todo...a l Señor y al prójimo.
Es el hombre necesitado de una luz en medio de las tinieblas, del oscurantismo de la ley que se había convertido en losa pesada sobre los hombros de las personas. Como una bocanada de aire que da vida al que se siente asfixiado. Ahora todo cobra un nuevo sentido, la nueva ley, el mandamiento del amor, es más exigente que poner un víctima sobre el altar, que sacrificar corderos o bueyes. La nueva ley, la perfección de la ley de Dios es más fuerte, pero es liberadora, porque por amor, el Hijo de Dios se hace sacrificio en el altar de la cruz y nos hace hijos en la libertad.
Aquel recibe la alabanza de Jesús "no estás lejos del Reino"
¿Dónde estás tú? ¿estás lejos del amor?

LECTURA DO SANTO EVANXEO SEGUNDO MARCOS

Naquel tempo, acercouse a Xesús un letrado e preguntoulle:
Cal é o primeiro de todos os mandamentos?
Respondeu Xesús:
O primeiro é: "Escoita, Israel: O Señor, noso Deus, é o único Señor. Amarás o Señor, teu Deus, con todo o teu corazón, con toda a túa alma, con toda a túa mente e con toda a túa forza". O segundo é este: "Amarás o teu próximo coma a ti mesmo". Non hai mandamento máis importante ca estes.
O letrado replicou:
Moi ben, Mestre, estás no certo cando dis que é único e non hai outro fóra del; e que amalo con todo o corazón, con todo o entendemento e con toda a forza, e amar o próximo coma a un mesmo, é máis importante do que todos os holocaustos e sacrifi cios.
Xesús, vendo que respondera con moito tino, díxolle:
Non estás lonxe do Reino de Deus.
E ninguén se atreveu a facerlle máis preguntas.



Feliz domingo hermanos y hermanas
Xabier Alonso
4-11-2018

sábado, 3 de noviembre de 2018

MARTÍN DE PORRES. PATRÓN DE CÁRITAS




Buenos días. Hoy Cáritas está de fiesta patronal. San Martín de Porres, patrón de la Justicia Social, como lo denominó S. Juan XXIII, es también el patrono de la institución caritativa sociald e la Iglesia, Cáritas. Por esto, felicidades a todos.
Os envío el enlace para conocer la vida de este santo peruano y la homilía pronunciada por S. Juan XXIII en el día de la canonización de San Martín.





RITO DE CANONIZACIÓN DEL BEATO MARTÍN DE PORRES
HOMILÍA DE SU SANTIDAD JUAN XXIII*

Domingo 6 de mayo de 1962


Nuestro corazón y el de todos los que profesan la fe de Cristo, está pendiente del importante acontecimiento que es el Concilio Ecuménico Vaticano II; en el cual están puestas las esperanzas de un rejuvenecimiento con mayor vigor del Cuerpo Místico de Cristo, la Iglesia. A esto tienden especialmente en estos momentos nuestras tareas y actividades, que el Redentor Santísimo de los hambres nos encomendó, aquí en la tierra, para gobernar y dirigir a su esposa incontaminada. Por esta razón el rito solemne, que ahora con gran majestad se realiza en la basílica vaticana tiende, de una manera especial, a este mismo fin; pues al inscribir en el número de los santos del cielo, con gran solemnidad, a un varón insigne y de singulares virtudes, hemos pretendido significar que no puede esperarse cosa mejor del Concilio que un nuevo acicate a los hijos de la Iglesia para una vida mejor.
Martín, con el ejemplo de su vida, nos demuestra que es posible conseguir la salvación y la santidad por el camino que Cristo enseña: si ante todo amamos a Dios de todo corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente; y, en segundo lugar, si amamos a nuestro prójimo como a nosotros mismo (Cf. Mt 22, 36-38).
Por lo cual, ante todo, Martín, ya desde niño, amó a Dios, dulcísimo Padre de todos: y con tales características de ingenuidad y sencillez que no pudieron menos que agradar a Dios.
Posteriormente cuando entró en la Orden Dominicana, de tal modo ardió en piedad que, no una sola vez, mientras oraba, libre su mente de todas las cosas, parecía estar arrebatado al cielo. Pues tenia en su corazón bien fijo lo que Santa Catalina de Sena había afirmado con estas palabras: "Es normal amar a aquel que ama. Aquel que vuelve amor por amor puede decirse que da un vaso de agua a su Creador" (Carta número 8 de Santa Catalina). Después de haber meditado que Cristo padeció por nosotros..., que llevó en su cuerpo nuestros pecados sobre el madero (Cf. 1P 2, 21-24), se encendió en amor a Cristo crucificado, y al contemplar sus acerbos dolores, no podía dominarse y lloraba abundantemente. Amó también con especial caridad al augusto Sacramento de la Eucaristía al que, con frecuencia escondido, adoraba durante muchas horas en el sagrario y del que se nutría con la mayor frecuencia posible. Amó de una manera increíble a la Virgen María, y la tuvo siempre como una Madre querida. Además, San Martín, siguiendo las enseñanzas del Divino Maestro, amó con profunda caridad, nacida de una fe inquebrantable y de un corazón desprendido a sus hermanos. Amaba a los hombres porque los juzgaba hermanos suyos por ser hijos de Dios; más aún, los amaba más que a sí mismo, pues en su humildad juzgaba a todos más justos y mejores que él. Amaba a sus prójimos con la benevolencia propia de los héroes de la fe cristiana.
Excusaba las faltas de los demás; perdonaba duras injurias, estando persuadido de que era digno  de mayores penas por sus pecados; procuraba traer al buen camino con todas sus fuerzas a los pecadores; asistía complaciente a los enfermos; proporcionaba comida, vestidos y medicinas a los débiles; favorecía con todas sus fuerzas a los campesinos, a los negros y a los mestizos que en aquel tiempo desempeñaban los más bajos oficios, de tal manera que fue llamado por la voz popular Martín de la Caridad. Hay que tener también en cuenta que en esto siguió caminos, que podemos juzgar ciertamente nuevos en aquellos tiempos, y que pueden considerarse como anticipados a nuestros días. Por esta razón ya nuestro predecesor de feliz memoria Pío XII nombró a Martín de Porres Patrono de todas las instituciones sociales de la República del Perú (Cfr. Carta Apostólica del 10 de junio de 1945).
Con tanto ardor siguió los caminos del Señor que llegó a un alto grado de perfecta virtud y se inmoló como hostia propiciatoria. Siguiendo la vocación del Divido Redentor, abrazó la vida religiosa para ligarse con vínculos de más perfecta santidad. Ya en el convento no se contentó con guardar con diligencia lo que le exigían sus votos, sino que tan íntegramente cultivó la castidad, la pobreza y la obediencia que sus compañeros y superiores lo tenían como una perfecta imagen de la virtud.
La dulzura y delicadeza de su santidad de vida llegó a tanto que durante su vida y después de la muerte ganó el corazón de todos, aun de razas y procedencias distintas; por esto nos parece muy apropiada la comparación de este hijo pequeño de la nación peruana con Santa Catalina de Sena, estrella brillante también de la familia dominicana, elevada al honor de los altares hace ya cinco siglos: ésta, porque sobresalió por su claridad de doctrina y firmeza de ánimo; aquél, porque adaptó sus actividades durante toda su vida a los preceptos cristianos.
Venerables hermanos y queridos hijos. Como ya hemos afirmado al comienzo de nuestra homilía, juzgamos muy oportuno el que este año en que se ha de celebrar el Concilio, sea enumerado entre los santos Martín de Porres. Pues la senda de santidad que él siguió y los resplandores de preclara virtud con que brilló su vida, pueden contemplarse como los frutos saludables que deseamos a la Iglesia católica y a todos los hombres como consecuencia del Concilio Ecuménico.
Porque este santo varón, que con su ejemplo de virtud atrajo a tantos a la religión, ahora también, a los tres siglos de su muerte, de una manera admirable, hace elevar nuestros pensamientos hacia el cielo. No todos, por desgracia, comprenden cómo son precisos estos supremos bienes, no todos los tienen como un honor; más aún, hay muchos que siguiendo el placer y el vicio los desestiman, los tienen como fastidiosos, o los desprecian. ¡Ojalá que el ejemplo de Martín enseñe a muchos lo feliz y maravilloso que es seguir los pasos y obedecer los mandatos divinos de Cristo!

Venerables hermanos y queridos hijos. Tenéis trazada a grandes rasgos la imagen de este santo celestial. Miradla con admiración y procurad imitar en vuestra vida su excelsa virtud. Invitamos a esto especialmente a la juventud animosa que hoy se ve rodeada de tantas insidias y peligros. Y que especialmente el pueblo peruano para Nos tan querido emule sus glorias en la religión católica, y por la intercesión de San Martín de Porres, produzca nuevos ejemplos de virtud y santidad. Amen, Jesús.
Juan XXIII

Xabier Alonso
3-11-2018