domingo, 11 de enero de 2026

ESTE ES MI HIJO


ESTE ES MI HIJO

Hoy, fiesta del Bautismo del Señor, cerramos el tiempo de Navidad, manifestación del Hijo de Dios encarnado, nacido de María. Adulto camina de Galilea al Jordán. Juan está bautizando, llamando a la conversión para acoger al Mesías de Dios. Jesús, en medio de los pecadores, entra en el agua. Es el río por el que había cruzado el pueblo en su camino de libertad desde la esclavitud de Egipto hasta la Tierra prometida. Se rasgan los cielos, desciende el Espíritu en forma de paloma, la paz y la Alianza de una nueva creación que nace en las aguas. Y la voz de Dios resuena: este es mi Hijo.

Ungidos por el Espíritu, nacidos de las aguas del Bautismo, somos hijos en el Hijo. Saber quien somos es una gracia que viene del cielo. Nacidos para vivir en la condición de ungidos en Misión de llevar la belleza del amor, la armonía de la paz que nace de la Alianza Pascual. 

Vivamos en intensidad nuestra identidad como hijos e hijas de Dios. Llevemos a todos el suave aroma de la unidad y renovemos como cada domingo ser nacidos en la Pascua liberadora.

María es Fuente divina de Gracias por quien nos vino el Salvador

Feliz domingo

martes, 6 de enero de 2026

CANTO DE REIS


CANTO DE REIS 

Que duro debía ver o inverno, e que difícil pasar cada noite nos tempos antergos, e posiblemente, non hai tantos anos. Noites longas, frías, que se prolongaban, non o máis que podería ser, queimar unhas rachas na lareira, un tizóin que fose guieiro minúsculo nos camiños angueiros. Noites longas, de contos de vellos, historias de medo mezcladas coa saudade da mocidade. Tempos de negrura dos fumeiros, enchidos de futuro para a mantenza das moitas bocas do fogar. Tempos de silencios que se fan eternos. 

Non quero pensar o que sería pasar noites a carón dunha cama con alguén padecendo dores de enfermidade, ou os berros da moza coa parteira da aldea que axuda a vir ao mundo un pequeniño. E naquelas, como tempos de tempos pasados, fálase da luz, esa que desexan os ollos que remate o inverno. Estrelas e cometas, regalos, zocos e tramancas postos ao orballo na espera dun caramelo coa que endulzar o día de reis. Os había que poderían ir a algunha feira, erguéndose cedo, para ver se arrepiñaban algo que na tradiña servise de remate das festas. Cantos de reis que percorren a aldea proclamando entre galego e castellano, que José e máis María van recibir a visita dos que veñen do Oriente. 

En tempos de miseria, como os que pasaron a parella de Belén, falar de regalos de reis, de magos e pombas feiticeiras, que elevan ao ceo os corazóns baleiros, é cargar de cores os vidros empañados dunha paixase que se desperta entre cantos de galos e chocas do gando. 

José e mais María, co meniño envolto nuns mantóns, saben que o rei dos reises ven reinar nos corazóns. Noites de espera, que falan de futuro cando veña a alborada, cantos de reis que piden aguinaldo. As portas quedan abertas, pois os nenos da parroquia, van e veñen polas eiras, a dar quentura no inverno do xaneiro que queima co vento as meixelas indefensas dos vellos e das mozas. Nenos que coa brancuras das roupas de liño, lucindo cores de cintas e panos de floriñas, abren os ollos coas bágoas que esbaran da friaxe da mencida. Reise que van e veñen, petando portas nas que sae o fume do lume recén aceso do rescoldo de cinsas húmidas. Reises que van e veñen, petando nos corazóns adormecidos, para que espabilen e se ergan que o inverno va irá esmorecido. Doces e uvas pasas, figos e laranxas, bicos e sorrisos, os reises hoxe tamén pasan. 

José e máis María, pola nosa porta pasan, a mostrarnos ao meniño para que o collas no colo e recoñezas que él é a luz que alumea a todos os pobos. Rei de reises que veñen de lonxe, hoxe poño na miña casa o trono no que ti reinares, non me deixes na noite, que na vida hai moito que cantare.

domingo, 4 de enero de 2026

VERBUM CARO FACTUM EST


VERBUM CARO FACTUM EST

A lo largo de estos días, con cierta intensidad, o a veces por mero compromiso, nos intercambiamos mensajes. Lo que antes de hacía con semanas de antelación a través de las postales de navidad, ahora se deja para el mismo día enviando mensajes masivos en las redes sociales. Un mensaje que circula por la nube y que en realidad no sabes exactamente a quien le llega. Algunos de los que están en agenda les dedicamos un poco más de tiempo. Y los mensajes pueden ser precocinados por otros, incluso por la IA, personalizados, y ya está, con las consabidas "felicidades", "felices fiestas", "feliz Navidad" y los augurios de buena suerte, salud, que seas feliz... y un largo etc. 

Celebramos en la Navidad no que Dios envía un mensaje, una declaración de intenciones de lo que nos haría felices, o lo adecuado a nuestra condición estilo revelación a Moisés en el monte entregando los mandamientos. Celebramos que Dios se entrega como mensaje, confluyen en el Hijo la Palabra creadora, la existencia en la eternidad, que se hace mensaje visible, palpable. El rostro de Dios es visible, concreto, toma la fisonomía de una persona humana, se hace uno de nosotros, con nosotros. Nos dice el Concilio Vaticano II 

Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a Sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina. En consecuencia, por esta revelación, Dios invisible habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor y mora con ellos, para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía. Este plan de la revelación se realiza con hechos y palabras. DV 2

Si quieres conocer el rostro de Dios mira a Cristo, nacido, que vive en la cotidianidad de lo humano, que llora, siente la fragilidad, tiene miedo, pero también confía totalmente, se entrega con absoluta libertad, ama sin límites. Llega a lo incomprensible de la donación total en la cruz, de mostrarnos la gloria de inmortalidad. Pero no es lo ajeno a nosotros, sino que nos arrastra con su amor a atrevernos a ser nosotros la presencia de su amor siendo hijos en el Hijo, elegidos por Dios en el Hijo para la santidad, ser llamados a ser en Cristo desde toda la eternidad, pues él es terno.

Si quieres conocer la palabra comprende el silencio. Porque no somos consumidores de mensajes vacíos, sino comunión que se fortalece en la palabra compartida, que se hace vida compartida. Porque la palabra pertenece a dos, al que la pronuncia y al que la escucha (Michel de Montagne). Conocer a Cristo es conocer las Escrituras (S Jerónimo), por lo que si necesitamos conocer la compasión que debe regir nuestra vida es necesario acercarse a Cristo y verlo acercarse al dolor de los hombres; si buscamos misericordia, vemos a Cristo estar con los pecadores; si estamos en camino de la caridad vemos los gesto de cercanía, de atención de sanación con los enfermos y los pobres. Si queremos ser nosotros mismos, necesitamos conocer mejor a Cristo

Jesús se presenta precisamente como Aquel que ha venido para que tengamos vida en abundancia (cf. Jn 10,10). Por eso, debemos hacer cualquier esfuerzo para mostrar la Palabra de Dios como una apertura a los propios problemas, una respuesta a nuestros interrogantes, un ensanchamiento de los propios valores y, a la vez, como una satisfacción de las propias aspiraciones. (VD 23)

«el Hijo de Dios se hace Hijo del hombre para que el hijo del hombre llegara a ser hijo de Dios» S Ireneo. Es el reto de nuestra vida, aceptar que somos hijos, asumirlo con agradecimiento, vivirlo con intensidad, forjarlo cada día en la debilidad. Ser hijos e hijas y vivir como hermanos.

Con María digamos "Hágase en mí" que seamos dóciles y dejarnos hacer

domingo, 28 de diciembre de 2025

SAGRADA FAMILIA


SAGRADA FAMILIA 

En los grandes belenes que se colocan en casas, iglesias y establecimientos, detrás, alejado del pesebre, como en el horizonte, se coloca un castillo. Una fortaleza, al estilo clásico, con sus almenas, torres, puerta levadiza, y soldados haciendo guardia y defendiendo de posibles ataques contra el rey que está sentado en su trono. Un contraste, el pesebre en la gruta y el portal, frente al castillo de poder y grandeza. El castillo nos recuerda a Herodes el Grande, quien en un arrebato de ira decide que ejecuten a los niños nacidos en Belén menores de dos años. Y todo por la pregunta de los magos venidos de Oriente "¿Dónde ha nacido el Rey de los Judíos? Hemos visto salir su estrella..." Una vez más, el gran rey, que había logrado de Roma ser llamado rey de los judíos a pesar de su ascendencia no judía, detestado por muchos por su impiedad, un asesino experto en quitar de en medio a miembros de su familia que habían sido obstáculo a sus intereses dinásticos, odiado por saduceos, fariseos y miembros del sacerdocio a pesar de haber ampliado el templo, pero por sus desavíos de impureza y sus fiestas paganas; temido por el pueblo que era obligado a trabajar para él y para el imperio de Roma; magnate constructor, megalómano que edificó grandes palacios y fortalezas, incluso la ciudad de Cesarea del mar fue favorecida por sus grandes construcciones... pero que, tiene ·miedo· de un niño que nade en la miseria y es declarado rey de los judíos. ¿A qué temen los poderosos?

En este domingo de la Sagrada Familia podemos encontrar en esta estampa dos formas de construir, de edificar la familia:

Por un lado la del poder, que obliga a justificar comportamientos ilícitos, que se retroalimenta de poder, que busca la vanagloria, que se mueve en excesos, que desprecia, que se satisface en lo inmediato, que no tiene más proyección de futuro que su propio ego, que no se cuida de los más débiles, que busca el máximo rendimiento... y en el extremo vive "en sombras de muerte". Es lo que se puede describir como la cultura de la muerte.
Su debilidad, lo que lo puede derrotar, la fidelidad del amor, la constancia en la verdad, la gratuidad de la entrega, la oblación de la propia vida.

En el vértice contrario, la fragilidad, la aceptación del proyecto de Dios, el discernimiento de los retos, la cultura de los cuidados, la custodia del más débil, el arte de descubrir el rostro de Dios en el otro, vivir bajo el lema de quien pierde gana, el trabajo por el bien de todos, la proyección hacia el exterior, ver las amenazas como retos, no temer sino vivir en la confiada esperanza, no cerrar el corazón a nuevas expectativas, fidelidad creativa, caridad entregada.

Jesús, María y José, salieron a refugiarse a Egipto, la que había sido tierra de esclavitud del pueblo hebreo, para que regresase el Nuevo Moisés a liberar desde el silencio y la vida en Nazaret, hasta que se revelase como Pastor del Pueblo.

Jesús, un niño, amenazado por el poder de un Rey, que buscan su muerte, es refugiado en tierra extraña, como tantas familias que emigran y huyen de las guerras. La fidelidad creativa hace posible comprender lo incomprensible, aceptar lo inaceptable, avanzar en caminos tortuosos, superar y vencer al final. La victoria es el amor.





jueves, 25 de diciembre de 2025

NADAL: MENSAXEIROS DE PAZ


NADAL: MENSAXEIROS DE PAZ 

Xa estamos no Nadal e comeza o novo día cheo de risos e cantos, de ledica compartida. 
Hoxe na cidade de Belén de Xudea, nunha corte, por non haber sitio na pousada, de María Virxe Naceu o Salvador, o Mesías o Señor. A noite volveuse día, os medos fuxiron, as esperanzas fanse visibles, nun neno pequeno, que deitado na manxadoira amosa a forza e potencia de Deus, o peso da Vida, estando a durmir, simplemente estando. A presenza dun neno xa nos mobiliza, fainos reaccionar, ante a debilidade dun cativo facémonos servidores, acabáronse ante el a forzas da opresión, pois ven facernos testemuñas da paz.

Mensaxeiros de que Deus está connosco

Os tempos son cumpridos, as promesas proclamadas son realidade. Netsa noite, un coro de anxos foron visitar aos pastores que durmían ao raso. Homes que o seu tei é o ceo, a terra non é propia, o traballo o pan de cada día, a inestabilidade é o habitual, son os escolleitos pola corte celestial para ser modelo de adoración e xenerosidade. Os pastores non eran ben vistos polo resto do pobo, os importantes, sobre todo os fariseos e a castye sacerdotal, non querían tratos con eles, considerábannos mentireiros e faltos de veracidade. estaban ao marxe, marxinados, pois non acudían ao templo nin os seus cultos, non ían ás sinagogas nin a escoita da Torá, non cumprían os rituais e a razón do seu traballo non eran puros. E a estes, como sucede ao longo do evanxeo contantos e tantas que son buscados por Deus, son escolleitos como verificadores, notarios, testemuñas do acontecido. Os que non esperaban ningún cambio nas súas vidas, o Neno nado, convérteos es protagonistas dunha tarefa, fainos misión, saír, buscar, deixares provocar por quen os ama. Os que xa non esperaban ningún cambio, o Neno ven transforalos.

Os pastores van na busca do Pastor.

Somos buscados polo ceo para facer o camiño de Belén, atoparnos co Señor e pregoar a Boa Nova

Paz desarmante

O pobo esperaba un líder, un caudillo, un dirixente poderoso e potente, un libertador, quen empuñara as armas e liderara a sociedade. Esperaban conforme aos seus pensamentos. Pero Deus ven a desarmarnos. El vence sen nada, a descubrirnos quen somos, fráxiles, dependentes, necesitados, Porque buscamos dignidade, ter o noso lugar no mundo, necesitamos ser respetados, non queremos escravitudes, imprecamos igualdade, e os que teñen e ostentan o poder queren impor os seus criterios, vencer. Un mundo no que se impón a lei do máis forte, ven reinar o máis débil. Un mundo no que se visibiliza ao máis grande e importante, Deus ven na sinxeleza e de forma oculta, pasando desapercibido. O Fillo enviado, o eterno que se fai carne, ven gobernar coas armas do amor, a tenrura e a misericordia. Goberna sen armas e desármanos das nosas. Cumpre a promesa de que transforma as espadas e arados e as lanzas en podadeiras, para facernos progresar en comuñón con toda a creación sin ser destructivos; que cambia os corazóns de pedra, para estar en comuñón cun mesmo e cos demáis; que une o que está dividido, que rescata ao que está perdido, para non deixar atrás a ninguén; que senta no trono aos humildes, que fai caricia do espiño e semente de futuro a terra erma.

Bo Nadal





domingo, 21 de diciembre de 2025

DIOS VIENE SIN RUIDOS


Dios viene sin ruidos

 La bondad de Dios se derrama sin hacer ruido

Esta mañana, aún de noche, los copos de nieve seguían derramando su fría presencia en el entorno del santuario, y la mirada se extendía tímidamente hacia la montaña. Silencio y un reflejo de luz que se proyectaba desde el manto blanco intenso. Nieve que sin darte cuenta va tiñendo la montaña y penetrando la tierra. 

La acción de Dios que contemplamos este último domingo de adviento. José siente en su corazón la turbación, pero se impone la serena convicción que nace de  la justicia que Dios le ha derramado en su corazón. La noche se convierte en confidente del mensaje "no tengas miedo". Y es que Dios se revela a los que abren su corazón al misterio de una intervención que no se asume ni se asimila en un abrir y cerrar de ojos, sino ir desvelando en la noche la suave luz que resitúa cada cosa en su sitio, el el lugar que quiere Dios que ocupe la vida que se abre.

José se pone al servicio de su amada, se dispone a entregarse por el Hijo de Dios, se llena de valor que nace de la fuente inagotable de Dios. Y Dios se hace presente sin hacer ruido


domingo, 14 de diciembre de 2025

VIENE LA PALABRA, LA LUZ , LA VIDA

 


VIENE LA PALABRA, LA LUZ, LA VIDA

La historia de la humanidad, en todos sus estratos, también en la Iglesia, está llena de mesías y salvadores. Personas con deseos de poder que pueden acabar convenciendo a los demás que ellos son la solución a todos los problemas. Su estrategia es denunciar el poder político, económico, social, y ponerse como única solución, rompiendo lo establecido y poniéndose, habitualmente, como líderes supremos y poseedores de la verdad. El uso de la armas es también un medio que "favorece" convencer a los contrarios. Incluso los hay que han quedado como líderes indiscutibles y admirados generales. Imperios que han relevado a otros. Ponga un 3emperador en su vida y todo se soluciona.

Juan Bautista y otros muchos  habían visto diversos personajes ponerse la botas del mesianismo, considerarse enviados por Dios y hacerse valedores de encabezar revueltas liberadoras contra distintos imperios asoladores. Tocaba estar en contra de Roma, luchar contra los reyezuelos corruptos, desterrar la maldad de los líderes religiosos. Todo estaba preparado. Pero Juan, desde la cárcel, no escucha ninguna reacción de los de arriba sobre Jesús. Sabe que las cosas deben funcionar de otra forma, pero la novedad impone cierta incertidumbre. Galilea de los gentiles está siendo el lugar de acción de Jesús, y donde se cuecen las grandes cosas es en Jerusalén. ¿Eres tú el que tiene que venir o hay que esperar a otro? Es la pregunta que se hace Juan. Y es la que nos hacemos nosotros. Pues son dos mil veinticinco años y el mundo parece que sigue dando tumbos. Es este realmente el mesías, el Hijo de Dios, o ha sido un invento de la historia.

Jesús ofrece el testimonio de lo que está pasando y nos da la clave del discernimiento: los ciegos ven, los paralíticos andan, los sordos oyen, los mudos hablan, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el evangelio. Recuerda Jesús el relato de Isaías. Los tiempos son cumplidos. La acción de Dios siempre fue desde lo sencillo, pequeño, humilde. Las cosas no cambian a fuerza de poderes impositivos, sino de transformaciones que nacen desde el corazón. ¿qué podría cambiar un viejo, Abrahán, que sale con la promesa de ser padre en la esterilidad de su mujer y su ancianidad? ¿que puede hacer un José vendido como esclavo por sus hermanos? ¿que podrían esperar de un fugitivo, Moisés, que vive ciudando un rebaño de cabras? ¿que se espera de un pastor, David, sin mayor capacidad que estar en la montaña? ¿que se espera de tantos y tantos que a los ojos del mundo no consiguen grandes hazañas ni son líderes estrategas?

La respuesta de Jesús es su presencia. El es la palabra en el silencio, en la incapacidad del hombre de poder comunicarse, es la luz en la ceguera del mundo, es el camino, el avance, la esperanza en la parálisis de los hombres. Jesús es la vida en la muerte, en el pecado, en la corrupción, en la incapacidad de abrirse al amor. Jesús es la Buena Noticia que se revela a los últimos. Sale al encuentro de cada persona y le anuncia que Dios es salvación. Las cosas comienzan por lo que no cuenta.

Juan permanece firme y espera superando los avatares y los vendavales de aires nuevos de mesianismo. Permanezcamos a la espera de que Dios viene en el silencio de la noche para iluminarnos, en las derrotas y muertes para resucitarnos con él. Dios viene en susurro de confidencialidad para hablarnos al corazón. Dios viene en vínculo de perdón para unir lo dividido. Dios viene en la pobreza para enriquecernos con su pequeñez.