domingo, 29 de marzo de 2026

ESTE ES JESÚS


ESTE ES JESÚS

La gente preguntaba ¿quién es?
Es el profeta de Nazaret. Es la pregunta que nos hacemos ¿quien eres Jesús?
Y al cruzar las murallas, penetrando en el corazón de una ciudad en Pascua, lo haces engalanado con la pobreza y proclamado por los sencillos. Los niños reconocen en el que lleva por cabalgadura una mula al Salvador. No es un guerrero que derriba murallas, es el Hijo que viene a su casa, a la casa de su Padre. 
Unos días después sale Jesús por las puertas de la muralla. No es el que llega aclamado a lomos de un animal, ahora es Él, como un animal de carga que lleva el yugo sobre sus hombros, es el que lleva el peso de la condena. Soporta Buen Jesús, las tentaciones de los que te retan.

Y en la violencia de las palabras que condenan, una mujer, la esposa de Pilato, reconoce a Jesús como un hombre justo. En la muerte cruel de la condena como un criminal, un centurión romano lo proclama Hijo de Dios. 

Este es Jesús: profeta, el Salvador, el Redentor, el Justo y el Hijo.
¿Como lo llamas tú en este día de Ramos y Pasión?

domingo, 22 de marzo de 2026

AGUA, LUZ, VIDA

 


AGUA, LUZ, VIDA

El encuentro con Jesús hace nuevas todas las cosas en nosotros. En el desierto y la sequedad de la vida se siente en el brocal del pozo y nos ofrece el agua viva. Sentir que la frescura lo despeja todo y lo llena de vitalidad. Jesús ofrece despertarnos el deseo de buscar en lo profundo del manantial de amor y desbordar hasta la eternidad. Potencia los deseos de autenticidad y la mirada de esperanza.

El encuentro con Jesús es dejarse iluminar. Él abre nuestros ojos, nos da la verdadera mirada. Recrea nuestra capacidad de andar por la vida reconociendo paisajes, el mundo; caminos, el destino; el cielo y la tierra, la vida; los rostros, la llamada a la fraternidad; los peligros y los odios, la fragilidad; al Señor y Mesías. El nos abre a la luz, a él mismo.

Hoy, Jesús nos llama a la resurrección, vivir en la Vida verdadera. Jesús llora ante la muerte de su amigo porque se conmueve ante el sufrimiento, ante la daga que infringe en el hombre la muerte. Hace silencio ante el sepulcro de su amigo, ante la dureza de la roca que cierra. Un grito, ¡sal fuera! Y hoy él grita ante el sepulcro de nuestra vida encerrada en miedos, atada por el pecado, muerta por el odio, la podredumbre de los resentimientos, la dureza de nuestras violencias. Jesús grita a tu corazón, ¡sal fuera! déjate desatar y descubre la vida que se te ofrece en el que resucita destruyendo la misma muerte. Despierta y camina, es el señor quien te llama.

Agua de las fuentes del bautismo, luz de la fe recibida, vida eterna que nos resucita. 

María, junto a la cruz, contempla en el dolor la fuente que mana del costado de su Hijo, fuente de santidad y de vida. En la noche de la muerte confía en la promesas de salvación, de perdón y de esperanza. En la entrada del sepulcro sabe que la muerte no es la última parada, la muerte es vencida.

miércoles, 18 de marzo de 2026

UN PADRE PARA UNA HUMANIDAD HUÉRFANA

 


UN PADRE PARA UNA HUMANIDAD HUÉRFANA

Las desvinculaciones provocadas por el individualismo creciente provoca un creciente aumento de la herida de la ausencia de la paternidad. La autorreferencia nos hace autosuficientes creyéndonos poseedores de la capacidad de resolver todas las fragilidades a la que nos somete la vida. No estamos preparados en la fuerza ascética para soportar las tempestades interiores, ni lobos solitarios que luchen sin descanso por su supervivencia. La vida es una llamada continua al encuentro y a la capacidad de aceptar con sencilla humildad lo que otros han puesto a nuestro servicio.

El Hijo de Dios no viene autogestionado su existencia en una demostración valentona de demostrar que es el más fuerte. Jesús nos enseña desde su concepción como viene siendo acogido en las dudas y sinsabores de los cambios. Aceptar a Dios encarnado, como María y José, es dialogar sobre un camino que se abre y que necesita de ponernos al servicio de un proyecto común, el de Dios. Así, José, acoge en sus sueños el mensaje del ángel. Lo hace suyo. En silencio, con una libertad desbordante, convierte su sí en servicio, protección, cuidados. Oremos por nuestras familias

José es custodio de la Iglesia, Cuerpo de Cristo, que continúan sintiendo en sus entrañas el golpe de la tentación que le llama a servirse a si misma, a creerse superior o situarse en la cumbre, para con docilidad aceptar, en la libertad generosa, que nace del don de Dios ser servidora. Oremos por nuestra Iglesia

José es acompañante de la vocación al ministerio sacerdotal. Así como vio crecer al que es Sumo y Eterno Sacerdote, da sus buenos consejos a los futuros servidores. Oremos por nuestros seminaristas

José es custodio en el camino del exilio, llevando a su familia a vivir el despojo de la migración. Oremos por los migrantes.

José es hombre artesano que trabaja cada día con sus manos dando belleza a la dura materia, entregando su saber al servicio de su familia y sus semejantes. Oremos por el mundo laboral y los que buscan trabajo.

José es acompañado en la enfermedad y la muerte. Oremos por los que viven el misterio del sufrimiento y la enfermedad y sus cuidadores.

Seguimos necesitando referentes que nos acompañen, custodien, cuiden, apoyen, escuchen, fortalezcan...


domingo, 15 de marzo de 2026

LA LUZ ILUMINA Y DA VIDA


LA LUZ ILUMINA Y  DA VIDA

Los textos de estos domingos nos hablan de vida, y la vida nueva que realiza en nosotros la pascua del Señor. Si el agua está presente en la creación con la acción del Espíritu, el pozo de Jacob con la samaritana se convierte en manantial de agua viva en el que Cristo le muestra el camino de la acogida del don del Espíritu que la convierte en testigo de una vida nueva que nace en los sacramentos.

Hoy es la luz. En las tinieblas rompe la luz, la de un nuevo jardín en el que surgirá la salvación con el Resucitado. Luz que derrota la imposibilidad de que un ciego de nacimiento pueda nacer a la luz de la fe en Cristo Salvador. Un ciego al que Jesús, haciendo barro, realiza el gesto creador y la nueva vida  nacida del Espíritu, ya es la hora de la nueva humanidad. Unos ojos que se abren a un mundo interpelante y devastador que no acepta la conversión a Cristo, que necesita escuchar sus propias respuestas. 

Luz que vence a las tinieblas, a la noche. Vivamos como hijos de la luz. Luz que da vida y llena de belleza y esperanza lo que estaba cerrado. Ahora, señor, veo con claridad, Tú eres el Salvador


domingo, 8 de marzo de 2026

EL MANANTIAL DEL AMOR

 

EN MANANTIAL DEL AMOR

Con el sol en lo más alto, Jesús pide de beber. Un pozo, lugar de encuentro, de escucha y sinceridad. Un pozo, el de Jacob, como el de Séfora donde conoce a Moisés, o el de Rebeca con Jacob. El agua del pozo es fresca, vital, da vida y purifica, limpia y rejuvenece. Y Jesús pide de beber. Y saca del corazón el deseo de un encuentro. Es una mujer, que vive el vacío del desamor, el desprecio y la soledad, la que recibe el regalo de conocer al Mesías de Dios. Es la gracia del amor que recompone en espíritu y en verdad lo que el pecado a destrozado. Un corazón agrietado se convierte en vaso nuevo donde penetra la Gracia y se realiza el milagro de la Nueva Vida.

Jesús es buen pastor que lleva a su rebaño a beber de las fuentes de agua viva. Es la roca de la que brota el agua que supera la tentación del pueblo en el desierto. Es el manantial de Gracia que nunca se agota. 

El peregrino se acerca al agua, bebe y repara sus fuerzas. El agua no se agota, brota incesante, hace que sea fresca y viva. El camino es largo. 

Concédenos, Señor, desear el agua viva de la verdad, de la justicia y de la paz. Danos el deseo de beber del manantial del amor.

domingo, 1 de marzo de 2026

SILENCIO. ESCUCHA

 


SILENCIO, ESCUCHA

Seguimos camino. El desierto invita al silencio. El cielo, la tierra árida, el silencio que se rompe en el viento, la nada que se hace palabra en el corazón. Camino, peregrinación. Camino que se llena de pasos inciertos, dudosos, tentados y tentadores, miedos, infinita mirada que se pierde en el horizonte.

Jesús hace camino. Cada cruce en el destino es una oportunidad para proclamar el final, es Jerusalén, meta de la peregrinación del devoto judío que se reúne en la Pascua para conmemorar el paso liberador del Dios de Abrahán, Isaac y Jacob. Hace camino y su palabra se clava como un puñal en las expectativas de los discípulos. Lo hemos dejado todo, piensan, vivimos sin lugar fijo, sin recursos, y ahora que nos queda, muerte, violencia injusta, y algo desconocido, incomprensible, resurrección. 

La transfiguración no es un efecto circense, ni un juego de magia, ni un juego manipulador para convencer a unos incrédulos discípulos. Transfiguración es profecía de la pascua, oasis en el horizonte de tinieblas, rayo de luz entre nubes negras de tormenta. Es la ascensión a la montaña, junto a Moisés y Elías, que pasaron 40 días para recibir la ley e iniciar el camino profético. Jesús condensa la historia de la Alianza antigua y la renueva en el mandato del Señor: este es mi Hijo, escuchadle. Ahora, la luz que resplandece, es la Palabra que se hace vida, presencia.

El papa León nos invita a la escucha en esta cuaresma. En medio de tantos ruidos, haz silencio. Desierto. No se escucha de cualquier forma. Todos hemos experimentado la indiferencia de nuestro mensaje cuando el oyente está ausente. ¿Piensas que la palabra que Dios nos dirige en su Hijo puede ser recibida con indiferencia? 

El papa nos recuerda que la escucha es una acción divida. Es Dios quien escucha el clamor de su pueblo. Adentrarse en Dios, en su conocimiento, lleva saber adentrase en el corazón del hombre y sus pesares, y viceversa, entrar en el corazón del hombre nos lleva a la búsqueda de Dios. Nos dice León XIV  "Entrar en esta disposición interior de receptividad significa dejarnos instruir hoy por Dios para escuchar como Él, hasta reconocer que «la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia»."

En la noche se enciende la luz. Mantén los ojos abiertos. 
En el silencio surge la Palabra. Mantén los oídos atentos.
En la soledad viene el Amigo. Ten la puerta abierta.
En la tristeza sorprende el abrazo. Extiende tus manos.
En la muerte se intuye la vida. Nada está perdido.
 

domingo, 22 de febrero de 2026

DESIERTO

 

DESIERTO

¿Dónde está la puerta de entrada del desierto? No tiene, puedes entrar por cualquier lugar. Entras, impulsado por la fuerza del Espíritu, como Jesús, y sin pasar tanto rato, ya estás en silencio. Desierto cuaresmal combina equilibradamente lo externo y el interior. Fuera, en el entorno, silencio, austeridad, pobreza de recursos, sed o hambre, hambre o sed, desapego, desconexión, silencio para gritar, gritos que es necesario silenciar, miedos sin refugio, refugios en los que crece el miedo. Desierto exterior, horizonte y huellas que estrenan pisadas en tierra árida, aire que pasa sin dejar rastro, respiración que se acompasa con el paso silencioso.

Desierto, camino interior. Silencio para acallar gritos en el corazón. Borrones de manchas en la retina de la mirada que deben ser purificadas en el colirio del amor para ver con claridad el corazón. Oídos embotados en interminables discursos de que debo hacer, que tengo que conseguir, que miedos evitar, que batalla vencer, que derrota evitar. Abrazos, besos, caricias que se olvidan y se convierten em golpes y bofetadas de injusticia avasalladora. Desierto, camino interior que busca consuelo, desea sonrisas, abraza confiadas muestras de entereza.

Y Jesús, va al desierto. No huye. Camina en búsqueda. Pasa hambre, sed, silencio, miedo y espera. Y es tentado. Como cada una de las tentaciones que pasamos los humanos. Tentaciones que debilitan, como virus en sangre, el ánimo, crean una burbuja de aislamiento, una lucha sin cuartel en la que se queman las naves del destino. Pero Jesús nos enseña a decir "no nos dejes caer en la tentación" Porque él usó la Palabra escrita, la Palabra pronunciada, Palabra liberadora. 

sábado, 21 de febrero de 2026

ES TIEMPO DE CONVERSIÓN

 


ES TIEMPO DE CONVERSIÓN

Hemos iniciado el miércoles pasado el tiempo cuaresmal. El papa, siguiendo las costumbres de sus antecesores, nos envió un mensaje. Es claro y muy concreto. Su primer mensaje nos invita, una vez más, ir a lo esencial. Permitidme que a lo largo de esta primera semana vaya desgranando algunos aspectos y los comparta con vosotros. Lo que me inspira el Señor en la oración os lo envío, consciente de que es una pobre contribución en el universo digital en el que navegamos. 

Comienza el mensaje con este párrafo que transcribo

La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas.

Tiempo. Un tiempo que viene determinado por un inicio y un final. de Miércoles de ceniza a Jueves Santo. Un tiempo, o un momento, espacio que está al servicio de un objetivo, la conversión de nuestras vidas, volver la mirada al centro de nuestra existencia que es el mismo Dios, desterrar con los medios que nos ofrece, lo que nos impide, u obstaculiza, llegar a la Pascua.

Recordando el principio propuesto en su momento por Francisco "el tiempo es superior al espacio" nos ofrece la posibilidad de abrir la mirada y hacerlo en ojo de buey. Una mirada que engloba el tiempo que aglutina diversas etapas, momento, espacios que consiguen en nosotros la meta soñada. Así, el tiempo global es de 90 y no de 40, porque el reto no es que celebremos la cuaresma, sino, que veamos el final, Pascua y Pentecostés. La mirada se extiende desde un montón de cenizas, pasando por unos días de pasión, muerte, sepultura y resurrección, y finalizar siendo enviados marcados por la luz, sellado por el fuego del amor. Lo que comienza en el secreto de nuestro corazón (orar, ayunar, dar limosna), va mascullando el corazón, intensificando con fuerza el alma y, resucitados en Cristo, ser enviados a proclamar la Buena Noticia. Podré ser mensajero, mensaje, si dejo que el Señor destierre, derrote, elimine, destruya, queme en mi interior lo que no es del Señor. Polvo, tierra, humus, muerte, llamado a ser carne, vida, eternidad.

La cuaresma es la nueva oportunidad de la Gracia de salvar, rescatar, recomponer, rehacer, lo que la derrota deja diseminado en la batalla del día a día. A veces ya con las armas inservibles que son llamadas a convertirse en arados y podaderas en la viña del Señor. 

Y es la Iglesia quien nos invita con cuidados de madre a devolver la belleza y la fuerza a nuestro corazón. Cuidados de madre en la palabra susurrada como semilla que cae en tierra, rocío que se derrama, y espera paciente que sea brote de vitalidad renovada. Madre que se desvela, que permanece en vela, atenta, despierta a la espera del hijo perdido, del hermano envidioso, de la oveja descarriada, de la moneda perdida. La madre con entrañas, que ayuna, no son días de fiesta mientras no se restaure el alma. La madre con generosa disponibilidad a ser servidora del que gime en el lecho, se duele en su interior, traga lágrimas amargas de sufrimiento.

En este tiempo, tiempo, momento, espacio intenso, pon la mirada en el horizonte, escucha el murmullo de la vida que espera, que despierta y espabila el alma, porque la muerte no es dueña, es compañera de viaje y se queda a la puerta del paraíso.

domingo, 15 de febrero de 2026

YO OS DIGO

 


YO OS DIGO

Jesús nos llama y nos invita a seguirle, estar con él y dejarnos hacer pescadores de hombres (domingo III), nos abre el camino de las bienaventuranzas para hacernos partícipes y poseedores del Reino de los cielos (domingo IV), un reto que reconfigura nuestro proyecto vital, nos hace vivir en una nueva identidad, para ser sal y luz (Domingo V). 

Hoy, lejos de ser el evangelio una retahíla de leyes acumulativas y agobiantes, es una propuesta de hacer camino de verdad, belleza, amor y justicia. Si repasamos el texto, largo, nos lleva a la frase final ·que vuestro sí, sea sí, y vuestro no sea no". ¿Es radicalidad obsesiva y fanática? Creo que no cuando la decisión del seguimiento y la libertad son sumamente respetadas. 

Vemos: 
La ley de Dios como regalo de vida que se transmite y se enseña en palabra y obra, sobre todo en la coherencia.
El respeto y cuidado de la vida, las relaciones fraternas como camino de comunión con Dios convirtiendo nuestra propia vida en liturgia de alabanza al Señor.
El cuidado de las relaciones familiares, la fidelidad en toda su integridad.
Desterrar con energía lo que nos impide la vivencia del Reino. Ser exigente con uno mismo.
Poner la confianza en Dios y esperar en su amor.

Jesús nos llama a realizar nuestra conversión al Reino redescubriendo cada día las capacidades que se nos regalan. Somos en camino con la fuerza de su amor.

domingo, 8 de febrero de 2026

SAL E LUZ

 


SAL E LUZ

Na lectura do capítulo 5 de Mateo que contemplamos estes domingos axúdannos a descubrir a identidade do discipulado de Xesús. Se o camiño que se nos propón é o das benaventuranzas, o noso ser íntimo ten un valor inmenso. O sal e a luz, elementos diarios, necesarios e fundamentais na vida cotiá, doméstica e de supervivencia, configuran cada xornada das persoas. A luz das lámpadas e o sal para condimentar e conservar os alimentos, cosntitúen o resultado dun proceso custuso. O combustible para acender as lámapdas e o sal eran un gasto moi importante na vida das persoas. Vale a pena para poder facer unha vida digna e saudable.

Ser luz, non como propia, senón derivada de Cristo luz do mundo. Alumar como  signo de beleza, de transparencia, de vitalidade. Luz que axuda a recoñecer rostros, a mirar cara a cara, a poder superar as tebras da noite. Luz como servizo que está chamado a alumar a todos. A luz non se prende so para algúns, aluma a todos, non é selectiva, senón que se abre a todos, coma o sol que aluma a bos e malos, a xustos e inxustos.

Ser sal, que da sabor e consistencia. Sal que o penetra todo, dándolle un novo gusto. Como a levadura na masa vai penetrando a realidade para transformala. O sal que seve para a conservación dos alimentos, evita a súa corrupción.

O sal ademáis é signo da sabedoría na cultura xudea. 

Unha cidade edificada no cumio. Como a Xerusalén á que estamos chamados habitar.

As imaxes que emprega Xesús son a Boa Nova que nos axuda a descubrir unha vez máis a beleza da nosa condición. Somos de gran valor aos ollos de Deus

domingo, 1 de febrero de 2026

BIENAVENTURADOS

 


BIENAVENTURADOS 

El domingo pasado fuimos llamados por Jesús a participar de un camino de conversión. Primero la nuestra, personal, acogiendo el Reino de los cielos; después, siendo discípulos para ser pescadores  de hombres. Una llamada universal a reorientar el rumbo de la vida, repasar el libro de bitácora para ver los errores y aciertos de la travesía, repasar las redes y los vínculos, reconsiderar las tareas que se nos ha designado en la misión. 

Asumir la pertenencia al Señor hace confluir lo que ya es realidad y lo que es promesa. El domingo pasado nos decía, venid y os haré. Hoy, en la predicación en la montaña, Jesús nos relata en las bienaventuranzas, lo que ya es posible, es regalo y lo que se nos dará en recompensa. Los pobres en el espíritu y los perseguidos a causa de la justicia, nos dice, son poseedores del Reino de los cielos. Ya les pertenece, Al que vive en la libertad de espíritu de ser pobre, libre por no estar atado a las posesiones, al tener, y el que, es perseguido por ser justo, por defender la justicia, por amar y buscar la verdadera justicia, ya son miembros por derecho del Reino. El resto de las bienaventuranzas nos sitúan en un proyecto de futuro, nos dice heredarán la tierra, serán consolados, verán a Dios... es el mismo Jesús quien nos sitúa ante un viaje de plenitud que va madurando en el día a día, con la fuerza de su Espíritu.

Ya somos bienaventurados por haber sido llamados.

María es mujer bienaventurada, feliz por haber creído, por confiar, por ser la mujer fuerte, por su constancia, por su humildad y pobreza, por su coraje y constancia. La mujer limpia de corazón que nos entrega al mismo Dios. 

domingo, 25 de enero de 2026

CONVERTÍOS, VENID Y OS HARÉ

 


CONVERTÍOS, ESTÁ CERCA EL REINO
VENID Y OS HARÉ

La llamada que hace Jesús en Cafarnaúm invita a una mirada de esperanza. El acomodamiento no es vida para un creyente, para cualquier creyente, pues creer llama a esperar, a dejarse amar. Conversión va más allá del arrepentimiento de errores, es abrir los ojos, levantar la mirada, descubrir el soplo de Espíritu, buscar y llamar la bondad y la belleza, aspirar a lo imposible, redescubrir el amor en la debilidad. Conversión es una llamada diaria a vivir la fidelidad al sí de Dios.

Jesús invita a que la luz disipe las tinieblas, a que el gozo lo inunde todo, a que el triunfo del amor selle la alianza. Jesús llama a los primeros discípulos con una propuesta clara: venid, seguidme y os haré. Es una llamada a salid, conocerle, amarle, dejarnos conducir, dejarse ser, y Él hará su obra, realizará la transformación, revelará su amor para los hermanos en nosotros.


lunes, 19 de enero de 2026

AGNUS DEI

 


AGNUS DEI

Las imágenes de Juan Bautista suelen ponerle en su mano una banderola con la leyenda Ecce agnus Dei. Esta palabra pronunciada por el precursor resuena en nuestras celebraciones de la Eucaristía en la Facción del Pan. Cantamos y decimos Cordero de Dios que quitas el pecado. 

Un cordero, recuerdo del Sacrificio Alianza de Abrahám. Cordero que significa libertad pascual dela esclavitud de Egipto de un pueblo que huye, marcado por la sangre del sacrificio que se come en agradecida situación de nacer en un camino de amor. Cordero de comunión que se entrega en ofrenda agradecida en el templo de Jerusalén. En las bodas del Cordero del apocalipsis, culmen de la glorificación

En la entrada de nuestra iglesia de A Franqueira, esculpido en piedra, dos capiteles nos hablan de la Anunciación del Ángel a María. Entre las dos imágenes podemos ver la cabeza de un cordero. Mensaje que pe4rvive como recuerdo imborrable de que el Hijo de María es redentor, entrega de amor; que nos da la libertad, siendo su sangre signo de oblación; siervo entregado, cordero inocente; gloria final de vínculo eterno en bodas festivas, en amor infinito. María escucha, acoge y responde, madre de pastor, pastora de rebaño, sí confiado.


domingo, 11 de enero de 2026

ESTE ES MI HIJO


ESTE ES MI HIJO

Hoy, fiesta del Bautismo del Señor, cerramos el tiempo de Navidad, manifestación del Hijo de Dios encarnado, nacido de María. Adulto camina de Galilea al Jordán. Juan está bautizando, llamando a la conversión para acoger al Mesías de Dios. Jesús, en medio de los pecadores, entra en el agua. Es el río por el que había cruzado el pueblo en su camino de libertad desde la esclavitud de Egipto hasta la Tierra prometida. Se rasgan los cielos, desciende el Espíritu en forma de paloma, la paz y la Alianza de una nueva creación que nace en las aguas. Y la voz de Dios resuena: este es mi Hijo.

Ungidos por el Espíritu, nacidos de las aguas del Bautismo, somos hijos en el Hijo. Saber quien somos es una gracia que viene del cielo. Nacidos para vivir en la condición de ungidos en Misión de llevar la belleza del amor, la armonía de la paz que nace de la Alianza Pascual. 

Vivamos en intensidad nuestra identidad como hijos e hijas de Dios. Llevemos a todos el suave aroma de la unidad y renovemos como cada domingo ser nacidos en la Pascua liberadora.

María es Fuente divina de Gracias por quien nos vino el Salvador

Feliz domingo

martes, 6 de enero de 2026

CANTO DE REIS


CANTO DE REIS 

Que duro debía ver o inverno, e que difícil pasar cada noite nos tempos antergos, e posiblemente, non hai tantos anos. Noites longas, frías, que se prolongaban, non o máis que podería ser, queimar unhas rachas na lareira, un tizóin que fose guieiro minúsculo nos camiños angueiros. Noites longas, de contos de vellos, historias de medo mezcladas coa saudade da mocidade. Tempos de negrura dos fumeiros, enchidos de futuro para a mantenza das moitas bocas do fogar. Tempos de silencios que se fan eternos. 

Non quero pensar o que sería pasar noites a carón dunha cama con alguén padecendo dores de enfermidade, ou os berros da moza coa parteira da aldea que axuda a vir ao mundo un pequeniño. E naquelas, como tempos de tempos pasados, fálase da luz, esa que desexan os ollos que remate o inverno. Estrelas e cometas, regalos, zocos e tramancas postos ao orballo na espera dun caramelo coa que endulzar o día de reis. Os había que poderían ir a algunha feira, erguéndose cedo, para ver se arrepiñaban algo que na tradiña servise de remate das festas. Cantos de reis que percorren a aldea proclamando entre galego e castellano, que José e máis María van recibir a visita dos que veñen do Oriente. 

En tempos de miseria, como os que pasaron a parella de Belén, falar de regalos de reis, de magos e pombas feiticeiras, que elevan ao ceo os corazóns baleiros, é cargar de cores os vidros empañados dunha paixase que se desperta entre cantos de galos e chocas do gando. 

José e mais María, co meniño envolto nuns mantóns, saben que o rei dos reises ven reinar nos corazóns. Noites de espera, que falan de futuro cando veña a alborada, cantos de reis que piden aguinaldo. As portas quedan abertas, pois os nenos da parroquia, van e veñen polas eiras, a dar quentura no inverno do xaneiro que queima co vento as meixelas indefensas dos vellos e das mozas. Nenos que coa brancuras das roupas de liño, lucindo cores de cintas e panos de floriñas, abren os ollos coas bágoas que esbaran da friaxe da mencida. Reise que van e veñen, petando portas nas que sae o fume do lume recén aceso do rescoldo de cinsas húmidas. Reises que van e veñen, petando nos corazóns adormecidos, para que espabilen e se ergan que o inverno va irá esmorecido. Doces e uvas pasas, figos e laranxas, bicos e sorrisos, os reises hoxe tamén pasan. 

José e máis María, pola nosa porta pasan, a mostrarnos ao meniño para que o collas no colo e recoñezas que él é a luz que alumea a todos os pobos. Rei de reises que veñen de lonxe, hoxe poño na miña casa o trono no que ti reinares, non me deixes na noite, que na vida hai moito que cantare.

domingo, 4 de enero de 2026

VERBUM CARO FACTUM EST


VERBUM CARO FACTUM EST

A lo largo de estos días, con cierta intensidad, o a veces por mero compromiso, nos intercambiamos mensajes. Lo que antes de hacía con semanas de antelación a través de las postales de navidad, ahora se deja para el mismo día enviando mensajes masivos en las redes sociales. Un mensaje que circula por la nube y que en realidad no sabes exactamente a quien le llega. Algunos de los que están en agenda les dedicamos un poco más de tiempo. Y los mensajes pueden ser precocinados por otros, incluso por la IA, personalizados, y ya está, con las consabidas "felicidades", "felices fiestas", "feliz Navidad" y los augurios de buena suerte, salud, que seas feliz... y un largo etc. 

Celebramos en la Navidad no que Dios envía un mensaje, una declaración de intenciones de lo que nos haría felices, o lo adecuado a nuestra condición estilo revelación a Moisés en el monte entregando los mandamientos. Celebramos que Dios se entrega como mensaje, confluyen en el Hijo la Palabra creadora, la existencia en la eternidad, que se hace mensaje visible, palpable. El rostro de Dios es visible, concreto, toma la fisonomía de una persona humana, se hace uno de nosotros, con nosotros. Nos dice el Concilio Vaticano II 

Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a Sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina. En consecuencia, por esta revelación, Dios invisible habla a los hombres como amigos, movido por su gran amor y mora con ellos, para invitarlos a la comunicación consigo y recibirlos en su compañía. Este plan de la revelación se realiza con hechos y palabras. DV 2

Si quieres conocer el rostro de Dios mira a Cristo, nacido, que vive en la cotidianidad de lo humano, que llora, siente la fragilidad, tiene miedo, pero también confía totalmente, se entrega con absoluta libertad, ama sin límites. Llega a lo incomprensible de la donación total en la cruz, de mostrarnos la gloria de inmortalidad. Pero no es lo ajeno a nosotros, sino que nos arrastra con su amor a atrevernos a ser nosotros la presencia de su amor siendo hijos en el Hijo, elegidos por Dios en el Hijo para la santidad, ser llamados a ser en Cristo desde toda la eternidad, pues él es terno.

Si quieres conocer la palabra comprende el silencio. Porque no somos consumidores de mensajes vacíos, sino comunión que se fortalece en la palabra compartida, que se hace vida compartida. Porque la palabra pertenece a dos, al que la pronuncia y al que la escucha (Michel de Montagne). Conocer a Cristo es conocer las Escrituras (S Jerónimo), por lo que si necesitamos conocer la compasión que debe regir nuestra vida es necesario acercarse a Cristo y verlo acercarse al dolor de los hombres; si buscamos misericordia, vemos a Cristo estar con los pecadores; si estamos en camino de la caridad vemos los gesto de cercanía, de atención de sanación con los enfermos y los pobres. Si queremos ser nosotros mismos, necesitamos conocer mejor a Cristo

Jesús se presenta precisamente como Aquel que ha venido para que tengamos vida en abundancia (cf. Jn 10,10). Por eso, debemos hacer cualquier esfuerzo para mostrar la Palabra de Dios como una apertura a los propios problemas, una respuesta a nuestros interrogantes, un ensanchamiento de los propios valores y, a la vez, como una satisfacción de las propias aspiraciones. (VD 23)

«el Hijo de Dios se hace Hijo del hombre para que el hijo del hombre llegara a ser hijo de Dios» S Ireneo. Es el reto de nuestra vida, aceptar que somos hijos, asumirlo con agradecimiento, vivirlo con intensidad, forjarlo cada día en la debilidad. Ser hijos e hijas y vivir como hermanos.

Con María digamos "Hágase en mí" que seamos dóciles y dejarnos hacer