Las imágenes de Juan Bautista suelen ponerle en su mano una banderola con la leyenda Ecce agnus Dei. Esta palabra pronunciada por el precursor resuena en nuestras celebraciones de la Eucaristía en la Facción del Pan. Cantamos y decimos Cordero de Dios que quitas el pecado.
Un cordero, recuerdo del Sacrificio Alianza de Abrahám. Cordero que significa libertad pascual dela esclavitud de Egipto de un pueblo que huye, marcado por la sangre del sacrificio que se come en agradecida situación de nacer en un camino de amor. Cordero de comunión que se entrega en ofrenda agradecida en el templo de Jerusalén. En las bodas del Cordero del apocalipsis, culmen de la glorificación
En la entrada de nuestra iglesia de A Franqueira, esculpido en piedra, dos capiteles nos hablan de la Anunciación del Ángel a María. Entre las dos imágenes podemos ver la cabeza de un cordero. Mensaje que pe4rvive como recuerdo imborrable de que el Hijo de María es redentor, entrega de amor; que nos da la libertad, siendo su sangre signo de oblación; siervo entregado, cordero inocente; gloria final de vínculo eterno en bodas festivas, en amor infinito. María escucha, acoge y responde, madre de pastor, pastora de rebaño, sí confiado.

Gloria al Cordero De Dios!
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