martes, 10 de febrero de 2015

AMAR CON EL CORAZÓN


Procesión de la antorchas en Lourdes 
Cuando se pierde la perspectiva de lo esencial podemos llegar a realizar las mayores atrocidades. El mundo, no en su sentido genérico y anónimo, sino cada uno de nosotros, vivimos envueltos en una situación un tanto peculiar. Ya que se acerca el día de los enamorados vemos como se utiliza la palabra amor para justificar actitudes y tomar decisiones inadecuadas a nuestra condición. Cuando el amor se queda en un afecto más o menos plenificante de la persona y que ve compensadas sus expectativas. O cuando llamamos amor cuando hay que denominarlo egoísmo, o hedonismo, o costumbre, o dejarse llevar, o para que cambiar, o ahora estoy  bien y ya veremos... 
Las discusiones de los fariseos con Jesús sobre el cumplimiento, cumpli- miento, de las normas externas y las tradiciones de los mayores, dan pie al Maestro a hacerles recapacitar sobre el fundamento de las mismas y como podemos llegar a anular la palabra de Dios sometiéndola a costumbres y normas que no reflejan en absoluto la relación de corazón a corazón entre Dios y el hombre.
No podemos olvidar que los mandamientos se resumen en dos: amar a Dios y al prójimo. Y el amor no se impone, sino que se asume, se alimenta, se fortalece, se anima, se la ayuda, y se corresponde, y es que, Dios es el que nos amó primero, y el que ama al prójimo como a mí, y yo debo corresponder al amor de Dios y al de Dios al prójimo.
Que nuestro corazón no esté lejos del Señor, ni ausente, ni vacío, sino, con El.

Recuerda que mañana, Nuestra Señor de Lourdes, celebramos la jornada del enfermo.

Recemos.

Un abrazo y feliz día

Javier Alonso
A Franqueira

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