domingo, 18 de octubre de 2026

CÉSAR, DIOS. DIOS, CÉSAR

 


CÉSAR, DIOS. DIOS, CÉSAR

Jesús sigue en el templo. Expulsados los mercaderes, relatadas varias parábolas que nos fueron mostrando diversos aspectos del Reino. Jesús les va echando en cara a los ancianos y sacerdotes su incoherencia y falta de fe. Pero hoy comenzamos un nuevo ciclo de conversaciones y controversias. Son los fariseos, dirigentes religiosos, y los herodianos, un sector político los que vienen a "tentar" a Jesús. Sacando la moneda de un denario de la bolsa, con la imagen del emperador Tiberio, con la inscripción "Tiberio César Augusto, hijo del Augusto, y con la figura de una sacerdotisa y las palabras Máximo pontífice. Una moneda que según los criterios del pueblo judío los hace partícipes de un contacto con lo pagano y el sometimiento romano. La pregunta sobre el pago del impuesto no es anecdótica. 

La respuesta de Jesús no es fácil, si responde positivamente, los fariseos lo acusarán de colaboracionismo y partidario de Roma, si contesta no, los herodianos los acusarán de lo contrario, agitador de, pueblo y revolucionario. Estas acusaciones aparecen al final en el juicio contra Jesús. Lo llevan ante el delegado del emperador diciendo que se hace pasar por rey y que va contra el César. Lo llevan ante el sanedrín y lo acusan de blasfemo.

Jesús no habla de la separación de poderes, ni del impago, sino que nos invita a ver. ¿Que ves en la moneda, de quien es la imagen? y Nos pregunta ¿que cuño, que imagen, que sello ves en tu vida? El sello acuñado en el hombre es la imagen de Dios que ha pagado el precio de nuestra libertad en la imagen perfecta de su presencia que es su Hijo. Es el Hijo de Dios, Jesús, quien le devuelve al hombre su condición más verdadera. Todo está traspasado por la presencia de Dios. Nada de lo humano es ajeno al amor de Dios.

El papa Francisco comentando este texto nos decía "Cada uno de nosotros, por el Bautismo, está llamado a ser presencia viva en la sociedad, animándola con el Evangelio y con la savia vital del Espíritu Santo. Se trata de esforzarse con humildad y con valor, dando la propia contribución a la edificación de la civilización del amor, en la que reinan la justicia y la fraternidad " (18-10-2020)

La persona humana, como imagen y semejanza del Creador, restaurada en Jesús, tiene una dignidad inviolable y que debe ser custodiada por los servidores del bien común y de la sociedad. Todos debemos vivir nuestra vocación de custodiar, cuidar, dignificar a cada persona y tener la mirada de la realidad como signos de la llamada de Dios a vivir la santidad en el mundo de hoy. Hacer presente el Reino.



lunes, 12 de octubre de 2026

A IGREXA APOSTÓLICA RENÓVASE COA PRESENZA DE MARÍA. Rezamos pola saúde do Pap


 A IGREXA APOSTÓLICA RENÓVASE COA PRESENZA DE MARÍA

Nas ribeiras do Ebro, triste e decaido, o fillo do trono ve no reflexo da auga a fondura dun proxecvto. O Reino está a ser espallado, verbas de consolo, miradas de esperanza, xestos de caridade, propostas de vida, liberdade desde o máis fondo. E aínda así, os ouvintes fanse indiferentes. "Xa noutra ocasión escoitaremos as túas historias" dirían. Así estaba a Cesaraugusta romana e toda a terra ibérica. O fillo do trono converteuse nunha lixeira aireada que non move palleira. 

Volta a ver a auga do río, lembranza do lago de Galilea. "Fareite pescador de homes". E Santiago, deixándoo todo, os aparellos, o traballo, a seguridade, a familia, baixo a sorpresa do seu pai Zebedeo, segue ao carpinteiro de Nazaret. Naquelas augas do Mar de Galilea, pescan abundantes áas ordes do Señor, tormentas calmadas á palabra de Cristo, pan multiplicado para saciar á multitude, prédica intensade benaventuranzas. Resoan no interior do apóstolo as verbas do Resucitado. O peixe asado e o pan quentiño, almorzo de obreiro no labor do Reino. Lembranzas e máis lembranzas, que resoan no interior do Señor Santiago.

E unha bágoa de saudade esbara polas meixelas e cae nas augas do Ebro. "Que son eu, un extranxeiro en terra allea, como en diáspora do meu berce, falando do Deus da misericordia se so espero un novo éxito". E é que o evanxeo entra polo pequeno, a derrota dun condenado, morto no medeiro que fai posible abrir camiños de eternidade.

E nas costas do seu pensamento, unha voz de serena e tenra entra nos seus ouvidos. É a Nai do Nazareno. E este fillo enviado a anunciar a Boa Nova, resucita do seu letargo de saudade e tristura. Un pilar de pedra, signo de fortaleza, anima a esperanza e fai novas as cousas. Unha columna rexa que soporta as mágoas, faise signo da fe que permanece para sempre. Un pilar fermoso, que da seguridade, converte os medos e valentía e pon no centro a caridade. 

Nos tempos de desalento olla a María, reza a María, únete a María

Neste día do Pilar, con mirada de Comunidade viva e universal, pomos aos pes da Nosa Señora a persoa do Santo Pai. O Papa León XIV recibe o ánimo da pregaria dos que cremos e confiamos na Nai da Igrexa, Nai bendita e agarimosa. Dalle nosa Señora saúde e fortaleza ao noso Papa León.


domingo, 11 de octubre de 2026

VENID TODOS A LA BODA DEL REINO

 


VENID TODOS A LA BODA DEL REINO

Hoy tenemos una nueva parábola en que Jesús responde a la pregunta sobre su autoridad. La historia de hoy es un rey que invita al banquete de boda de su hijo. Todo está dispuesto, pero los invitados la rechazan. La decisión del rey es rotunda. Estos no se la merecen. Invitad a todos los que encontréis, BUENOS Y MALOS. La única condición es vestir el traje de fiesta. 

La invitación es a todos, nadie queda excluido, excepto el que se cierra a la posibilidad de vivir la verdadera alegría. Vestirse de fiesta nos ayuda a vivir el encuentro fraterno desde el deseo de embellecer el mundo con la vestidura de la Gracia, del amor, de la comunión, de la paz. Vestirse de fiesta es mostrar el deseo de vivir todo esto.

Todos, todos, todos somos invitados a vivir la fraternidad, el Reino de los cielos, la renovación en el amor. Hoy prepara tu corazón para celebrar la fiesta de la vida, la vida nueva en el amor de Dios.



domingo, 4 de octubre de 2026

SOMOS ARRENDATARIOS


SOMOS ARRENDATARIOS

La parábola, tercera sobre la viña, que dedica san Mateo y que se lee hoy, nos ayuda a dar gracias por la misión que el Señor nos ha encomendado: el cuidado de la viña, el trabajo en el Reino. No caigamos en la tentación de hacernos poseedores y dueños de lo que le pertenece a Dios. La avaricia de los labradores les ciega impidiendo ver la gracia y el don recibidos. Su ceguera les lleva a matar al dueño de la viña, creyendo que así se harán con ella. El afán posesivo de los sacerdotes y ancianos del pueblo de creerse dueños del mismo Dios, les impide descubrir al Mesías Salvador. Es Jesús, hijo del dueño de la viña, a quien sacarán fuera de la viña, de la cuidad, para que lo asesinen, considerando que así podrán usar la viña a su antojo.

Somos peregrinos, usufructuarios, arrendatarios, usuarios, trabajadores en una viña, un hogar, una casa común, de la que hemos sido llamados a custodiar, cuidar, preservar, hacer que de frutos de justicia, de verdad, de paz y prosperidad. La supratecnología, los beneficios desorbitados, la macroeconomía, la globalización y el uso de la persona como máquina de producción, la sobreexplotación, el agotamiento de los recursos, la superproducción, han convertido el primigenio jardín, a causa del pecado que ciega el corazón y el sentido, en una viña a la que le negamos la entrada a su dueño. El hombre no solo ha expulsado al hijo, sino que cierra la puerta al dueño. No hemos adueñado de lo recibido sin conciencia de paso fugad por este mundo, creyendo que el tiempo que estamos debemos quemarlo todo. Igual es una visión tremendista y negativa, pero los días aciagos que nos bombardean de violencia verbal por todas partes, no es fácil encontrar un lenguaje conciliador. Pero, hagamos un esfuerzo y recordemos que el Evangelio es buena noticia, y hoy el dueño de la viña viene a buscar frutos de justicia. 

Somos arrendatarios en la viña del Señor, cuidadores y llamados a que lo recibido de su amor de frutos de vida en la paz y la alegría. 

Buen domingo


domingo, 27 de septiembre de 2026

NO, PERO SÍ. SÍ

 


NO, PERO SÍ

Dos hijos. Dos respuestas a trabajar en la viña del padre. Sí y No. Pero el sí se hace no, quedándose en la apariencia, y el no se convierte en sí, desde el arrepentimiento.

Lo que destaca la pregunta de Jesús es ¿quién hizo la voluntad del padre?. Esto es ¿quien está dispuesto a trabajar en la viña del Reino?

La decisión que tomemos sea firme, pero siempre abierta, dispuesta a lo nuevo. ¡Cuantos hay que dicen sí a la paz, la justicia, el bien, la verdad y su compromiso es nulo o contrario!

Decir sí es vivir en la tarea de la fraterna construcción del Reino.

Aprendamos de María en sí de la fecunda esperanza.

domingo, 20 de septiembre de 2026

NADIE OS HA CONTRATADO?

 


NADIE OS HA CONTRATADO?

El dueño de la viña sale a todas horas a buscar trabajadores. La viña es enorme, desproporcionada a cuantos puedan ir a vendimiar. El Reino es un campo inmenso, cada vez más grande, y los frutos vienen a su tiempo. Y sale a primera hora, ajusta el jornal, esto es hace lo que es justo, un denario, lo que le corresponde. Pero a medida que pasa el día muchos van viendo pasar las horas sin hacer nada, porque nadie los llama. Y siegue siendo necesaria la mano de obra, por eso el dueño, sale a media mañana, al mediodía y por la tarde. ¿Nadie os ha contratado? Que duro pasar la vida sin que nadie te llame a realizar una labor de justicia. Que difícil asimilar que vas dejando curriculus y nadie te valora. 

Pero el dueño tiene otros caminos, los últimos son los primeros Lo justo es igual para todos, un denaria, lo ajustado, lo que nace de la bondad, de la generosidad y del amor de Dios es la gratuidad de entregar a cada uno para su justa (justicia de Dios) remuneración, lo que necesita para sobrevivir, para realizar un proyecto vital. ¿qué es justo? Para el dueño de la viña, es decir, para Dios, es justo que cada uno tenga lo necesario para vivir. Él ha llamado personalmente a los trabajadores, conoce su dignidad y, en función de ella, quiere pagarles. Y da a todos un denario. (León XIV, catequesis 4 de junio 2025)

Lo prioritario en la parábola no es la productividad sino en la participación, en trabajar en la viña del Señor. Llegar al final de la jornada y poder compartir un denario y la fraternidad de trabajar juntos en el Reino.

Dios llama a todos, incluso a los que no son valorados, ni reconocidos. Dios escoge a los últimos y los llena de dones, levanta del polvo al desvalido y le da un puesto en la mesa del Reino. Recordemos a María que canta las maravillas de la generosidad de Dios

domingo, 6 de septiembre de 2026

DESATAD LOS NUDOS

 DESATAD LOS NUDOS

Si hace unas semanas, Jesús, le daba las llaves a Pedro, hoy nos dice a todos "lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, lo que desatéis en la tierra quedará desatado en los cielos", entra en el contexto de un discurso sobre la corrección fraterna, la vida comunitaria, los conflictos entre los miembros de la comunidad, el perdón y la ayuda mutua, el bien de todos. Y finaliza "cuando
dos o más estéis reunidos, allí estoy yo en medio". La presencia del Señor n su comunidad no viene condicionado por la exigencia de que todo funcione como una balsa de aceite, sino que él está en medio de nuestros conflictos humanos, nuestras disputas, miedos y cobardía, nuestras omisiones y enfados. El es luz en medio de tinieblas.

Cuantas veces nos ponemos a desenliar unos nudos y cada vez se convierte en una ardua tarea. Nos ponemos nerviosos, nos enfadamos, hasta que tomamos aire y nos relajamos viendo cada pequeño detalle, imaginando como resolver el entuerto. Las relaciones humanas necesitan también la valentía de pararse y sincerarse, ver los límites y hacer opciones por lo correcto. Todo desde la humildad y aceptando que nos debemos unos a otros.

Desatemos enredos que frenan las posibilidades de crecimiento. Establezcamos vínculos sanos. Este domingo Jesús nos invita a descubrir su presencia en nuestra pobreza para que tomemos aire y digamos "Tú estás aquí, Dios tu eres amor"

Hoy pongo la foto de la Cruz de Lampedusa bendecida por el Papa Francisco y que custodiamos en el santuario da Franqueira