domingo, 10 de mayo de 2026

LAS DESPEDIDAS NO SON FÁCILES


 LAS DESPEDIDAS NO SON FÁCILES

Vivimos muy pendientes de la imagen que proyectamos, los comentarios que se generan en torno a nuestra vida. Hay quien vive pendiente de los "me gusta". Competidores de botoncito que esperan una recompensa final. Pero la realidad es que así como se esfuman en pocas horas noticias que estaban en boca de todos, así se borrará la memoria, por muy sentida que sea la despedida. Muchos dicen "permanecerás vivo mientras estés en nuestro recuerdo". Pues poco duramos algunos. Los hay que les podría obsesionar como quedará su memoria en la historia, los hay que marcarán un antes y un después por lo mal que lo han hecho o por el daño que han provocado. Pero, no os preocupéis, que todos tendremos una plaquita en la sepultura con epitafios más o menos entrañables.

Jesús, al despedirse, como veremos a lo largo de estos días finales del tiempo pascual, lo hace a un grupo de rudos discípulos de dura mollera con el deseo de que conozcan el plan de salvación que realiza el Padre. No da una clave de acción al estilo de estrategias políticas o militares. Sitúa a cada uno frente a frente a su conciencia desvelando el misterio del corazón y descubriendo la llamada universal al amor, a la justicia, a la belleza, a la verdad. Ser comunidad comienza por abrir a cada uno a la Comunidad de Amor qu4e es Dios mismo. 

La llamada de Jesús es la transformación del corazón de cada uno, la invitación a la comunión en el amor, y se pone como signo del deseo de Dios que derramar su Espíritu, que con sus dones, pueda capacitar a esta obra inmensa. Es tiempo de ser, ser uno en el Padre por Jesús. Es tiempo de ser uno en el amor. Es tiempo de superar juntos miedos e incertidumbres. Es tiempo de orar, gustar en el corazón, pasar por las entrañas cada palabra de amor que nos dedica el Señor. Es tiempo de respirar el aire nuevo que se cuela por las rendijas de muestro corazón sellado y provocar que de un golpe se abra a un horizonte que no se agota. Es tiempo de ser construidos en la roca firme.

Las despedidas no son fáciles, y Jesús lo hace del un corazón que navega en el mar infinito del amor.


sábado, 2 de mayo de 2026

YO SOY

 YO SOY

Somos muy dados a definirnos desde lo que hacemos, el cargo o responsabilidad que ostentamos, la opinión de lo que pensamos. Nos vemos muy valorados, para bien o mal, según la opinión de los demás. Vivimos bajo la presión de que lugar ocupamos en el mundo, las opciones, tantas veces cambiantes y maleables, las decisiones que se van desinflando con el paso del tiempo.

Hoy, Jesús, en el diálogo que mantiene con sus apóstoles pronuncia un nuevo YO SOY. Como en otras ocasiones, el evangelio de Juan no da puntada sin hilo. Esta afirmación recoge la tradición secular en que el YO SOY solo lo puede decir Dios mismo. No se encierra en un tiempo, pues es yo he sido, soy y seré. Como reza en la carta a los hebreos Cristo ayer, hoy y siempre.

El YO SOY está enmarcado en que es él el único que nos capacita para conocer al Padre, vivir en el Padre y hacer las cosas del Padre. Como? Pues él es CAMINO, VERDAD Y VIDA. No es un camino más, ni una verdad a medias ni la vida acotada. Camino en el que recorremos nuestra fe, verdad que nos desvela el misterio de Dios y del Hombre, vida que se abre a la eternidad.

el Yo Soy de Jesús es abierto, se hace entrega, se descubre su identidad en que es al servicio de todos, no es una identidad egoísta, cerrada en i misma. Yo soy se convierte en paradigma de que se desvela, se manifiesta en lo que provoca, activa, transforma, cambia en nosotros. Dios es amor y se revela, y crece en nosotros al ser aceptado. De la misma forma, la identidad divina de Cristo la vamos identificando en cuanto nosotros nos hacemos partícipes de la invitación que nos hace de pertenecerle: hacernos en él camino, conocer nuestra realidad en su verdad, reconocer lo vital en su vida. 

Y tú, y yo, somos hijos en el Hijo, hermanos y hermanas, peregrinos, hombres y mujeres de esperanza, confiados en la meta final de nuestra existencia, fortalecidos en el amor que no desaparece.

Ya no somos lo que hacemos, somos y gracias a ser en Cristo hacemos las obras del amor del Padre, la presencia de su Reino.

Feliz domingo

domingo, 26 de abril de 2026

VOZ, PUERTA, VIDA

 


VOZ, PUERTA, VIDA

Este domingo IV de Pascua se le conoce como del Buen Pastor. En este tiempo de resurrección, la Iglesia, nos invita a acoger a Cristo como guía y custodio de nuestras vida, tantas veces frágiles y necesitadas de alimento y fuerza para el camino. Seguir las huellas, como nos invita san Pedro en su carta, es una decisiva respuesta a la llamada, a dejarnos conducir. Es el riesgo de la libertad de acoger, o dejarnos acoger, en el corazón del Amado. Para seguirle necesitamos conocerle, escuchar su voz, identificarla. Una voz muy diferente a los cantos de sirena que nos pueden adormecer, o los gritos ensordecedores que nos anulan. Muy diferentes de los discursos complacientes, Dispar de las palabras aduladoras. La voz del Pastor es clara, es la voz del que nos conoce en lo más profundo, pero no para manipularnos ni usarnos, sino para enriquecernos, devolvernos cada día la belleza de nuestra condición de miembros de un Pueblo en camino. Jesús Resucitado es el pastor de nuestras almas, el que da sentido y fuerza a nuestras vidas, es Cristo quien nos encamina a un horizonte infinito pero alcanzable.

Voz que nos invita a salir y entrar por la puerta, que no se cierra, sino que permanece abierta para disponernos a caminar. Salir a la intemperie de mundo seguros de que el Pastor nos conduce a pastor de vida. Vida en abundancia recibida en la Palabra, en los Sacramentos, en la Comunidad, en la Caridad. 

Voz, puerta y vida que no cesan, que siguen en continuidad en el amor que se desborda y nos desborda. 

sábado, 18 de abril de 2026

FORASTERO, HUÉSPED, HERMANO

 


El encuentro con Jesús resucitado es provocativo, impulsa una respuesta. Él se acerca, lo hace con la delicadeza del amor, con la presencia de la paz. Hace una semana contemplamos que vino a los suyos, encerrados en el cenáculo, y no les echa en cara sus cobardías, ni sus negaciones o huidas, sino que, a través del Espíritu creador los hace ministros de la reconciliación. El que ha sido restaurado en el amor es el mejor mensajero del perdón. 

Este domingo lo vemos caminando con los que huyen. Dos, Cleofás y el otro, algunos dicen si es otra, su esposa, que quieren llegar a Emaús. Sus miedos les llevan a buscar refugio fuera. Huir es una solución para ellos, pero no para Jesús. El encuentro del Señor les va dando una nueva visión de la cosas. Jesús provoca un cambio de mirada. Hoy lo resumo en tres palabras: forastero, huésped y hermano.

El que camina junto a ellos no lo reconocen, es alguien extraño, pero se dejan llevar por la conversación. No se cierran a que todos tienen algo que enseñarnos. El diálogo es abierto, sincero. Van revelando sus decepciones, sus fracasos, sus dudas y cegueras. Romper los prejuicios nos descubre la riqueza del encuentro. Caminar con otros nos sitúa en una ruta de sorpresas.

Abren la puerta y le ofrecen alojamiento. Hospedar al forastero posibilita que la intimidad de nuestro espacio no es cerrado, se puede convertir en una llamada a servir: acoger, servir, ofrecer, dar reposo al cuerpo cansado y al corazón inquieto.

Sentados a la mesa, el forastero, el huésped, hace los honores de dar gracias, rezar, bendecir, partir el pan. Se abren los ojos a la presencia del Reino, a la presencia del Resucitado, del que crea y establece nuevos vínculos, ya nadie es forastero, somos peregrinos a un hogar que nos abre las puertas y nos sienta en la mesa de la fraternidad. 

Ellos ofrecieron una conversación, una casa, una mesa, y el Señor los restaura. ¿Qué podemos ofrecer nosotros?


lunes, 13 de abril de 2026

GRAZAS POR SAN TELMO


GRAZAS POR SAN TELMO

 Hoxe, día de San Telmo, quero adicar unha verba de agradecemento a Deus. Grazas noso Señor por termos deixado unha testemuña firme da fe. Quen nos ía dicir, despois de tantos séculos, que aquel frade da Castela, que percorrera camiños e vieiros, non so de vento, po e lama, senón, vieiros interiores de noites interminables, fora quen de morar no recuncho onda o Miño e bendicirnos co seu Corpo Santo. Despois de lidiar con reis e nobreza, en campos de batalla e xentes famentas de Boa Nova, quedou prendado das nosas terras. Faloulles ás xentes do Evanxeo, fixo pontes que entrelazaban vínculos de fraternidade entre os pobos, defendeu aos débiles de tormentas de inxustizas e desigualdades. Fíxose apóstolo e sementeira, pregoiero e sembrador de esperanzas e proxectos que conduciron a todos a loar ao Señor. Un home impregando co suabe aroma da Palabra que nos alenta o corazón, levando a nave da nosa Igrexa ao porto da salvación.

Grazas Pai Bo por darnos ao noso pobo un patrón de talla evanxélica. Grazas pai Bo por coidarnos e facernos cada día peregrinos e mensaxeiros de Boa Nova.

Felicidades a toda a nosa Diocese. 

domingo, 12 de abril de 2026

PAZ


 Aquel día, el primero de la semana, con el miedo en el cuerpo, con la mirada nublada y el corazón en tinieblas. Aquel día, el primero de la semana, una voz traspasa la estancia. El cenáculo se convierte en un espacio transfigurado. Todo resplandece, la luz, la belleza que penetra en las sienes. Una voz, una palabra PAZ. Y Jesús, sin dejar de serlo, ya es el Cristo, el Señor de la Vida, el Hijo resucitado. No hay más que decir. Jesús no viene a reprocharles sus miedos, ni a echarles en cara sus cobardías. Jesús viene a transformar en vida lo que era muerte. Ya no hay lugar para los miedos, ahora es tiempo de vida.

PAZ convosco. PAZ, tres letras. Non so a ausencia de conflictos, pois medrar na vida, decidirse polo ben, crea conflictos no noso interior, lévanos a decisións complexas e a excluir posturas que fan dano. A paz abraza a todos, inclusiva e comprensiva, por o amor no centro e o perdón como camiño de madurez. E cando chega Tomé xunto aos compañeiros, non cre. Pon como prioritario o seu pensamento, o seu criterio. Os demáis xa teñen a Cristo como referente da palabra e o testemuño que dan. 

As verbas de Tomé "Meu Señor e meu Deus" denotan a transformación que nel provoca o encontro co Resucitado. Agora xa amosa que Cristo tomou poseisión do seu corazón e do seu ser.

Estamos en Pascua. Deixemos que a luz do Señor resucitado encha de vida os recunchos que quedan por namora. Non nos escondamos, pois a vida non pode esperar. Sexamos xermolos de paz nun mundo en escuridade. Levemos a unidade como estandarte. Fagamos a paz en cada instante.

domingo, 29 de marzo de 2026

ESTE ES JESÚS


ESTE ES JESÚS

La gente preguntaba ¿quién es?
Es el profeta de Nazaret. Es la pregunta que nos hacemos ¿quien eres Jesús?
Y al cruzar las murallas, penetrando en el corazón de una ciudad en Pascua, lo haces engalanado con la pobreza y proclamado por los sencillos. Los niños reconocen en el que lleva por cabalgadura una mula al Salvador. No es un guerrero que derriba murallas, es el Hijo que viene a su casa, a la casa de su Padre. 
Unos días después sale Jesús por las puertas de la muralla. No es el que llega aclamado a lomos de un animal, ahora es Él, como un animal de carga que lleva el yugo sobre sus hombros, es el que lleva el peso de la condena. Soporta Buen Jesús, las tentaciones de los que te retan.

Y en la violencia de las palabras que condenan, una mujer, la esposa de Pilato, reconoce a Jesús como un hombre justo. En la muerte cruel de la condena como un criminal, un centurión romano lo proclama Hijo de Dios. 

Este es Jesús: profeta, el Salvador, el Redentor, el Justo y el Hijo.
¿Como lo llamas tú en este día de Ramos y Pasión?