TRINIDAD. Si digo Dios
¡Que atrevidos! Hablamos de Dios cuando, muchos posiblemente, pocas veces hablan con Dios. Sentenciamos a muerte al dios que nos estorba, al que indigno de este nombre, y salvamos al que consideramos más adecuado a nuestros planteamientos. Consideramos a nuestro dios como centro, mientras no estorbe, lo convertimos en manual de leyes y comportamientos morales, pero si podemos nos escabullimos sin dar más explicaciones. DIOS, cuatro letras que son deseo de paz y en algunos justificación para una guerra. Cuanto hablamos de Dios y que poco le escuchamos.
Hoy, celebración de la Santa y Eterna Trinidad, solo enunciaré que me supone intentar adentrarme en el inmenso océano al que denominamos Dios.
Porque si digo Dios es comunidad, unidad en la diversidad, comunión en la pluralidad, tres en una unidad. Y esto resuena en un mundo dividido, a dejarnos transformar en la comunión cuando se potencia el individualismo, Dios es comunidad.
Si digo Dios es apertura, salir de uno al encuentro del otro, es alteridad, encuentro, es mirada abierta, es hacer camino juntos, dejarse interpelar por el otro. En una realidad que nos encierra en nosotros mismos, Dios es encuentro.
Si digo Dios es disponibilidad, servicio, entrega, donación, ofrenda, redención por el que se condena, liberación del que vive derrotado. En un mundo que potencia la competitividad, Dios es sacrificio por el último, mesa compartida y pan caliente.
Si digo Dios es silencio y palabra, contemplación y mirada, mensaje y verdad, testimonio y alianza. En un mundo sobrepasado por la mentira, Dios es la verdad.
Si digo Dios es vida, creación y armonía, pequeñez y magnitud, serenidad y paz. En mundo golpeado cada día por la muerte y la violencia gratuitas e injustas, Dios es paz.
Si digo Dios es mirada abierta, horizonte en avance, cambio y transformación, protagonismo y futuro. En un mundo cansado, Dios es esperanza.
Si digo Dios es altura y profundidad, anchura y abrazo, ternura y calor, mirada y sonrisa, lágrima y consuelo. En un mundo de sentidos y sentimientos volátiles, Dios es amor.
Si digo Dios digo Padre, Madre, Hermanos y Hermanas. Si digo Dios soy un atrevido.




