lunes, 13 de abril de 2026

GRAZAS POR SAN TELMO


GRAZAS POR SAN TELMO

 Hoxe, día de San Telmo, quero adicar unha verba de agradecemento a Deus. Grazas noso Señor por termos deixado unha testemuña firme da fe. Quen nos ía dicir, despois de tantos séculos, que aquel frade da Castela, que percorrera camiños e vieiros, non so de vento, po e lama, senón, vieiros interiores de noites interminables, fora quen de morar no recuncho onda o Miño e bendicirnos co seu Corpo Santo. Despois de lidiar con reis e nobreza, en campos de batalla e xentes famentas de Boa Nova, quedou prendado das nosas terras. Faloulles ás xentes do Evanxeo, fixo pontes que entrelazaban vínculos de fraternidade entre os pobos, defendeu aos débiles de tormentas de inxustizas e desigualdades. Fíxose apóstolo e sementeira, pregoiero e sembrador de esperanzas e proxectos que conduciron a todos a loar ao Señor. Un home impregando co suabe aroma da Palabra que nos alenta o corazón, levando a nave da nosa Igrexa ao porto da salvación.

Grazas Pai Bo por darnos ao noso pobo un patrón de talla evanxélica. Grazas pai Bo por coidarnos e facernos cada día peregrinos e mensaxeiros de Boa Nova.

Felicidades a toda a nosa Diocese. 

domingo, 12 de abril de 2026

PAZ


 Aquel día, el primero de la semana, con el miedo en el cuerpo, con la mirada nublada y el corazón en tinieblas. Aquel día, el primero de la semana, una voz traspasa la estancia. El cenáculo se convierte en un espacio transfigurado. Todo resplandece, la luz, la belleza que penetra en las sienes. Una voz, una palabra PAZ. Y Jesús, sin dejar de serlo, ya es el Cristo, el Señor de la Vida, el Hijo resucitado. No hay más que decir. Jesús no viene a reprocharles sus miedos, ni a echarles en cara sus cobardías. Jesús viene a transformar en vida lo que era muerte. Ya no hay lugar para los miedos, ahora es tiempo de vida.

PAZ convosco. PAZ, tres letras. Non so a ausencia de conflictos, pois medrar na vida, decidirse polo ben, crea conflictos no noso interior, lévanos a decisións complexas e a excluir posturas que fan dano. A paz abraza a todos, inclusiva e comprensiva, por o amor no centro e o perdón como camiño de madurez. E cando chega Tomé xunto aos compañeiros, non cre. Pon como prioritario o seu pensamento, o seu criterio. Os demáis xa teñen a Cristo como referente da palabra e o testemuño que dan. 

As verbas de Tomé "Meu Señor e meu Deus" denotan a transformación que nel provoca o encontro co Resucitado. Agora xa amosa que Cristo tomou poseisión do seu corazón e do seu ser.

Estamos en Pascua. Deixemos que a luz do Señor resucitado encha de vida os recunchos que quedan por namora. Non nos escondamos, pois a vida non pode esperar. Sexamos xermolos de paz nun mundo en escuridade. Levemos a unidade como estandarte. Fagamos a paz en cada instante.

domingo, 29 de marzo de 2026

ESTE ES JESÚS


ESTE ES JESÚS

La gente preguntaba ¿quién es?
Es el profeta de Nazaret. Es la pregunta que nos hacemos ¿quien eres Jesús?
Y al cruzar las murallas, penetrando en el corazón de una ciudad en Pascua, lo haces engalanado con la pobreza y proclamado por los sencillos. Los niños reconocen en el que lleva por cabalgadura una mula al Salvador. No es un guerrero que derriba murallas, es el Hijo que viene a su casa, a la casa de su Padre. 
Unos días después sale Jesús por las puertas de la muralla. No es el que llega aclamado a lomos de un animal, ahora es Él, como un animal de carga que lleva el yugo sobre sus hombros, es el que lleva el peso de la condena. Soporta Buen Jesús, las tentaciones de los que te retan.

Y en la violencia de las palabras que condenan, una mujer, la esposa de Pilato, reconoce a Jesús como un hombre justo. En la muerte cruel de la condena como un criminal, un centurión romano lo proclama Hijo de Dios. 

Este es Jesús: profeta, el Salvador, el Redentor, el Justo y el Hijo.
¿Como lo llamas tú en este día de Ramos y Pasión?

domingo, 22 de marzo de 2026

AGUA, LUZ, VIDA

 


AGUA, LUZ, VIDA

El encuentro con Jesús hace nuevas todas las cosas en nosotros. En el desierto y la sequedad de la vida se siente en el brocal del pozo y nos ofrece el agua viva. Sentir que la frescura lo despeja todo y lo llena de vitalidad. Jesús ofrece despertarnos el deseo de buscar en lo profundo del manantial de amor y desbordar hasta la eternidad. Potencia los deseos de autenticidad y la mirada de esperanza.

El encuentro con Jesús es dejarse iluminar. Él abre nuestros ojos, nos da la verdadera mirada. Recrea nuestra capacidad de andar por la vida reconociendo paisajes, el mundo; caminos, el destino; el cielo y la tierra, la vida; los rostros, la llamada a la fraternidad; los peligros y los odios, la fragilidad; al Señor y Mesías. El nos abre a la luz, a él mismo.

Hoy, Jesús nos llama a la resurrección, vivir en la Vida verdadera. Jesús llora ante la muerte de su amigo porque se conmueve ante el sufrimiento, ante la daga que infringe en el hombre la muerte. Hace silencio ante el sepulcro de su amigo, ante la dureza de la roca que cierra. Un grito, ¡sal fuera! Y hoy él grita ante el sepulcro de nuestra vida encerrada en miedos, atada por el pecado, muerta por el odio, la podredumbre de los resentimientos, la dureza de nuestras violencias. Jesús grita a tu corazón, ¡sal fuera! déjate desatar y descubre la vida que se te ofrece en el que resucita destruyendo la misma muerte. Despierta y camina, es el señor quien te llama.

Agua de las fuentes del bautismo, luz de la fe recibida, vida eterna que nos resucita. 

María, junto a la cruz, contempla en el dolor la fuente que mana del costado de su Hijo, fuente de santidad y de vida. En la noche de la muerte confía en la promesas de salvación, de perdón y de esperanza. En la entrada del sepulcro sabe que la muerte no es la última parada, la muerte es vencida.

miércoles, 18 de marzo de 2026

UN PADRE PARA UNA HUMANIDAD HUÉRFANA

 


UN PADRE PARA UNA HUMANIDAD HUÉRFANA

Las desvinculaciones provocadas por el individualismo creciente provoca un creciente aumento de la herida de la ausencia de la paternidad. La autorreferencia nos hace autosuficientes creyéndonos poseedores de la capacidad de resolver todas las fragilidades a la que nos somete la vida. No estamos preparados en la fuerza ascética para soportar las tempestades interiores, ni lobos solitarios que luchen sin descanso por su supervivencia. La vida es una llamada continua al encuentro y a la capacidad de aceptar con sencilla humildad lo que otros han puesto a nuestro servicio.

El Hijo de Dios no viene autogestionado su existencia en una demostración valentona de demostrar que es el más fuerte. Jesús nos enseña desde su concepción como viene siendo acogido en las dudas y sinsabores de los cambios. Aceptar a Dios encarnado, como María y José, es dialogar sobre un camino que se abre y que necesita de ponernos al servicio de un proyecto común, el de Dios. Así, José, acoge en sus sueños el mensaje del ángel. Lo hace suyo. En silencio, con una libertad desbordante, convierte su sí en servicio, protección, cuidados. Oremos por nuestras familias

José es custodio de la Iglesia, Cuerpo de Cristo, que continúan sintiendo en sus entrañas el golpe de la tentación que le llama a servirse a si misma, a creerse superior o situarse en la cumbre, para con docilidad aceptar, en la libertad generosa, que nace del don de Dios ser servidora. Oremos por nuestra Iglesia

José es acompañante de la vocación al ministerio sacerdotal. Así como vio crecer al que es Sumo y Eterno Sacerdote, da sus buenos consejos a los futuros servidores. Oremos por nuestros seminaristas

José es custodio en el camino del exilio, llevando a su familia a vivir el despojo de la migración. Oremos por los migrantes.

José es hombre artesano que trabaja cada día con sus manos dando belleza a la dura materia, entregando su saber al servicio de su familia y sus semejantes. Oremos por el mundo laboral y los que buscan trabajo.

José es acompañado en la enfermedad y la muerte. Oremos por los que viven el misterio del sufrimiento y la enfermedad y sus cuidadores.

Seguimos necesitando referentes que nos acompañen, custodien, cuiden, apoyen, escuchen, fortalezcan...


domingo, 15 de marzo de 2026

LA LUZ ILUMINA Y DA VIDA


LA LUZ ILUMINA Y  DA VIDA

Los textos de estos domingos nos hablan de vida, y la vida nueva que realiza en nosotros la pascua del Señor. Si el agua está presente en la creación con la acción del Espíritu, el pozo de Jacob con la samaritana se convierte en manantial de agua viva en el que Cristo le muestra el camino de la acogida del don del Espíritu que la convierte en testigo de una vida nueva que nace en los sacramentos.

Hoy es la luz. En las tinieblas rompe la luz, la de un nuevo jardín en el que surgirá la salvación con el Resucitado. Luz que derrota la imposibilidad de que un ciego de nacimiento pueda nacer a la luz de la fe en Cristo Salvador. Un ciego al que Jesús, haciendo barro, realiza el gesto creador y la nueva vida  nacida del Espíritu, ya es la hora de la nueva humanidad. Unos ojos que se abren a un mundo interpelante y devastador que no acepta la conversión a Cristo, que necesita escuchar sus propias respuestas. 

Luz que vence a las tinieblas, a la noche. Vivamos como hijos de la luz. Luz que da vida y llena de belleza y esperanza lo que estaba cerrado. Ahora, señor, veo con claridad, Tú eres el Salvador


domingo, 8 de marzo de 2026

EL MANANTIAL DEL AMOR

 

EN MANANTIAL DEL AMOR

Con el sol en lo más alto, Jesús pide de beber. Un pozo, lugar de encuentro, de escucha y sinceridad. Un pozo, el de Jacob, como el de Séfora donde conoce a Moisés, o el de Rebeca con Jacob. El agua del pozo es fresca, vital, da vida y purifica, limpia y rejuvenece. Y Jesús pide de beber. Y saca del corazón el deseo de un encuentro. Es una mujer, que vive el vacío del desamor, el desprecio y la soledad, la que recibe el regalo de conocer al Mesías de Dios. Es la gracia del amor que recompone en espíritu y en verdad lo que el pecado a destrozado. Un corazón agrietado se convierte en vaso nuevo donde penetra la Gracia y se realiza el milagro de la Nueva Vida.

Jesús es buen pastor que lleva a su rebaño a beber de las fuentes de agua viva. Es la roca de la que brota el agua que supera la tentación del pueblo en el desierto. Es el manantial de Gracia que nunca se agota. 

El peregrino se acerca al agua, bebe y repara sus fuerzas. El agua no se agota, brota incesante, hace que sea fresca y viva. El camino es largo. 

Concédenos, Señor, desear el agua viva de la verdad, de la justicia y de la paz. Danos el deseo de beber del manantial del amor.