lunes, 18 de mayo de 2026

NOVENA DA FRANQUEIRA. Día 3: don do Entendemento


 NOVENA DA FRANQUEIRA. Día 3: don do Entendemento

Ti enténdesme? Escoitamos moi tas ocasións. Eu prefiro que se diga, Expliqueime?.
Non é o mesmo que te entendan a que te fagas entender. Creo que Deus é moi claro na súa palabra, unha e outra vez nos di que nos ama, non so de palabra segón cos feitos. Ás veces precisamos do don do entendemento para adentrarnos no pensamento e no corazón no íntimo do mesmo Deus. Mais ainda, reveloiu, sacou á luz do noso coñecemento, na linguaxe que comprendéramos o inalcanzable do seu mesmo ser.

O Espírito Santo derrama sobre nós o don do entendemento, do que é ben exemplo a mesma Virxe María. Ela coñecía ben a tradición do seu pobo, leía a Escritura e oraba cada día, proclama cos pobres as marabillas do amor de Deus e sábese ditosa, benaventurada na súa humildade. De feito, vai traballando no seu intenrior intentando comprender, ir mentendo viva a chama da novedosa presenza do Señor.

Deus fálanos tamén estes días no canto de bendición na que cada un dos romeiros canta as grandezas do Señor. 

domingo, 17 de mayo de 2026

NOVENA DA FRANQUIERA. Día 2 Fortaleza

 


NOVENA DA FRANQUIERA. Día 2 Fortaleza

Xa estamos metidos de cheo en ambiente romeiro. As campás e as bombas anunciban onte á tarde o día de comezo. Xa a Nosa señora está no seu trono, o carro de labranza, xa os días son conversas de como imos vivir o luns. Xa as parroquias ven preparando a súa feligresía. Onte lembramos que o don da sabedoría nos achega ao misterio de Deus a través da contemplación do misterio da vida e das persoas. Hox, concorde na oración, isto é, cun so corazón, manifestamos que na nosa debilidade o Espírito derrama en nós a fortaleza. 

O Espírito nos configura en Cristo para que os medos non entren a vivir no fogar do noso corazón. A fortaleza , como agasallo do Espírito, derrota a acedia e a mediocridade que en tantas ocasións nos invade o corazón.

María cultivou cada día este don mantendo vivo no traballo de cada día a oración no diálogo entrañable con Deus. Así poido menterse firme onda a cruz e recibir do seu Fillo ser a muller forte que coida aos fillos que viven o misterio da dor e do sufrimento. A Nai forte que está ao carón das cruces dos seus fillos.

Celebremos con gozo este día da Ascensión do Señor que nos envía a sermos mensaxeiros do Evanxeo coa forza da súa palabra


 

sábado, 16 de mayo de 2026

NOVENA DE A FRANQUEIRA Dia 1. Unánimes en la oración


 NOVENA DE A FRANQUEIRA Dia 1. Unánimes en la oración

Todos ellos perseveraban unánimes en la oración, junto con algunas mujeres y María, la madre de Jesús, y con sus hermanos. Hch 1,14

A lo largo de estos días iremos haciendo realidad esta experiencia fundante de Pentecostés. María ocupa el centro de la escena. Une en oración no solo a los apóstoles, sino a los que están a la espera del Espíritu. María transmite la materna vinculación que no se detiene ante las contrariedades. Su mirada traspasa los corazones y convierte un espacio cerrado en una oportunidad de encuentro. Ella que había aceptado en silencio parir a su Hijo en la miseria de un establo convirtiéndolo en un hogar abierto a los pobres junto al que se hace pobre, ahora, en el Cenáculo, hace que la pobreza y la fragilidad de los corazones sean hogar de encuentro con el Espíritu para una familia universal que está llamada a hablar el lenguaje de la Caridad Fraterna.

Estos nueve días de oración que iniciamos esta tarde en el Santuario de A Franqueira son la respuesta a la invitación de María a estar unánimes en la oración. Hoy nos vamos a fijar en esa expresión: unánimes. Esta palabra procede de una sola alma. No es por lo tanto el que tengamos un mismo deseo, una misma intención, sino que respiramos (ánima, aliento, vida) al mismo compás, respiramos para tomar fuerzas y seguir adelante. 

Este primer día de la novena pedimos al Señor que derrame sobre nosotros el don de la sabiduría para tener una mirada divina de la realidad, descubrir el alma de los acontecimientos, de la propia historia, discernir un mensaje de amor que lo llena todo. 

VIRXE DA FRANQUEIRA, TRONO DE LA SABIDURÍA


domingo, 10 de mayo de 2026

LAS DESPEDIDAS NO SON FÁCILES


 LAS DESPEDIDAS NO SON FÁCILES

Vivimos muy pendientes de la imagen que proyectamos, los comentarios que se generan en torno a nuestra vida. Hay quien vive pendiente de los "me gusta". Competidores de botoncito que esperan una recompensa final. Pero la realidad es que así como se esfuman en pocas horas noticias que estaban en boca de todos, así se borrará la memoria, por muy sentida que sea la despedida. Muchos dicen "permanecerás vivo mientras estés en nuestro recuerdo". Pues poco duramos algunos. Los hay que les podría obsesionar como quedará su memoria en la historia, los hay que marcarán un antes y un después por lo mal que lo han hecho o por el daño que han provocado. Pero, no os preocupéis, que todos tendremos una plaquita en la sepultura con epitafios más o menos entrañables.

Jesús, al despedirse, como veremos a lo largo de estos días finales del tiempo pascual, lo hace a un grupo de rudos discípulos de dura mollera con el deseo de que conozcan el plan de salvación que realiza el Padre. No da una clave de acción al estilo de estrategias políticas o militares. Sitúa a cada uno frente a frente a su conciencia desvelando el misterio del corazón y descubriendo la llamada universal al amor, a la justicia, a la belleza, a la verdad. Ser comunidad comienza por abrir a cada uno a la Comunidad de Amor qu4e es Dios mismo. 

La llamada de Jesús es la transformación del corazón de cada uno, la invitación a la comunión en el amor, y se pone como signo del deseo de Dios que derramar su Espíritu, que con sus dones, pueda capacitar a esta obra inmensa. Es tiempo de ser, ser uno en el Padre por Jesús. Es tiempo de ser uno en el amor. Es tiempo de superar juntos miedos e incertidumbres. Es tiempo de orar, gustar en el corazón, pasar por las entrañas cada palabra de amor que nos dedica el Señor. Es tiempo de respirar el aire nuevo que se cuela por las rendijas de muestro corazón sellado y provocar que de un golpe se abra a un horizonte que no se agota. Es tiempo de ser construidos en la roca firme.

Las despedidas no son fáciles, y Jesús lo hace del un corazón que navega en el mar infinito del amor.


sábado, 2 de mayo de 2026

YO SOY

 YO SOY

Somos muy dados a definirnos desde lo que hacemos, el cargo o responsabilidad que ostentamos, la opinión de lo que pensamos. Nos vemos muy valorados, para bien o mal, según la opinión de los demás. Vivimos bajo la presión de que lugar ocupamos en el mundo, las opciones, tantas veces cambiantes y maleables, las decisiones que se van desinflando con el paso del tiempo.

Hoy, Jesús, en el diálogo que mantiene con sus apóstoles pronuncia un nuevo YO SOY. Como en otras ocasiones, el evangelio de Juan no da puntada sin hilo. Esta afirmación recoge la tradición secular en que el YO SOY solo lo puede decir Dios mismo. No se encierra en un tiempo, pues es yo he sido, soy y seré. Como reza en la carta a los hebreos Cristo ayer, hoy y siempre.

El YO SOY está enmarcado en que es él el único que nos capacita para conocer al Padre, vivir en el Padre y hacer las cosas del Padre. Como? Pues él es CAMINO, VERDAD Y VIDA. No es un camino más, ni una verdad a medias ni la vida acotada. Camino en el que recorremos nuestra fe, verdad que nos desvela el misterio de Dios y del Hombre, vida que se abre a la eternidad.

el Yo Soy de Jesús es abierto, se hace entrega, se descubre su identidad en que es al servicio de todos, no es una identidad egoísta, cerrada en i misma. Yo soy se convierte en paradigma de que se desvela, se manifiesta en lo que provoca, activa, transforma, cambia en nosotros. Dios es amor y se revela, y crece en nosotros al ser aceptado. De la misma forma, la identidad divina de Cristo la vamos identificando en cuanto nosotros nos hacemos partícipes de la invitación que nos hace de pertenecerle: hacernos en él camino, conocer nuestra realidad en su verdad, reconocer lo vital en su vida. 

Y tú, y yo, somos hijos en el Hijo, hermanos y hermanas, peregrinos, hombres y mujeres de esperanza, confiados en la meta final de nuestra existencia, fortalecidos en el amor que no desaparece.

Ya no somos lo que hacemos, somos y gracias a ser en Cristo hacemos las obras del amor del Padre, la presencia de su Reino.

Feliz domingo

domingo, 26 de abril de 2026

VOZ, PUERTA, VIDA

 


VOZ, PUERTA, VIDA

Este domingo IV de Pascua se le conoce como del Buen Pastor. En este tiempo de resurrección, la Iglesia, nos invita a acoger a Cristo como guía y custodio de nuestras vida, tantas veces frágiles y necesitadas de alimento y fuerza para el camino. Seguir las huellas, como nos invita san Pedro en su carta, es una decisiva respuesta a la llamada, a dejarnos conducir. Es el riesgo de la libertad de acoger, o dejarnos acoger, en el corazón del Amado. Para seguirle necesitamos conocerle, escuchar su voz, identificarla. Una voz muy diferente a los cantos de sirena que nos pueden adormecer, o los gritos ensordecedores que nos anulan. Muy diferentes de los discursos complacientes, Dispar de las palabras aduladoras. La voz del Pastor es clara, es la voz del que nos conoce en lo más profundo, pero no para manipularnos ni usarnos, sino para enriquecernos, devolvernos cada día la belleza de nuestra condición de miembros de un Pueblo en camino. Jesús Resucitado es el pastor de nuestras almas, el que da sentido y fuerza a nuestras vidas, es Cristo quien nos encamina a un horizonte infinito pero alcanzable.

Voz que nos invita a salir y entrar por la puerta, que no se cierra, sino que permanece abierta para disponernos a caminar. Salir a la intemperie de mundo seguros de que el Pastor nos conduce a pastor de vida. Vida en abundancia recibida en la Palabra, en los Sacramentos, en la Comunidad, en la Caridad. 

Voz, puerta y vida que no cesan, que siguen en continuidad en el amor que se desborda y nos desborda. 

sábado, 18 de abril de 2026

FORASTERO, HUÉSPED, HERMANO

 


El encuentro con Jesús resucitado es provocativo, impulsa una respuesta. Él se acerca, lo hace con la delicadeza del amor, con la presencia de la paz. Hace una semana contemplamos que vino a los suyos, encerrados en el cenáculo, y no les echa en cara sus cobardías, ni sus negaciones o huidas, sino que, a través del Espíritu creador los hace ministros de la reconciliación. El que ha sido restaurado en el amor es el mejor mensajero del perdón. 

Este domingo lo vemos caminando con los que huyen. Dos, Cleofás y el otro, algunos dicen si es otra, su esposa, que quieren llegar a Emaús. Sus miedos les llevan a buscar refugio fuera. Huir es una solución para ellos, pero no para Jesús. El encuentro del Señor les va dando una nueva visión de la cosas. Jesús provoca un cambio de mirada. Hoy lo resumo en tres palabras: forastero, huésped y hermano.

El que camina junto a ellos no lo reconocen, es alguien extraño, pero se dejan llevar por la conversación. No se cierran a que todos tienen algo que enseñarnos. El diálogo es abierto, sincero. Van revelando sus decepciones, sus fracasos, sus dudas y cegueras. Romper los prejuicios nos descubre la riqueza del encuentro. Caminar con otros nos sitúa en una ruta de sorpresas.

Abren la puerta y le ofrecen alojamiento. Hospedar al forastero posibilita que la intimidad de nuestro espacio no es cerrado, se puede convertir en una llamada a servir: acoger, servir, ofrecer, dar reposo al cuerpo cansado y al corazón inquieto.

Sentados a la mesa, el forastero, el huésped, hace los honores de dar gracias, rezar, bendecir, partir el pan. Se abren los ojos a la presencia del Reino, a la presencia del Resucitado, del que crea y establece nuevos vínculos, ya nadie es forastero, somos peregrinos a un hogar que nos abre las puertas y nos sienta en la mesa de la fraternidad. 

Ellos ofrecieron una conversación, una casa, una mesa, y el Señor los restaura. ¿Qué podemos ofrecer nosotros?