martes, 10 de abril de 2018

EL SÍ





Hoy celebramos en el calendario particular de nuestra diócesis de Tui-Vigo la Anunciación del Señor, son estas cosas de las fechas.
Lo más grande de la historia, que Dios, hecho uno con nosotros, nos de vida en El. Que el Hijo nos ha hecho partícipes de su ser, de su pensar, de su sentir, de su amar, de su actuar, de todo y en todos. El sí de María la hizo santuario de vida, de la vida del mismo Dios, que parido por la doncella nos parió también a nosotros. Nacimos a la vida en el sí constante de la que al pie de la cruz la vida en la muerte aceptó. Dame María, Madre del Señor, decir el sí a la vida, al mismo Dios, al Amor. Vida encarnada diciendo a la palabra sí para darle entrada. Hoy contigo María acepto que el Hijo de Dios, por Amor, por Espíritu, en El ya no somos dos, somos llamados a ser uno, uno en el Amor.


A la altura del corazón


Allí aprendió a vivir María
después que el ángel la dejó.
Sin saber decir palabra
sin poder decir que no.

Allí entendió que los silencios hablan
y que las palabras, a veces, callan.
que vivir no requiere, saber y ganar,
sino solo aprender a escuchar.

Allí su ser se abrió al misterio, 
entrando en ella lo no esperado.
Ya no hubo rutas ni indicadores
que al andar le dieran seguridad.

Allí, a la altura del corazón,
solo la fe le puede al miedo.
El amor, en María, ya no tuvo frenos:
El pesebre, Nazaret, el calvario.


(Seve Lázaro, SJ)

lunes, 9 de abril de 2018

VIDA DE SAN TELMO. Patrón de la Diócesis de Tui-Vigo






  San Telmo, nace en la castellana Villa de Frómista (Palencia) el año 1184 y recibió el Sacramento del Bautismo con el nombre de Pedro. Aunque su infancia la pasa en su villa natal, pronto su tío Arderico, obispo de Palencia lo matricula en la Escuela Catedralicia. Mientras allí estudia se va autoanalizando y nota que Dios le llama al sacerdocio. El obispo Arderico, su tío, le administra el Sacramento del Orden Sacerdotal. Y al poco tiempo, le nombre canónigo de la Catedral de Palencia. No pasa un año y el Papa Honorio III le nombra Deán de Palencia. Este nombramiento seria el detonante que cambiaria la vida de San Telmo. A raíz de este nombramiento, sus compañeros y amigos deciden rendirle un ostentoso homenaje en la Ciudad. El día de Navidad organizan un lujoso desfile de jinetes montados sobre caballos al frente de los cuales figuraba Pedro, el Deán, por las principales calles y plazas de Palencia. Los palentinos situados a lo largo del recorrido esperaban al Deán para aplaudirle y felicitarle. En pleno desfile, ante un numeroso público, en un arranque de soberbia y para lucir su pericia, solo para lucirla, el Deán pica espuelas a su caballo. Y de repente el caballo sufre un resbalón, arrojando al suelo a Pedro González Telmo que cae en un lodoso barrizal. ¡ El y sus ropas prelaticias de gala embarradas en un lodazal !. Al levantarse comprueba el enorme engaño de su soberbia personal. ¡En vez de aplausos esperados, resuenan las fuertes carcajadas de ironía, de burla y de sarcasmo del público que antes le halagaba!. Como sacerdote, agradece a Dios la humillación sufrida. Y como universitario, razona, hace deducciones. Transcurría el año 1220 cuando renuncia a su alto cargo de Deán y a todas las ventajas de su prebenda. Y se acerca al convento de Dominicos situado en las cercanías de Palencia, que todavía estaba en obras y que tiene el nombre de convento de San Pablo. Allí San Telmo pide con humildad el ingreso, como novicio, en el convento de los Dominicos de Palencia. Allí hace a Dios sus tres promesas perpetuas, Obediencia total a sus superiores, Castidad total y la de pobreza radicalmente total 
        Inicia su vida pastoral en los pueblos alejados de la capital de Palencia. Durante más de un año fue misionero en el  mundo rural palentino. Terminada su labor en dicha tierras recorrió a pie otras muchas poblaciones de Aragón, Navarra, Valencia, Cataluña y  Mallorca. Recorrió todas con bastón en una mano y la Biblia en la otra.  Posteriormente se traslada a tierras portuguesas, entre el Duero y el Miño. Se establece en la población de  Guimarães fijando su residencia en el hospital de la  citada población. En ese hospital fue maestro, de los que más tarde serian Santos, Fray Lorenzo Menendes y  Gonzalo de Amarante. Desde allí llega a Galicia  iniciando su labor en tierras de Lugo. Posteriormente se  traslada a TUI para evangelizar especialmente a los  pecadores y navegantes de su extenso litoral.  Al poco tiempo de su residencia en Tui, se trunca su  apostolado en Galicia, ya que el Rey Fernando III, el  Santo,  enterado de la santidad excepcional de San  Telmo solicita su presencia en la corte. El rey necesitaba  más que nada protección de Dios ya que se avecinaban  dos grandes  y difíciles batallas contra las tropas  mahometanas que conservaban en su poder Córdoba y  Sevilla.  Durante largas jornadas enseña a las tropas la doctrina  salvadora de Jesucristo. San Fernando elige a San  Telmo como confesor personal y también como  consejero. La convivencia de San Telmo con el Rey  fraguó una amistad profunda. Una vez conquistadas las citadas ciudades regresa a su  querido TUI cuyo apostolado había interrumpido. La  diócesis de Tui, incluía entonces, una amplia zona de  Portugal, desde Viana do Castelo hasta más allá de  Arcos de Valdevez.  En ese territorio y el correspondiente de España ejerció su incansable labor misionera.  La diócesis tudense tenía una vida económica muy pobre, por lo que las comunicaciones entre parroquias eran muy  difíciles. San Telmo desarrollo una ingente labor de construcción de puentes que facilitaran las comunicaciones. De su amistad con el Rey obtuvo ayuda económica para realizar dichas construcciones pero aun así no eran suficientes  teniendo que recurrir a limosnas para finalizar las obras. Destacamos dos de ellas ya que en las mismas se produjeron dos de sus numerosos milagros. Uno de los puentes fue en Castrelo de Miño, en donde la carestía de medios llegó a la falta de víveres.  San Telmo rogó al Señor  Todopoderoso la solución angustiosa y realizó el milagro de que los peces se acercasen mansamente a la orilla del rio  permitiendo recogerlos para alimentación suficiente. El segundo puente lo construyó en La Ramallosa, Gondomar, donde todavía hoy se conserva. Durante la construcción  realizó otro asombroso milagro. Predicaba ante un gentío inmenso y se desató una tormenta aterradora con enorme  aparato eléctrico, vientos huracanados y descarga intensa de lluvia que se acercaba hacia el auditorio. San Telmo,  como siempre, fiado de Dios, trazó con su derecha el signo de la cruz y la amenazadora nube tormentosa se partió en  dos pedazos que fueron a descargar su lluvia en agua del mar.
         Unos días antes de la Semana Santa del año 1251, San Telmo estuvo predicando en la  Iglesia conventual de Pexegueiro, a 5 kilómetros de Tui. Allí pronosticó al auditorio su  próxima muerte.  Demacrado y asténico notaba una fiebre alta. Síntoma de un acceso grave de paludismo,  que entonces era una enfermedad endémica en las múltiples zonas pantanosas de las  cercanías de Tui.  Febricitante y extenuado se acerca a la  Catedral de Tui  para terminar sus  cursos de Santidad y Conversión. En ella  predicó hasta el Domingo de Pascua.  Ese mismo día él y un compañero  dominico emprenden camino hacia el  Convento de la Orden en Santiago de  Compostela con la intención de morir.  Transcurrido 4 kilómetros de marcha, en  el lugar conocido desde entonces como  “Ponte das Febres”, se encuentra peor  de su estado de salud y decide retornar  a Tui.  Una vez instalado en casa de su amigo  de siempre, encamado pero con plena  lucidez recibe visitas de su gran amigo,  el Obispo Fray Lucas de Tui, así como  de Canónigos, sacerdotes y seglares.  Pocos días después del Domingo de Resurrección, transcurría el año 1246, San Telmo  fallecía, no sin antes y ante un grupo de visitantes, exponer su promesa de protección que  transcribimos:  “TENGO UN SEÑOR, QUE CON HABERLE SERVIDO POCO, ME QUIERE PAGAR  MUCHO. Y QUIERE HONRARME MAS DE LO QUE YO LE HE SERVIDO: ME HA  PROMETIDO FAVORECER POR RESPETO A ESTA CIUDAD Y A TODA SU  COMARCA Y LIBRARLA DE MUCHOS CASTIGOS, QUE POR SUS PECADOS  MERECE: Y NO AHORA, SINO TAMBIEN EN LOS FUTUROS SIGLOS… “  Al amigo y vecino que lo había hospedado le regaló la correa de cuero de su hábito con  este presagio: “Tomad esta correa con que me ciño. Guardadla en memoria mía y  algún día os servirá de provecho”  La noticia del tránsito de San Telmo conmovió, no solamente a la Ciudad de Tui, sino  también a la comarca gallega y portuguesa.  Desde la parte baja de la ciudad subía el féretro de San Telmo, vestido de Dominico,  hasta la Catedral. Presidia la comitiva el Obispo de la Diócesis, Fray Lucas de Tui. Este  Obispo ayudó “con sus propias manos” a depositar en un sarcófago de piedra el cuerpo  del Santo. Este sarcófago se situó bajo tierra, entre el Pórtico de la Catedral y el Coro  Capitular.                                                       


                           

domingo, 8 de abril de 2018

CARITAS PREMIADA




Nestes días temos visto os premios que recibe Cáritas en Galicia e na nosa Diocese. Un recoñecemento do Parlamento de Galicia e da Cadena Cope para unha comunidade, a dos crentes, que manifesta a cercana misericordia, a tenrura e o acompañamento cos irmáns que padecen. Son de agradecer as verbas de admiración dos que entregan o galardón. Lembra os relatos dos primeiros tempos cando era de admirar a bondade dos seguidores do Señor Resucitado. 
Pero antes de nada, o primeiro que pronunciaron foi "mirade como se aman". Logo para poder ser amor o primeiro hai que selo co que está ao teu carón. Mirade como se aman é un primeiro corazón, amarmos uns a outros como o señor nos ten amado. O primeiro mandamento, a primeira condición, é vivir unidos estando en comuñón. Vivirmos como irmáns, ter un so corazón, amarnos ata o extremos coidarnos e sabernos perdonar. Unha comunidade fraterna, que cre, ora, celebra e vive o recibido do Señor.
O segundo corazón é sentarmos á mesa fraterna, un banquete de comuñón, Eucaristía e loanza para ser ágape na mesa da humanidade. Convidarmos ao xantar quen está vivindo na casa común, todos sen discriminación, convidando a sentarse a quen está so, abandonado, esquecido e maltratado. Entón poderán dicir "mirade como nos aman".
Un terceiro corazón é o que nos ensina o Señor, o amor de compaixón, misericordia e perdón. Ter ollada desperta, espabilado o ouvido, disposta no consolo a palabra do agarimo. Xesús cando se achegou ao paralítico da piscina unha palabra lle preguntou ¿queres curar?. Ao que o home respostou, claro que quero. Pois levántate e anda. A palabra de Xesús é a de quen fai florecer no home derrotado o desexo de crecer. Non o deixou tirado e empuxou a ver se cura, senón que alentou o seu desexo e provocou que por si mesmo en pe se puxese. Isto é caridade, amar desde o fondo e axudar a que saia da súa postración o que xa non se cre nada. Desde esa miseria e a pobreza da persoa que está mallada, sae o corazón do que está chamado a amar a o ergue para que camiñe polo seu propio pe.
Un cuarto corazón, o máis grande, é o que pecha o logo desta loable institución. Este é o corazón de quen ama sen condición, amou ata o extremo e levounos á salvación. O corazón de quen se entregou no Fillo feito alimento no sacrificio redentor. O corazón que se fai don no Espírito que se derrama sobre os que profesamos vivir no seu amor. Este é o sentido do que hoxe proclamamos Deus se fai banquete, misericordia e doazón.
Poñamos a ollada de María, muller e nai de todos nós, a ollada da tenrura revolución do corazón.
Graciñas a todos os homes e mulleres, voluntarios desta comunidade, que entregados cada día manifestan un so corazón.

Felicidades a Cáritas

Xabier Alonso
A Franqueira, Prado e Lamosa
08-04-2018

sábado, 7 de abril de 2018

SEÑOR MÍO Y DIOS MÍO




¡Señor mío y Dios mío!
Es la respuesta sorprendida del incrédulo Tomás, que, con amor es reclamado por Jesús para tocar las heridas de la pasión. Mete la mano en el costado donde brota la vida de la Iglesia, donde sacia el creyente la sed de paz y comunión. Atrévete a tocar al Señor que te llama a estar junto a El. Los miedos y la muerte fueron derribados de sus tronos, ahora brota con la fuerza del aliento del Espíritu la vida que verdea de esperanza el mundo desolado. Anunciad a todos la misericordia, derramad sobre el mundo la frescura del aroma del amor. Hoy Cristo llena tu voz de la fuerza del canto victorioso y alegre de la Pascua. Pasad por el mundo ensordeciendo los golpes de la guerra con los cantos de la paz. Llenad de consuelo los lamentos de los inocentes. Secad las lágrimas con el paño de la ternura. 
Bienaventurados los que crean, felices vosotros por la fe. Felices por creer y vivir.
¡Señor mío y Dios mío!

Señor...

Señor mío, en mi vida
endereza lo torcido, 
allana lo empinado,
iguala lo escabroso, 
encauza lo desbordado,
explora mi exceso
y dibújale los lindes
desde dentro,
pon orden a mi caos 
pero desordena mi orden.
No quiero resistirme más,
Dios mío,
domíname con tu amor
como lo haces con el mar.

(Francisco J. Buendía SJ)

Nosa Señora da Franqueira, axúdanos a proclamar e vivir a nosa fe.

Feliz domingo
Xabier Alonso
A Franqueira, Prado e A Lamosa
08-04-2018





ROMARIA DAS PASCUILLAS 2018


YO ALUCINO CON EL SEÑOR



Fíjate cómo termina el texto del evangelio de S. Marcos
"Por último se apareció a los once discípulos cuando estaban sentados a la mesa. Después de reprocharles su incredulidad y su obstinación en no dar fe a quienes lo habían visto resucitado, les dijo: "Id por todo el mundo y proclamar a todos la Buena Noticia".
En esto es donde alucino. Los discípulos no acababan de creer, a pesar del testimonio de María Magdalena, de los dos que iban de camino... y no solo que no creyesen en la palabra de los demás, sino que les reprocha la obstinación, o sea, como el pueblo de Israel "pueblo de dura cerviz", tercos, cerrados de mollera. Y aún así, sentado a la mesa, esto es, participando del banquete en donde el Señor se manifiesta, les HACE TESTIGOS. Lo envía por todo el mundo. 
Nosotros, para la misión, queremos que todo esté bien formulado, perfectamente organizado, y aún así, la pesca es como es. 
¿por quién nos dejamos guiar para ser testigos? ¿no será que queremos dar testimonio de nosotros mismos y no de la Buena Nueva?, 
Sed testigos de mi amor, nos dice el Señor. Testigos de cómo nos ama.
Yo, alucino, El Señor se fía de mí, de ti, de su Iglesia, para ser sus testigos

Nosa Señora da Franqueira, axúdanos a manifestar a marabillas do Señor.

Feliz día
Xabier Alonso
A Franqueira, Prado, A Lamosa 07-04-2018

viernes, 6 de abril de 2018

¿HABÉIS PESCADO ALGO?




Pasada la noche el trabajo fue inútil. Solos, no logran, ni el salario de una jornada. ¿Por qué pescaban?. Esperando al patrón, pues el rumbo de la barca, había perdido el timón. Pescar sin saber por qué, es pesca inútil, es gastar las fuerzas y llenar la red de tristeza y vacío.
En la orilla, al romper el día, es el Resucitado el que les vuelve a llamar. Ser pescador de hombres es la nueva misión, y es la tarea del que se deja guiar por quien alimenta nuestra debilidad.


Echa las redes


Desde que Tú te fuiste
no hemos pescado nada.
Llevamos veinte siglos
echando inútilmente
las redes de la vida,
y entre sus mallas
sólo pescamos el vacío.
Vamos quemando horas
y el alma sigue seca.
Nos hemos vuelto estériles
lo mismo que una tierra
cubierta de cemento.
¿Estaremos ya muertos?
¿Desde hace cuántos años no nos hemos reído?
¿Quién recuerda la última vez que amamos?

Y una tarde Tú vuelves y nos dices:
«Echa la red a tu derecha,
atrévete de nuevo a confiar,
abre tu alma,
saca del viejo cofre
las nuevas ilusiones,
dale cuerda al corazón,
levántate y camina».
Y lo hacemos sólo por darte gusto.
Y, de repente, nuestras redes rebosan alegría,
nos resucita el gozo
y es tanto el peso de amor
que recogemos
que la red se nos rompe cargada
de ciento cincuenta esperanzas.
¡Ah, Tú, fecundador de almas: llégate a nuestra orilla,
camina sobre el agua
de nuestra indiferencia,
devuélvenos, Señor, a tu alegría

(José Luis Martín Descalzo)