MEDIR EL AMOR
Cuantas veces le has preguntado a los niños ¿cuanto quieres a mamá? o la terrible ¿a quien quieres más? no resulta fácil tener un amómetro, hasta donde llegaría el nivel máximo de amor. Hoy Jesús no nos llama a un amor de descarte, ni una decisión excluyente, como vemos tantas veces en la sociedad. ¿Es posible amar a todos? La invitación es centrar el amor esencial y primero en la fuente del verdadero amor. Reconociendo quien nos ama primero, Dios, entonces podremos descubrir como llenarlo todo de la hermosa fragancia de un amor continuamente renovado.
Amar al Señor se convierte en abrazar la cruz para dar vida, entregarse en el Misterio redentor para descargar a los demás del peso insoportable que les provoca el desamor. Pasaremos entonces del amómetro a un caritómetro. Vivir la caridad es abrir puertas de acogida, ya no amor solo a los que me aman, ni a los que debería amar, el que viene es una llamada de Dios, presencia del señor para que el corazón, el hogar, la vida, se convierta en espacio de hospitalidad.
Somos comunidad de hombres y mujeres de sangre de hospitalidad que corre por nuestras venas. Vivir con las puertas del corazón cerradas es muy triste.
hoy a las 13 horas en la Catedral de Tui Misa de acción de gracias por la visita de la Virgen de Franqueira a la catedral
feliz domingo

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