YO OS DIGO
Jesús nos llama y nos invita a seguirle, estar con él y dejarnos hacer pescadores de hombres (domingo III), nos abre el camino de las bienaventuranzas para hacernos partícipes y poseedores del Reino de los cielos (domingo IV), un reto que reconfigura nuestro proyecto vital, nos hace vivir en una nueva identidad, para ser sal y luz (Domingo V).
Hoy, lejos de ser el evangelio una retahíla de leyes acumulativas y agobiantes, es una propuesta de hacer camino de verdad, belleza, amor y justicia. Si repasamos el texto, largo, nos lleva a la frase final ·que vuestro sí, sea sí, y vuestro no sea no". ¿Es radicalidad obsesiva y fanática? Creo que no cuando la decisión del seguimiento y la libertad son sumamente respetadas.
Vemos:
La ley de Dios como regalo de vida que se transmite y se enseña en palabra y obra, sobre todo en la coherencia.
El respeto y cuidado de la vida, las relaciones fraternas como camino de comunión con Dios convirtiendo nuestra propia vida en liturgia de alabanza al Señor.
El cuidado de las relaciones familiares, la fidelidad en toda su integridad.
Desterrar con energía lo que nos impide la vivencia del Reino. Ser exigente con uno mismo.
Poner la confianza en Dios y esperar en su amor.
Jesús nos llama a realizar nuestra conversión al Reino redescubriendo cada día las capacidades que se nos regalan. Somos en camino con la fuerza de su amor.
AMÉN
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