miércoles, 10 de diciembre de 2014

ADVIENTO: VENID LOS CANSADOS Y AGOBIADOS




Cada mañana un pequeño grupo de pájaros se posa en la cruz de la torre de la iglesia. Despiertan el día con sus trinos como anticipando el trabajo de toda la jornada. Rompen el silencio de la madrugada con su canto como el que vive sin el agobio "mirar los pájaros del cielo,ni cosechan, ni siembran, y mi Padre cuida de ellos", nos dice Jesús.
Hoy, como una parábola vital del Evangelio del día, observo esos animalillos y contemplo. Nosotros, llamados a la sencillez de los niños según el mandato de Jesús, nos posamos para descansar, pero, de los agobios de la vida. Pensemos en tantas personas castigadas por la injusticia, la desigualdad, el hambre, que su vida se ha convertido en una carga excesivamente pesada, que no encuentran ningún Cirineo que les ayuden a llevar la pesada cruz. Cuantos están cansados de luchar contra si mismos porque les cuesta entender y asimilar su enfermedad, o las dificultades de la vida, o las separaciones violentas y desgarradoras, o los que ya no soportan que se les cierren las puertas al futuro pues no encuentran trabajo, o los que no comprenden lo que les pasa cada final de mes. Ponemos bajo el peso insoportable la carga del pecado, de la desesperanza, de la muerte interior, de la sequedad, de la falta de fe, de que acaba siendo un lastre del que no somos capaces de desprendernos.
Hoy Jesús nos enseña a ser como esos pequeños pájaros, que cada mañana se posan en la cruz de la torre de la iglesia, descansar en el Señor, reponer las fuerzas, porque en El encontramos nuestro descanso, nuestro consuelo, nuestra paz, porque El es nuestro alivio. 
El lleva nuestra carga más dura, El es quien nos protege, y nos ayudará a poder comprender nuestra vida. No tengamos miedo a posarnos en la cruz del Señor, a abrazarla y sentir el amor de quien lo ha dado todo por nosotros.
Los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas (Isaías)

Textos de hoy: Isaias 40,25-31; Salmo 102; Mateo 11,28-30

martes, 9 de diciembre de 2014

ADVIENTO: EL SEÑOR SALE A NUESTRO ENCUENTRO

Una de las peregrinaciones ó Coto da Vella.
Hay más alegría por uno que por noventa y nueve. 
¡Qué importantes somos para el Señor!. Uno, uno sólo. No somos un número más e una interminable lista de quienes permanecen en el anonimato ante los de arriba. No. Cada uno de nosotros somos la niña de sus ojos, el nombre en la palma de su mano, el desvelo de los cuidados de una madre, el ansia del buen pastor que no abandona a su suerte la oveja perdida, el padre que permanece en vela a la espera del hijo, el corazón que sabe ver mucho más  allá de las apariencias, el sol que no deja de iluminar aunque esté tapado por las nubes, el agua que no deja de brotar aunque no vayamos a beber, ... y es que Dios solo tiene ojos para nosotros, manos para nosotros, cuidados para nosotros, atenciones para nosotros, corazón para nosotros, vida para nosotros.
El adviento es la oportunidad que tenemos para vernos reflejados en la mirada de Dios, agarrarnos fuertemente a la mano que nos protege y nos guía, estarnos con la confianza "de un niño en brazos de su madre", de escuchar la voz que nos llama cuando hemos perdido el rumbo, de escuchar el latido amoroso del corazón del Padre, de no ocultarnos al calor del calor y de la vida en el Espíritu, de saciar nuestra sed de peregrinos en el Hijo que peregrina a nuestro lado.
Sale el Señor a nuestro encuentro en cada "hombre y en cada acontecimiento", y es  que Dios es perdón y alegría.
Lecturas del día: Isaías 40,1-11: salmo 95; Mateo 18,12-14

lunes, 8 de diciembre de 2014

LA INMACULADA: Y DIOS LE DIJO A LA SERPIENTE: PONGO ENEMISTAD ENTRE TI Y LA MUJER



DIVINA FUENTE DE GRACIAS

En medio de aquella confusión, producto del pecado, esto es, de haber obstaculizado el proyecto del amor de Dios, entregarse a un sinsentido del egoísmo y de la envidia, de la violencia y la división, Dios sale llamando por el hombre ¿dónde estás?. Porque el hombre tiene miedo, siente vergüenza de si mismo, descubre su desnudez y convierte a Dios en su implacable juez. 
Después de este pequeño párrafo, ya todos sabéis que se refiere al texto de la primera lectura de este día de la Inmaculada Concepción. El libro del Génesis nos describe, en la hermosa narración conocida por todos, el pecado de Adán y Eva, pero lejos de ser un relato fantástico, es una bella introducción en el lenguaje de Dios. Un Dios creador, que ha visto en el varón y la mujer la grandeza de su acción creadora, "vio Dios que todo era muy bueno" y descansó, pues ya el hombre estaba coparticipando de su obra creadora, poniendo el nombre a todos los animales, signo del poder del género humano, con Dios, en todo lo creado. 
Un Dios que guía, aconseja, previene, al hombre para que no caiga, pues sabe de su debilidad, conoce su flaqueza y descubre su inocencia frente al tentador.
Un Dios que no abandona ni destruye al hombre después de que ha descubierto su infidelidad, sino que, lo busca, quiere dialogar con él, ayudarle a que recapacite, responda por si mismo, no eluda su responsabilidad. 
Un Dios que después de lo lejos que ha dejado el pecado al hombre de El, hace su firme promesa contra el maligno: "Pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya". Hoy celebramos la Concepción Inmaculada de esta Mujer Nueva, la Nueva Eva, de la Nueva Humanidad: María, la Madre del Redentor, el que había de poner su vida en rescate del pecado de Adán.
Dios hace firme promesa de una enemistad, sí, la enemistad de nosotros, los redimidos, contra el pecado y el que induce a éste; enemistad contra todo lo que infunde miedo el hombre, todo lo que es violencia, todo lo que es lo que llevó a la ruina la vida en el paraíso: el orgullo, el egoísmo, la desigualdad, el echarle la culpa a otro y no asumir la propia vida.

Hoy es un día grande, pues, la Mujer por excelencia es honrada, la mujer Inmaculada es venerada. Hoy, en su Concepción, nos acercamos a María para darle gracias a Dios.

El Santuario da Franqueira está de fiesta pues en este día nos reunimos los peregrinos que en los últimos años viajamos a Lourdes, donde la Madre del Señor proclamó a la pobre muchacha, Bernardita Soubirous, "Yo soy la Inmaculada Concepción" y, en aquel manantial que brotó en la gruta, con el agua limpia y pura se nos invita a lavarnos como signo de nuestra purificación espiritual y a beber, como expresión de que solo el Señor sacia nuestra sed.

Hoy, además, se firma el contrato de cesión de uso del terreno do "Coto da vella" al Santuario, gesto de generosidad de la parroquia de Luneda a la Virgen.

Hoy, comenzamos los 9 meses, que es el tiempo de gestación, hasta la celebración de la Natividad de la Virgen, Solemnidad de la Patrona y Romería entrañable.

Hoy, invitamos a todos, a acercarse a María, la que acoge la Palabra, y de Ella, recibir, por el Espíritu al Salvador.

Felicidades.

domingo, 7 de diciembre de 2014

ADVIENTO: PREPAREMOS LOS CAMINOS AL SEÑOR


Uno de los hermosos caminos de A Franqueira



Las rutas de comunicación son muy importantes en el crecimiento y el avance de los pueblos. Un lugar bine comunicado, con sus carreteras y accesos, progresa, pues es fácil llegar, transportar la mercancía o crear una red de empresas para llevar sus productos a la venta. Muchos pueblos nacieron en torno a esas comunicaciones, por el establecimiento de lugares para descansar, o servicios para los viandantes. Otros, en cambio, vieron mermadas sus posibilidades de avance por falta de comunicación y necesitaron desarrollar otras posibilidades. Me viene a la memoria, que algún día lo pondré en común, la cantidad de servicios que había en A Franqueira antes de la construcción de la N 120, pues por aquí pasaba el camino real y era un lugar de parada y posta.
Pero no nos paremos tanto en el ejemplo, sino que, esta introducción era para acoger la Palabra de Hoy, la Buena Noticia, el Evangelio de Jesús. Y es que el evangelista Marcos comienza su relato poniendo el grito en el desierto de Juan Bautista, al que escucharemos durante este adviento: "Preparad los caminos al Señor, allanad sus senderos". 
Preparados para la llegada del Señor, que viene, no solo a traernos un mensaje, sino que, el es el mensaje, la Buena Noticia, el Evangelio, que camino queremos hacerle. Igual pensamos que una gran autovía, sí, pero no tendría acceso a cada uno de los pueblos, porque hay que llegar rápido. Esto nos pasa cuando queremos que la Navidad pase rápido, porque es una fiesta ya cansina, pues no hemos llenado de tantas cosas: compromisos, cenas de empresa, familia, amigos, salidas, regalos, y regalos y más regalos; fiesta, comidas, y un largo etc. y por eso preferimos que todo pase rápido, y al no conocer la esencia de la Navidad, se queda en lo superficial.
Podemos hacerle una buena carretera, ahí si, tiene posibilidad de acercarse a los pueblos, recorrer sus lugares y detenerse con algo más de calma. Esta es la vía que conduce a una Navidad más o menos entrañable, donde afloran los sentimientos, a veces los sentimentalismos, nos felicitamos, puede que por compromiso, pero nos dedicamos frases hermosas. Véase la utilización del sentimiento en los anuncios, que lo que desean es que nos rasquemos el bolsillo, cada vez más mermado, y pensemos que con eso somos más felices.
Entonces, ¿qué camino le preparamos al Señor?, pues el más cercano y el que lleva a la puerta de nuestra casa. Es que El se va a parar en cada uno de nuestros hogares, no nos quedemos en un lugar alejado, queriendo ser espectadores del paso del Señor, sino saber que El vendrá a cada uno de nosotros, para que nosotros tengamos nuestro hogar preparado para El. Necesitamos limpiar bien ese camino, embellecerlo, engalanarlo, con las mejores flores, porque El nos trae la mejor y el más grande de los regalos: el consuelo y la paz.De la misma forma que caminaba por las veredas de Palestina, así, caminará por nuestros caminos para que nos encerremos, sino, que nos viene a buscar, para que llevemos ese regalo a todos.
Y es que el Bautista predicaba en el desierto, esos desiertos siguen estando en nosotros, desiertos de tristeza y falta de futuro.Seamos, como dice el Papa, Personas cántaros que llevemos el agua para dar de beber a los demás.
Feliz domingo a todos


sábado, 6 de diciembre de 2014

AVE, AVE MARÍA


Imagen dela Inmaculada en el santuario da Franqueira


El próximo lunes, 8 de diciembre, celebramos la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, que, en medio del camino de Adviento, nos pone ante la imagen de la Mujer que recibe la misión más importante jamás conocida, ser la Madre del Salvador, del Mesías deseado por los siglos. para esto, Dios, en su amor y por los méritos de su Hijo, la preservó de toda mancha de pecado. A Ella, la mujer nueva, la madre del señor, la mujer de la nueva humanidad en el Hijo, la veneramos, honramos y damos gracias al Padre.
El horario de las celebraciones son los siguientes:

Prado da Canda: 10 de la mañana
A Lamosa: 11 de la mañana
A Franqueira: 12 de la mañana y 5 de la tarde

Como es costumbre desde hace unos años este día tendremos la convivencia de los peregrinos que viajamos a Lourdes en octubre, al finalizar la Eucaristía de la mañana tendremos una comida de confraternidad a la que se anotan previamente.

Que la Virgen María, en su Concepción Inmaculada, nos de la valentía para huir de la tentación y acercarnos a la misericordia del Padre.


viernes, 5 de diciembre de 2014

UN PUEBLO DEVOTO Y GENEROSO

O Coto da Vella en una gran nevada de hace unos años

La parroquia de Luneda cede al Santuario da Franqueira el uso de O Coto da Vella, en las cumbres de A Paradanta

El día 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada, en el Santuario de A Franqueira, al finalizar la Misa de la 5 de la tarde, el presidente de la Comunidade de Montes veciñais en man común de Santa María de Luneda, D. Jesús González Vázquez y el Párroco- Rector de Santa María da Franqueira, D. Javier Alonso Docampo, firmarán el contrato de cesión a favor del Santuario del uso del lugar conocido como O Coto da Vella.

El lugar de O Coto da Vella es uno de los espacios visitados por los devotos de la Virxe da Franqueira y que dió origen a la tradición de su hallazgo y de su traslado desde la cumbre de A Paradanta hasta la población en el que se construyó su antigua ermita y el actual santuario donde se venera. Es conocido por todos esta tradición en la cual, después de la invasión sarracena en el año 738, por miedo a ser profanada la imagen de la Virgen fue escondida en medio de los peñascos, pasados los años una anciana; de ahí viene su nombre de O Coto da vella; viendo un resplandor de luz encuentra la imagen. La noticia pronto llega a todos los lugares y viendo lo agreste del lugar deciden trasladarla a otro donde construir una ermita. Pero la decisión no es fácil y lo ponen en manos de la Providencia, colocan la imagen en un carro de labranza con sus bueyes, y, vendándoles los ojos, edificarán la ermita donde parasen.

Este lugar quedó en la memoria colectiva durante siglos los peregrinos añaden en su visita al Santuario acudir en algunas ocasiones hasta la montaña. Como recuerdo del hecho milagroso en el año 1968 se bendijo una imagen de piedra, réplica de la original que se venera en el Santuario, obra del escultor orensano Celso Calviño García, además de una cruz, un altar y una sede. Un espacio que , ante la necesidad de conservarlo y facilitar el acceso para los fieles, la parroquia de Luneda, a quien pertenece el lugar, en un gesto de devoción y generosidad con la Virgen, decidieron en asamblea plenaria entregar en uso al santuario este espacio.

Para la realización de las obras de mejora se constituye una comisión de seguimiento compuesta por los párrocos de Franqueira y Luneda y los presidentes de las dos comunidades de montes. Entre las intervenciones necesarias están la señalización, el acceso, la limpieza, el adorno, etc

El rector del santuario felicita a los vecinos de la parroquia de Luneda por esta decisión que han tomado.


LA PALABRA SE HIZO CARNE: EL EVANGELIO DE CADA DÍA



Se lanza en el Santuario da Franqueira una nueva edición del Evangelio de cada día publicado por la editorial Edibesa. Un sencillo, pero necesario libro, pues es un material muy práctico da la lectura diaria de la Palabra de Dios siguiendo el leccionario de la Misa. Contiene para cada día el Evangelio que corresponde a la Misa, además de unas reflexiones que ayudan a la oración personal. Esta oración está en base a una reflexión de la visión del mundo, una respuesta desde la fe, y, después de la palabra una oración, que debe seguir con la que cada uno realicemos. Es también muy práctico porque tiene el santo de cada día, y así, no nos olvidamos de felicitar a los nuestros. Las últimas páginas tienen el santoral completo con sus días, las oraciones más habituales del culto cristiano y un pequeño recordatorio de la doctrina cristiana.

Puede ser un pequeño regalo, original, práctico y evangelizador.

Lo tenemos a la venta en el santuario por el módico precio de  3 €

Pero además de poder adquirirlo, para nosotros o para regalarlo, es la mejor forma de:
Estar en comunión con la Iglesia cuando no tenemos oportunidad de acudir al templo a la celebración.
Hacer nuestra oración personal, recuerda las palabras de Jesús: "Cuando quieras rezas, guárdate en lo escondido, en tu cuarto, y reza a tu Padre", sabes que la oración es diálogo, hablar y escuchar.
Nos unimos a la actitud de María, dejar que por la acción del Espíritu la Palabra tenga vida en nosotros y de frutos de santidad.

Ánimo, la Palabra te espera.