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domingo, 15 de marzo de 2020

TORRENTES DE AUGA VIVA, nun tempo de sequedade

A samaritana, pechada nos seus agobios e sen sabores. Buscando nunhas relación superficiais o senso da vida, querr beber. Non somo salleos a esta situación pois o corazón está á procura da vitalidade que lle dea responta ao fondo pesar do ser ser. Camiños solitarios pola vida, vender o corazón a precio de saldo perdendo a dignidade e o valor, mesturando o amor co fel da inocencia perdida, a confianza de porse nos brazos do outro e ver como so es un instrumento máis de placer, unha mercadoría que vai devaluando de seu. E na hora do calor, cando ninguén está no pozo, para non ser obxecto das miradas inquisidoras dos satisfeitos nos cumprimentos baleiros de leis cegadoras, alí, no silencio do páramo, aparece un home. Si. Un home. Será un de tantos. Non é oq ue ven rescatar da sequedade a toda unha humanidade de ser infecunda, como esta muller, infecunda en amar, pero necesitada de amor. 
Dáme de beber.
É Xesús quen pide. É a fonte da santidade que non ven impor, senón a pedir, o pouco que cres ter non o agoches, faino compartir e eu o multiplicarei. Saca de ti esa sede inmensa que tes, pois a auga viva será derramada no teu corazón.
Como me podes pedir a min Señor?
Pois eres obra do meu amor, e no brocal que pensas seco puxen a feitura dun manacial que necesita ser renovado. 
Somos adoradores en Espírito e en Verdade, adoradores que no templo vivo dos seus fillos e fillas atopa unidade.

Benqueridos amigos e amigas.
Non son tempos doados. Quero compartir convosco o meu desexo de porse nunha confianza renovada diante do Señor.
Desde esta atalaia, a montaña da Paradanta, aos pes da Nosa Señora e compartindo o silencio coa vecindade que somos: Franqueira, Prado da Canda e Lamosa, poño os meus ollos cara ao mar e vexo as cores que destacan na paixase. No día describe a multitude de fogares nos que se refuxian as familias ante un inimigo que non se ve, pero que se sabe se pode vencer. Polas noites, luceciñas como vagalumes que espallan na paixase pingueiras de ledicia como sinais de esperanza nos corazóns que están en tebras.
Durante estes días cada un, ben seguro, aproveitaremos o tempo para por en orden a nosa vida, adentrarnos no noso corazón e descubrir a fondura do amor ao que somos chamados. O teu pozo non está seco, necesita limparse para sacar del auga viva renovadora.
Eu, pola miña parte, tentarei de facer un servizo de acompañar desde a miña pobre reflexión cada día. Quero que nos axudemos a vivir este deserto coresmal ara chegar á fin renovados na Pascua do Señor.

SIGO INSISTINDO
SE ALGUÉN PRECISA DE MIN ESTOU Á VOSA ENTEIRA DISPOSICÓN
SE NAS PARROQUIAS (Franqueira, Prado e Lamosa) ou noutros fogares, FAI FALTA ALGÚN SERVIZO, FACER A COMPRA, IR A FARMACIA, LEVAR ALGUNHA PERSOA MAIOR OU O QUE SE NECESITE, CONTADE COA DISPONIBILIDADE OU BUSCANDO A QUEN POIDA FACELO
FAGAMOS ESTE CAMIÑO UN CAMIÑO DE CARIDADE











jueves, 12 de marzo de 2020

DISTANCIAS QUE SEPARAN, XESTOS QUE UNEN

Cantos tirados ao borde do camiño, esperando un codelo, migallas que caen da mesa da opulencia. Riqueza e pobreza, sempre foi así. Non cambia. E se es pobre tamén serán xulgado, por algo será que chegaches ata aí. Ben che estivo. E se es rico, non estás sendo xulgado, senón que te xulga e envexa que moitos teñen de non estar no teu lugar. 
O triste da actitude que ten o rico, non é que o sexa, senón que non lle vale para nada. Indifenrencia alsoluta, enfermidade moi contaxiosa, que lle cega a posibilidade de ver que na porta do seu pazo xace Lázaro pedindo esmola.
De que lle valeu a opulencia, banquetes e festas?
Pois non ten nin para unha pinga de auga e saciar a sede nos tormentos que lle asedian.
A distancia entre o rico e Lázaro na porta da casa é proporcionalmente tan grande como a distancia que separa o seo de Abrahám dos padecementos
Unha pinga de auga, un recado á familia, e nin un morto resucitado fará que cambie o corazón atrapado na abundancia.
Xesús, faime amar a pobreza, acoller a sonxeleza.
Déme unha ollada limpa, aberta e compasiva de quen xace pobre ao carón da miña vida
Dáme xestos de cercanía, compaixón e vida para o que padece

Xabier Alonso



Lectura del santo evangelio según san Lucas (16,19-31):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
«Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día. Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico.
Y hasta los perros venían y le lamían las llagas.
Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán.
Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo:
“Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”.
Pero Abrahán le dijo:
“Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.
Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”.
Él dijo:
“Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”.
Abrahán le dice:
“Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”.
Pero él le dijo:
“No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”.
Abrahán le dijo:
“Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».

martes, 10 de marzo de 2020

HUMILDAD: CAMINO DE VIDA

La cuaresma nos lleva a vivir el don supremo de ser en Dios. Nuestro bautismo nos configura con Cristo que renovamos en la noche pascual. Y es que cada palabra y gesto serán la plenitud de lo que Jesús fue anunciando. Puesto delante de sus apóstoles les lava los pies, entrega el testamento del amor, se dona en su cuerpo y sangre, padece en silencio la injuria y humillación: y el que clavan a un madero se convierte en estandarte que todos contemplan. La gloria de Dios se manifiesta en el Hijo humillado que es enaltecido. La madrugada del primer día la noche se convierte en el día eterno que hace partícipe de la vida al hombre que es rescatado de las profundidades de la muerte.
Hoy nos invita el Señor a conocer el camino de la vida: la humildad.

Xabier Alonso



Lectura del santo evangelio según san Mateo (23,1-12):

EN aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo:
«En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.
Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.
Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.
Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.
Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.
No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.
El primero entre vosotros será vuestro servidor.
El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».

sábado, 7 de marzo de 2020

LUZ, PALABRA, FILLO

Quero subir contigo, ascender ao alto da montaña, sentir o paso do vento, a lume quente do sol.
Deixame sentar ao teu carón, porme á sombra da túa figura.
Faime vivir a novidade de saber que o camiño e longo, pero á fin está chegar, non para rematar, senón para vencer e vivir.
Cruz? é vida
Noite? non hai, as tebras son longas, pero chega o amencer
Silencio? convértese en encontro, comunicación desde o ser, Palabra que penetra
Este é o meu Fillo, síntese traspasar no ar
Este é o meu predilecto, proclama no corazón
Escoitádeo, di o mandato
Non é so recomendación, non é suxestión
Convértese en necesidade, sen a Palabra non hai futuro
Luz que traspasas, luz que anticipas a gloria que está por vir
Meu Fillo, sinto ao meu carón, meu fillo sei no meu corazón
Xa estamos en camiño, o día está por facer do camiño da cruz vieiro de amor, camiño de vida de encontro meu Señor.

Xabier Alonso



Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»

viernes, 6 de marzo de 2020

PERDÓN Y VIDA

Nos parece un poco desproporcionada la pena para el delito que se comete. Que por llamar imbécil a alguien acabe en el infierno. 
Pensándolo bien, pues eso que dicen algunos que el infierno ya está aquí y lo hacemos nosotros, no está tan lejos si a quien tienes a tu lado y con quien estás llamado a vivir la unidad lo desprecias, ya lo anulas y matas en tu corazón. Cuando la humillación y el insulto es la forma de relación con los demás.
Pero el Evangelio no es ni una tabla de leyes , ni el código penal, ni una revista de consejos morrales, el Evangelio nos anuncia la Buena Noticia de que no es fácil superar la tentación del individualismo, el orgullo o la vanidad, que donde tenemos que vernos es en el espejo del corazón del Padre, que el proyecto es lo que une, que lo que sana son palabras de vida.
Hoy pon en el altar la ofrenda del crucificado, con tu vida, tu cuerpo y tu ser, únete a la ofrenda de Jesús que por nosotros ha pagado el precio de nuestros delitos. Pues en la cruz recibe insultos, desprecios y dolor, y allí se muestra el perdón y la paz para todos. En el lugar de la muerte se nos abre el camino de la vida

Xabier Alonso


Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,20-26):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.
Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será reo de juicio. Pero yo os digo: todo el que se deja llevar de la cólera contra su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “necio”, merece la condena de la “gehena” del fuego.
Por tanto, si cuando vas a presentar tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda.
Con el que te pone pleito procura arreglarte enseguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. En verdad te digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo»

jueves, 5 de marzo de 2020

¿QUÉ NECESITAS, QUE BUSCAS, A QUIEN LLAMAS?


Cuando alguien te pide un favor es porque confía en ti. Sabe que puedes ayudarle. Pero ¿y si no es verdad lo que necesita? O, ¿si quiere aprovecharse de tu bondad o tus capacidades? O, ¿si lo que te pide de sobra lo tiene o en otro momento lo ha desaprovechado? O, ¿si es mala persona y despreciable?.
Pueden resultar duras. Pero si no doy el paso creyendo de verdad que Dios supera todas estas barreras que yo pueda tener en mi relación con los demás, realmente no le pediría nada. Jesús nos revela la bondad y las entrañas de misericordia del Padre Bueno que todo nos lo ofrece.
Mi oración es pocas veces de petición. ¿No necesito nada o mi fe es débil? En mis búsquedas están sólo gestionadas desde mi mismo o pido ayuda? Llamo a las puertas que me convienen.
Cuando pidamos, busquemos, llamemos hagámoslo con la confianza de sabernos amado, escuchado, acogidos.
Ahora respondamos, desde el amor del Padre, a las preguntas del título
¿Qué necesitamos, que buscamos, a quien llamamos?

Xabier Alonso


Lectura del santo evangelio según san Mateo (7,7-12):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abre.
Si a alguno de vosotros le pide su hijo pan, ¿le dará una piedra?; y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Pues si vosotros, aun siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden!
Así, pues, todo lo que deseáis que los demás hagan con vosotros, hacedlo vosotros con ellos; pues esta es la Ley y los Profetas».

Palabra del Señor


miércoles, 4 de marzo de 2020

NÍNIVE SE CONVIERTE Y A JONÁS LE CUESTA UN DISGUSTO

La actitud de Jonás no está muy alejada de algunos creyentes, y súper creyentes, celosos de los particularismos de su Iglesia, de que los demás deben creer como consideran y que no se les mueva nada de sitio. 
Ufff, parece que estoy hablando en clave. Venga, me animo a explicarme.
Jonás, esto de ser profeta no lo llevaba muy bien. Llamar a creer a los de casa, bueno, pues, es lo más normal. Pero los que eran de otras naciones, no judíos, ajenos a la Alianza de Moisés, como Nínive. Pues, ¡Qué quieres que te diga! Pues que Dios solo está para nosotros, vamos, que esos derechitos al infierno.
Y venga. Dios, que su corazón es tan grande, más incluso que nuestros exclusivismos, y salva y ama a quien quiere, pues que Nínive está llamada a convertirse al amor de Dios. Que también ellos son salvados.
La reacción de los ninivitas no se hizo esperar. El camino de depravación que llevaban se cambia por la penitencia, ceniza, ayunos, hombres y animales, restableciendo la belleza y armonía iniciales.
Y que pensarían los judíos?
Pues que como aceptaremos a estos, que su vida estuvo tan lejos de la verdad.
No se si se va pillando la idea.
Pero a veces me da la espina que somos poco dados a invitar a la fe a los que ya, decimos, damos por perdidos. Sí, esos que piensan tan distinto de lo nuestro, y aquí no me ciño a la ortodoxia recalcitrante, sino, el evangelio, que nos volvemos muy celosos de ser los auténticos intérpretes y cerramos el oído a la llamada a una verdadera conversión.
Yo, que voy conociendo a algunos no creyentes, a veces veo sinceridad en sus búsquedas y deseos de encontrarse con Dios. Que su corazón está deseoso de una fe verdadera que ilumine su vida.
Pero, no es extraño, encontrarme con hombres y mujeres, que llaman fe a unos ritos vacíos, a un cumplimiento rancio, a unas seguridades incuestionables, sean las que sean. Esos que pontifican desde sus tribunas diciendo yo creo a mi manera, Dios es así porque lo digo yo, y tienen la Biblia en casa, bonita, nueva, lo cual denota que no han leído una página. Esos que la Iglesia no son las personas creyentes, sino las ideas preconcebidas y las noticias que acaba por satisfacer sus argumentos. Esos que hablan de solidaridad, se llenan la boca diciendo lo que deben hacer los demás y su caridad es dar una limosna de vez en cuando a un pobre, porque así ya he cumplido y soy buena gente. Podemos lucir medallas y certificados de sacramentos, pero ya estoy colocado en mi sitio ideológico y de aquí no me muevo.
Y si uno que no cree, viene y descubre al Señor, pues ya sabes, que comienza a cuestionar si realmente eso que predicamos es lo que hacemos, o somos charlatanes de mandamientos.

¿Cual es la Buena noticia?
Que no hay corazón que no se doblegue al amor de Dios. Necesitamos buenos profetas, aunque sea como Jonás, que al final también se dio por vencido y supo de la misericordia del Señor.

Feliz día
Javier Alonso





lunes, 2 de marzo de 2020

¿CUANDO TE VIMOS?


¿Cuándo te vimos?
Abramos los ojos y no dejemos pasar de largo la oportunidad de contemplar el rostro del Señor en la mirada del que sufre. Postrados ante el Misterio de quien se adentra en el desierto de la humanidad y le sacia con el agua del amor sembrando semillas de esperanza.
Cristo, el que camina hacia la pasión, se apasiona con el hombre y mujer de hoy y de todos los tiempos siendo lugar de encuentro, de vida.
No nos cansemos de hacer el bien, abramos las manos al abrazo misericordioso.
Hoy toca examen, revisar si están a punto los engranajes del corazón.
Mira en la pupila del hermano y descubrirás un océano de oportunidades para amar.
Cuando queremos sincerarnos no miremos al suelo, nos doblegamos por el peso de una mochila, a veces innecesaria, deja los pesos absurdos y aprendamos a cargar con el peso compartido de la vida. Mira cara a cara y di "qué necesitas de mí"
Para dar de comer, necesitas ponerte a la mesa; para dar de beber sacar agua del pozo; para acoger abrir las puertas; para vestir desnudar mi corazón; para visitar salir de casa.


Feliz día
Xabier Alonso



Lectura del santo evangelio según san Mateo (25,31-46):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.
Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras.
Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha:
“Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a yerme”.
Entonces los justos le contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”.
Y el rey les dirá:
“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.
Entonces dirá a los de su izquierda:
“Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis”.
Entonces también estos contestarán:
“Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”.
Él les replicará:
“En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.
Y estos irán al castigo eterno y los justos a la vida eterna».

Palabra del Señor


domingo, 1 de marzo de 2020

JARDÍN- DESIERTO-JARDÍN

Hoy abrimos los domingos de cuaresma con un texto común que se proclama todos los años: Jesús es tentado en el desierto. En esta ocasión según la versión de San Mateo. La primera lectura es la tentación de Adán y Eva en el relato tan conocido del Génesis. ¿Podemos ver sus paralelismos?
Unas pinceladas.
A comienzo de todo nos sitúa en un jardín, donde reina la belleza, la vida, toda clase de alimentos, la armonía y todo es vitalidad.
En el desierto no hay nada, es silencio, sin vegetación, sin alimentos, soledad, hambre.
En el jardín surge el tentador con su astucia.
En el desierto se hace presenta el tentador con su insistencia.
En el jardín bastó una propuesta.
En el desierto lo intenta por tres veces y no es capaz, vence la Palabra, "está escrito" contesta Jesús
En el jardín se propone el poder, la ambición, "seréis como dioses"
En el paraíso se tienta con las mismas propuestas, pero el alimento es la palabra salida de la boca de Dios, es la vida puesta en actitud adoradora, es la fuerza de un combate.
En el jardín se descubre la desnudez, la fragilidad, el enfrentamiento, la excusa, el desentendimiento
El desierto es el lugar signo de la tierra dañada, la humanidad herida, el corazón muerto, el silencio de la muerte
Pero quien vence está iniciando un nuevo jardín. Porque Jesús es crucificado al lado de un jardín, donde hay un sepulcro nuevo, en la tierra vientre en el que reposará la semilla de la nueva humanidad rescatada por Adán, el nuevo Adán por el que viene la vida, con Eva, su esposa, la Iglesia que es madre de los renacidos a la vida. Todo esto celebraremos en la noche pascual hacia la que hemos comenzado a peregrinar.
La desnudez es revestida por Cristo para que no veamos la desnudez dañada, sino la carne rescatada, las heridas del hombre sanadas, la mirada limpia y la vida en camino de plenitud de amor.

Hermanos y hermanas, entremos con Cristo en el desierto para que sea el jardín pascual de la vida nueva.

Os dejos el enlace para ver las lecturas de este domingo


Feliz domingo
Xabier Alonso


viernes, 28 de febrero de 2020

AYUNO

Jesús rompe los formalismos de las costumbres que vacían de contenido la vida y hacen del comportamiento una mera escenificación para aparentar y quedar salvados por el cumplimiento de la ley. El fariseísmo es muchas veces denunciado, y acaba de ser la gota que colma el vaso. La escena anterior al texto de hoy es la llamada a Mateo, publican, pecador, cobrador de impuestos, vamos "una joya" a los ojos de los puritanismos de los más radicales, y despreciable socialmente por la fama que tenían de aprovecharse de su situación para beneficio propio. El caso es que Mateo lo deja todo ante la llamada de Jesús, y entra en su casa, se sienta a la mesa con los pecadores y proclama, ante las críticas de los fariseos la misericordia de Dios que lo ha enviado a sanar, a perdonar. Esto es la fiesta del perdón.
Pero los discípulos de Juan Bautista tienen una visión más rigorista si cabe, un ascetismo propio de los que se despojan de todo, en esa dinámica de la penitencia. 
A tanto a unos como a otros la respuesta es semejante, han llegado los nuevos tiempos, ya está aquí el Mesías. O sea, que el programa de salvación se está cumpliendo "a los pobres se les anuncia la Buena Noticia, los ciegos ven, los muertos resucitan". El ayuno llegará cuando sea arrebatado, la tristeza se adueña de los discípulos en la pasión. Pero todo, todo, absolutamente todo, está iluminado con el fuego de la resurrección y el don grandioso del Espíritu.
Hoy es día de abstinencia. Nuestros ayunos no buscan simplemente que seamos mejores, sino nuestra fortaleza en los miedos que nos asedian, en las pruebas de la vida. Pero no olvides que el Señor hace nuevas todas las cosas y la nueva ley es la del amor, que nos obliga en nuestro interior a ayunar de las actitudes que son impropias: desprecios, desigualdades, palabras que matan, celos, envidias, miradas y pensamientos. Ayunemos de lo que nos harta pero no alimenta, de lo que emborracha pero no sacia, de lo que divierte pero no hace feliz, de lo que adormece pero no renueva, de lo que nos embelesa pero no embellece, de lo que nos reúne pero no une, de lo que nos complica pero no nos compromete, de lo que nos serena pero no da la paz. 

Xabier Alonso


Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,14-15):

EN aquel tiempo, os discípulos de Juan se le acercan a Jesús, preguntándole:
«¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?».
Jesús les dijo:
«¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».

jueves, 27 de febrero de 2020

SEGUIR LA CRUZ


El texto de este día está en el momento que el discípulo toma decisión sobre el seguimiento a Jesús. En Lucas, en este capítulo 9 acaba de describir la llegada de los apóstoles enviados a predicar, una muchedumbre inmensa es alimentada con la multiplicación. Pedro en respuesta al "¿quién soy yo?", que dice Jesús, proclamando "Tú eres el Mesías". Todo va sobre ruedas, todo resulta de los más gratificante.

Y de repente, un anuncio, un mensaje que cae sobre los más cercanos como un jarro de agua fría. Les habla de padecimiento, rechazo, muerte, y algo aún más sorprendente, resurrección. No entienden nada, les cuesta entender. Y más cuando pasa al plano directo, a cada uno de los oyentes, la cruz, ese símbolo de muerte destinada a criminales y que es el padecimiento más inhumano, dice de hacerla de cada uno. 

A muchos nos puede mover en los afectos entrar en diálogo visual con una imagen del crucificado. Mueve esta visión a descubrir la crueldad del hombre, que hoy también se ensaña con el pequeño e inocente, y la angustia del rostro de un Cristo ensangrentado, llevando al límite su vida. Pero, ¿el mensaje de resurrección? ¿es solo la resolución de la muerte para el que amó hasta el fin? ¿y la nuestra?

A mí, me atrae en sobremanera el mensaje del Crucificado, como el que hoy comparto con vosotros. Es el triunfo, muy elaborado en el románico, del Hijo de Dios que pasa por el mundo haciendo el bien, y su bondad emana la belleza del triunfo en la muerte. Es la dulzura del amor que está por encima de la trágica situación del que cuelga de un madero, clavado por amor, pero que se convierte en el trono de la victoria.

"Mi carga es llevadera" dice Jesús. La carga del amor, que se entrega hasta el último aliento, duele, pero es resurrección, pues es vida, vida que ya triunfa en la entrega abnegada de si mismo. 

Finalizado este texto de Lucas, la siguiente escena (9,28-36) es la transfiguración, anticipo de la Gloria a la que peregrina el Señor.


Lectura del santo evangelio según san Lucas (9,22-25):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día».
Entonces decía a todos:
«Si alguno quiere venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo, tome su cruz cada día y me siga. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se arruina a sí mismo?».

miércoles, 26 de febrero de 2020

CUARESMA. CONVERSIÓN DE NUESTRAS CENIZAS



Hoy iniciamos este nuevo tiempo litúrgico. La cuaresma nos adentra en nuestra propia vida. Somos lo que somos. Y se impone ante nuestros ojos la urgencia de abandonar lo que no es propio de nosotros y adentrarnos con valentía en el camino pascual. Dentro de unas semanas, la noche de pascua renovamos el bautismo. Será decir sí porque toca?. No. Será decir sí a la vida renovada nacida de la Gracia.
Hoy, miércoles de ceniza, marcamos la frente con los restos de las ramas de oliva del domingo de ramos de la pascua pasada. Manchamos la cabeza con la suciedad que deja el fuego al devorar lo que ya está seco y no tiene signos de vida. Ahora, sobre estas cenizas comienza un camino y se nos dice "conviértete y cree en e evangelio". Deja que el Señor infunda la fuerza de su amor para que las cenizas devuelvan a nuestra vida la belleza del amor.
Conversión, palabra que desgranaremos a lo largo de estos días, no es fácil. Duele dejar actitudes, romper costumbres, adentrarse en lo nuevo. Conversión para creer en la Buena Noticia del amor de Dios.
Conversión y fe. 
Conversión, descubrir la original versión de nosotros mismos, la película del autor, que dicen los cineastas cunado descubren la cinta original que había imaginado el director. La versión original de nuestro corazón, la que pensó para nosotros el Buen Dios.
Para creer. Para abrirnos a conocer en nosotros el amor, confiar en quien nos ama.

Comenzamos esta peregrinación, así que, Buen Camino

Xabier Alonso Docampo
26-02-2020

domingo, 7 de abril de 2019

TIRAR LA PIEDRA

Esto es muy común, tirar la piedra y esconder la mano. Muchos de los conflictos nacen del mal que muchas personas provocan en busca de sus intereses. Los hay que esconden, no solo la mano, sino que la levantan con el dedo acusador para que se vean lo defectos de los demás y no los suyos propios. Pero para todos hay una alternativa: la de la misericordia.
Este domingo pone delante de nuestra realidad tres frases que nos llegan a lo más hondo.

Quien no tenga pecado tire la primera piedra.
Ellos, y nosotros, tenemos sed de "justicia" porque nos coloca en una posición superior, siendo o considerándonos guías de los demás. Lo decimos con la seguridad aplastante de quien es incontaminado y coloca la coraza del cumplimiento. Yo no tengo pecado, dicen algunos. Y sí, se quedan tan anchos. ¿Nada de qué arrepentirte?. Pues de poca humildad posiblemente. Y no queda ahí la cosa, los que se poden a hacer la lista de las cosas buenas que hacen para que los demás nos quedemos con la boca abierta de admiración y el agradecimiento de ser inmerecedores de tan gran amistad. Esa pedrada de la seguridad farisaica no es menor. Y no hay que decir de chismes, palabrerías, críticas, invenciones o calumnias, vaya si son pedradas de los que se esconden detrás de un orgullo barato. Mientras hablamos del otro no ven  mis defectos, piensan en su interior. Si por nosotros fuese creo que estaríamos a pedradas, porque lo del pecado a más de uno le resbala.

Yo tampoco de condeno
La segunda joya de la corona que nos regala hoy el Señor. Y es que hoy quiero repetir  una y mil veces que el Señor detesta el pecado, le duele, le entristece, porque el pecado significa dolor, injusticia, vacío, muerte. El pecado es absurdo, infelicidad, negación de uno mismo y de la vida. Porque el pecado es abandono del proyecto del amor de Dios, es división, enfrentamiento. Y tantas y tantas cosas. ¿Como no va a detestar lo que mata al hombre, anula a la persona, niega el futuro, impide el amor, ahoga la alegría?.
Pero atención: ama al pecador. Porque es el débil, el que está esclavo pues no es libre, es el que pierde, y es perdido y anda perdidamente. Ama al pecador porque aún viviendo y siendo así su vida es hijo, es hija.
Por esto Jesús le dice a aquella mujer Yo tampoco te condeno.

Vete y no peques más
El perdón es proyecto de futuro. La muerte queda atrás. La vida está en la misericordia que reconstruye a la persona. Vete, no te quedes parado, porque el perdón te hace caminar, te abre a un proyecto. Y no peques más, y esto es posible por la gracia del perdón. 

Este final de Cuaresma, pide la gracia del perdón misericordioso, la ternura entrañable, la bondad del Padre.

Feliz domingo
Xabier Alonso
07-04-2019

Lectura del santo evangelio según san Juan (8,1-11):

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a él, y, sentándose, les enseñaba.
Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio, y, colocándola en medio, le dijeron:
- «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, ¿qué dices?».
Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.
Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo.
Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo:
- «El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra».
E inclinándose otra vez, siguió escribiendo.
Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer en medio, que seguía allí delante.
Jesús se incorporó y le preguntó:
- «Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?».
Ella contestó:
- «Ninguno, Señor».
Jesús dijo:
- «Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

Palabra del Señor




martes, 2 de abril de 2019

EL QUE ME CURÓ



Curar en sábado, prohibidísimo. Que atrevimiento. Cargar la camilla. Que desfachatez! La ley frente al amor, el cumplimiento ante el sufrimiento del hombre.
Y yo?
Señor, dame un empujón para sanar mi vida en las aguas que remueve el Espíritu, las aguas de la libertad, de la vida. 
Que no tenga miedo en cargar con la camilla de que Tú has dado vida a mi ser dormido e impedido.




Lectura del santo evangelio según san Juan (5,1-16):

SE celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.
Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscina que llaman en hebreo Betesda. Esta tiene cinco soportales, y allí estaban echados muchos enfermos, ciegos, cojos, paralíticos.
Estaba también allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.
Jesús, al verlo echado, y sabiendo que ya llevaba mucho tiempo, le dice:
«¿Quieres quedar sano?».
El enfermo le contestó:
«Señor, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se remueve el agua; para cuando llego yo, otro se me ha adelantado».
Jesús le dice:
«Levántate, toma tu camilla y echa a andar».
Y al momento el hombre quedó sano, tomó su camilla y echó a andar.
Aquel día era sábado, y los judíos dijeron al hombre que había quedado sano:
«Hoy es sábado, y no se puede llevar la camilla».
Él les contestó:
«El que me ha curado es quien me ha dicho: “Toma tu camilla y echa a andar”».
Ellos le preguntaron:
«¿Quién es el que te ha dicho que tomes la camilla y eches a andar?».
Pero el que había quedado sano no sabía quién era, porque Jesús, a causa del gentío que había en aquel sitio, se había alejado.
Más tarde lo encuentra Jesús en el templo y le dice:
«Mira, has quedado sano; no peques más, no sea que te ocurra algo peor».
Se marchó aquel hombre y dijo a los judíos que era Jesús quien lo había sanado.
Por esto los judíos perseguían a Jesús, porque hacía tales cosas en sábado.

domingo, 31 de marzo de 2019

VOLVER


Hoy el Señor nos regala el relato del Padre misericordioso, el hijo pródigo y el hermano envidioso. Una trama excepcional que no nos deja indiferentes y nos sitúa en camino de conversión cuaresmal, sintiendo el aroma de flores de surgen del jardín pascual que ya está aquí. Pero, para que todo suene a vida, a unidad, a fiesta y abrazo, pasa la muerte del hombre egoísta, aventurero necio, cerrado en sus planes, celoso y lleno de ira. Si por un lado el hijo menor nos causa cierta compasión por haber sido el imprudente que sin pensarlo se dilapida la fortuna, mucha o poca, no en trabajar, sino en disfrutar y pasarlo bien. Bueno, en realidad este joven, no está tan lejos del comportamiento de muchos jóvenes que tienen como ideal disfrutar y pasarlo bien que son dos días. Y ahora, el niño, como llamaría cualquier padre madre a su hijo, ya tenemos al niño en casa, ya no tiene que salir a otear el horizonte para ver si viene o no.
Por otro lado, muchos, se solidarizan y sienten el mismo "cabreo" que el mayor. Por ser el mayor significa ser el responsable, el serio y cumplidor, el que debe asumir también, según estaba así establecido, una gran parte de la herencia como seguro de continuidad del trabajo familiar. El mayor es el bueno. Y es lógico su enfado, ahora bien, la pregunta que me hago y que traslado a todos es sencilla. La parábola finaliza sin saber en que queda todo. Están en la puerta de casa, dentro fiesta por el hijo recuperado, la conversación intensa "ese hijo tuyo que se ha gastado tu dinero...", y la respuesta "ese hermano tuyo que estaba muerto y ha vuelto..." ¿No nos vamos a alegrar de la vuelta, de la vida de nuestro hermano? Se ve que no es fácil. Pero ¿entró, o no, el hermano mayor a la fiesta? ¿abrazó a su hermano?
¿tú que harías?

Feliz domingo
31-03-2019
Xabier Alonso


Lectura del santo evangelio según san Lucas (15, 1-3.11-32):

En aquel tiempo, solían acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:
- «Ese acoge a los pecadores y come con ellos.»
Jesús les dijo esta parábola:
- «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: "Padre, dame la parte que me toca de la fortuna."
El padre les repartió los bienes.
No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo,se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.
Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba nada.
Recapacitando entonces, se dijo:
"Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros. "
Se levantó y vino a donde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.
Su hijo le dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo, "
Pero el padre dijo a sus criados:
"Sacad en seguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado."
Y empezaron a celebrar el banquete.
Su hijo mayor estaba en el campo.
Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.
Este le contestó:
"Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud."
El se indignó y no quería entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo.
Entonces él respondió a su padre:
"Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado."
El padre le dijo:
"Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado"».

jueves, 14 de marzo de 2019

TRÁTAME BIEN



Son muchos los criterios para establecer el comportamiento social, hoy está como primero y fundamental el económico, lo que mejor vaya y más beneficios dé. O un criterio de comodidad, lo que menos complique la vida. Lo sencillo, no te lo pienses, deja que otros piensen por ti.
Jesús  nos recuerda un principio universal. Haz a los demás lo que quieras quieras que te hagan. Ahora ponemos el verbo con el que queremos añadir este principio: escucha, acoge, cuida, anima, consuela, acompaña, ama...
Y también con el deseo de apertura al otro esperando que sea como el otro espera que le escuchen, le acojan, le cuiden, le animen, consuelen, acompañen, amen.
Estableciendo el criterio del amor, tenemos ante nosotros lo ilimitado de  las posibilidades de amar. Porque quien nos amó primero y se entrega por nosotros espera la respuesta de quienes estamos llamados a amar en él.

feliz día
Xabier Alonso
14-03-2019

Evanxeo: Mt 7, 7-12
Nunha ocasión díxolles Xesús ás persoas que o acompañaban de cerca:
--Pedide e recibiredes, buscade e atoparedes, petade e abrirásevos; pois quen pide
recibe; quen busca atopa; e a quen peta abriráselle. ¿Ou hai alguén entre vós que,
se a súa crianza lle pide pan, lle dá unha pedra?, ¿ou se lle pide pescado lle dá
unha cobra? Pois se vós que sodes ruíns, sabedes dar cousas boas á vosa crianza,
¡canto máis voso Pai do ceo dará cousas boas a quen lle pida! Así que tratade a
xente en todo conforme queredes que vos traten a vós, porque nisto consiste a Lei
e máis os Profetas.

miércoles, 13 de marzo de 2019

HOY ES EL DÍA, PONTE EN CAMINO



Estos primeros días de la cuaresma vemos que el evangelio nos da las claves para realizar el camino. Si los pilares son la oración, el ayuno y la limosna, la invitación es la conversión y la vida nueva la que nace del amor de Cristo. 
Es Cristo signo de una llamada  la sabiduría, es signo de una llamada a nacer de nuevo. No caigamos en la tentación del pecado de omisión. Si escuchamos la llamada a la conversión no la abandonemos, no la dejemos pasar de largo. Mañana ya no podremos, hoy es día de salvación, hoy es tiempo de misericordia. Hoy la sabiduría entra en nuestro corazón, la urgencia de la conversión entra en nuestra vida. Digamos hoy sí a esta nueva oportunidad, hoy, sí hoy

Feliz día
13-03-2019
Xabier Alonso



Evanxeo: Lc 11, 29-32
Unha vez a xente xuntouse ao redor de Xesús e el púxose a dicirlle: --Esta é unha xeración perversa; reclama un sinal, pero non se lle vai dar máis sinal ca o de Xonás. Pois como Xonás foi sinal para os habitantes de Nínive, así o será tamén o Fillo do Home para esta xeración. A raíña do Sur efrontarase no xuízo con esa xente e fará que a condenen, porque ela veu desde o cabo do mundo para escoitar a sabedoría de Salomón; e aquí está quen é máis ca Salomón. Os habitantes de Nínive enfrontaranse no Xuízo con esta xeración e farán que a condenen, porque eles convertéronse ao escoitaren a predicación de Xonás, e aquí está quen é máis ca Xonás. 




domingo, 10 de marzo de 2019

SI QUIERES




Una palabra como esta: si quieres. Añade ahora, puedes, sabes, inténtalo, lánzate, hazlo... y dale su sentido. Si quieres, forja tu voluntad y atrévete. Si quieres, siéntelo. Si quieres, vive.
El tentador le dice a Jesús en el desierto: Si quieres, convierte la piedras en pan. Si quieres, tírate desde esta altura. Si quieres, adórame. La tentación es solo eso, ¿quieres?, hazlo, tú puedes.
La tentación hoy es, si quieres, si te apetece, si te va bien, y sino, ya veremos. ¿Por qué no?. Tú eres el más, el más importante, más inteligente, el mejor. Eres y tienes derecho. Y si te equivocas justifícate, o sino, tranquilo siempre cabe la mentira, que todos somos buenos, comprensivos y no pasa nada.
No quiero ser derrotista este domingo. Quiero ser realista en esta cuaresma. Hoy entramos con Jesús en el desierto y vivimos con él estas tentaciones que nacen de un invitación "si quieres..." Pero ¿que es lo que me invita a decidir el Espíritu que me empuja, como Jesús, al desierto? Soy testigo de la obra del Espíritu en mí. 
Porque Jesús no se va al desierto a pasar hambre sino que es el puente entre el bautismo del Jordán y la predicación de la instauración del Reino. ¿qué necesita? Comprender que significa ser ungido, el Hijo predilecto, y también, que es ser hombre, a quien es enviado. El ungido, enviado a anunciar la Buena Nueva, sanar los corazones desgarrados, liberar a los encadenados por las injusticias. 
La tentación, si quieres hazlo fácil, si quieres tu puedes, eres el Hijo de Dios, si quieres arriesga y Dios te defenderá. Pero, la humanidad no necesita un superhéroe, sino quien nos abra el corazón y el entendimiento. 
Esta cuaresma, entra en desierto para comprender qué significa en tu vida ser hijo amado de Dios, qué ser ungido del Espíritu, qué estar lleno de su amor. 
En nuestra fragilidad se manifiesta la fuerza de Dios
La respuesta es la Palabra, que en el susurro del silencio del desierto de tu alma, Dios pronuncia. Si quieres déjate amar.

María, Madre, cuida mi vida y ayúdame a decir "no nos dejes caer en tentación"

Feliz domingo
Xabier Alonso
10-03-2019

Lectura do santo Evanxeo segundo Lucas
Naquel tempo, Xesús, cheo de Espírito Santo, volveu do Xordán, e o Espírito levouno deserto adiante, durante corenta días, onde o tentou o Satán. Naqueles días non probou bocado, pero ó cabo deles sentiu fame. 
E díxolle o Satán: - Se e-lo Fillo de Deus, manda que estas pedras se volvan pan. 
Respondeulle Xesús: - Está escrito: O home vive de algo máis que de pan.
Despois levouno a un outeiro e mostroulle nun intre tódolos reinos do mundo. Díxolle o Satán: - Dareiche todo o seu poder e toda a súa gloria, porque mos entregaron a min e doullos eu a quen quero: Se me adoras todo será teu. Respondeulle Xesús: - Escrito está: Adorara-lo Señor, teu Deus, e só a El darás culto.
Levouno logo a Xerusalén e plantouno no cumio do templo e díxolle: - Se e-lo Fillo de Deus, bótate de aquí abaixo, que está escrito: Mandará os seus anxos para que te garden; e tamén: Levarate nas súas mans para que non se manquen os teus pés nas pedras.
Xesús respondeulle: - Está mandado:Non tentara-lo Señor, teu Deus. 
E rematadas as tentacións, o Satán deixouno ata o tempo axeitado.