sábado, 7 de marzo de 2015

SERÁ RECONSTRUIDO


El templo de Jerusalén será destruido no muchos años después de que Jesús expulsase a los mercaderes y cambistas. Nosotros, en ese trabajo inmediato de pensamiento, elaboramos una comparación entre el templo y nuestros templos, entre lo escandaloso que resulta a nuestros ojos el negocio que allí estaba "montado" y nuestros "negocios" que tantas veces nos montamos. Y decimos, como profetas de la justicia divina, que tendría que volver a repetirse esta escena. Pero seguimos teniendo en muchas ocasiones una relación mercantilista con Dios, pues lo que el pecado ha destruido, no fue la materialidad, porque lo que se viene abajo ya se levantará, si se quiere. Sino que lo que el pecado destruye y lleva a la muerte es lo que Jesús ha reconstruido para siempre, convirtiendo lo caduco, lo infecundo, lo que ya no tiene futuro, en vida, eternidad, esperanza, resurrección. 
En el templo reconstruido de su propio tempo estamos todos reconstruidos, regenerados como hijos, rehabilitados como piedras vivas del templo santo de Dios. Es el tiempo de que los "verdaderos adoradores adoren en espíritu y verdad". Porque lo importante, ya lo sabemos, no son los lugares, los edificios, sino el lugar santo en que Dios quiere morar, en cada hombre. Y cuantos, y nosotros mismo, somos lugar de mercancía, de comercio, vendemos nuestra libertad pagando un precio que nos hipoteca para toda la vida. Una libertad que fue regalada a precio de Dios que se ofrece en sacrificio y que vendemos al mejor postor en el poder, el placer, las satisfacciones y una vida que creemos más feliz. 
Sí, Jesús, tiene que entrar con el látigo en nosotros expulsando del templo santo de nuestra vida lo que ha contaminado la santidad, lo que ha roto el silencio sagrado de nuestro corazón con la blasfemia de la criatura que se enfrenta a su hacedor.
Jesús, sí, tiene que entrar en los lugares del intercambio donde el hombre es mercancía de venta para conseguir mayores beneficios, donde se humilla la libertad, donde se compra lo que no tiene precio, ahí tiene que golpear, pero no con la violencia, sino con una nueva llamada a que lo sagrado es inviolable. Lo que daña al hombre es un sacrilegio contra Dios.
Dice el Señor: Mirad que todo lo hago nuevo. Deja que el Señor, que ha puesto los cimientos edifique el templo santo de su gloria en esta pascua que se acerca.
(Juan 2,13-15)

Nosa Señora da Franqueira, sagrario do amor de Deus, axúdanos a ser adoradores.

Feliz domingo de cuaresma
Javier Alonso
08-03-15

viernes, 6 de marzo de 2015

VOLVER A CASA


Oración agradecida por el perdón
Volver a casa

Regreso a mi casa, avergonzado,
no, no es mi casa, es la casa de mi Padre,
vuelvo con la cabeza agachada, avergonzado,
vuelvo porque me he dado cuenta de mis errores
recordaba en el lodo de mi indigencia
los consejos de tu amor.
Sí, mi conciencia, mi corazón estaban confundidos
había gozado quemando mi herencia
y ahora que me quedaba
vivir entre cerdos, comer lo que daban
y sin mi pan caliente y el vino de la alegría
postrado en mi pecado.
Volvía con el traje roto, las roturas de mi pecado,
volvía, pisaba las huellas de mi rebeldía
volvía con una palabra: perdón.
Y me encontré el abrazo
sentí el calor de un corazón palpitante de amor.
El rencor de un hermano, el cumplidor
se topó con la escusa de mi Padre.
La vergüenza de mi regreso 
fue restaurada con la dignidad del amor.
El pesar de mi cargar
fue soportada por los brazos del perdón.
La tristeza de mi ausencia
fue devuelta en fiesta y alegría.
No me lo merezco, pero así es Dios,
sí, este es Dios
el Padre bueno.
Oteabas el horizonte y me esperabas
y ahí estabas, para mí, para nosotros.
Hoy solo puedo darte gracias
porque de Ti procede el perdón
y así infundes respeto.
Hoy no tengo palabras, 
solo tengo agradecimiento.
Hoy no tengo respuestas
solo tengo amor.
Hoy no tengo nada
lo tengo todo en Ti.
Hoy vuelvo a ser tu hijo.
Gracias Señor.

Nosa Señora da Franqueira, refuxio de pecadores, roga por nós.

Lucas 15,1-3.11-32

Feliz día
Javier Alonso
A Franqueira
07-03-15


MATÉMOSLO


Este tercer viernes de cuaresma nos acerca a la cruz con la crudeza y la violencia de quienes la provocan. Los que no acogen a Jesús, lo condenan,  lo injurian y malhieren, lo expulsan de la ciudad, lo matan como un criminal, son representados en la parábola de los viñadores indignos. Este relato lo diseña Jesús hablando a los sumos sacerdotes y los ancianos dando a conocer que ellos, los herederos de las promesas, los que deben cuidar de la viña de Israel, no quieren entregar los frutos de santidad y  expulsan al hijo del dueño de la viña, esto es "El vino a los suyos y los suyos no le recibieron" que leemos en el prólogo de san Juan. Y ahora, como pasa en algunas las manifestaciones de fe de Semana Santa, queda claro que éstos sumos sacerdotes y ancianos qué malos eran, y es que no ver y reconocer quien es Jesús. Y vemos la pasión como espectadores en una escena violenta e injusta, que más o menos, nos puede mover a emoción, pero que en la que non nos reconocemos nosotros como los que tantas veces no aceptamos al Señor.
Hoy, ¿hemos dado gracias porque todo lo hemos recibido gratuitamente, o nos creemos poseedores de todo y dueños de los que nos ha sido dado?, ¿tengo disposición a vivir el día como ofrenda y entregarlo todo para el Señor, o para mi mayor satisfacción y crecimiento?, ¿a quien le entrego lo que soy y lo que hago, a mí mismo o al Señor?
Y es que cuando el espíritu del hombre se vacía de Dios nace el egoísmo, la violencia, y no hay sitio ni para el Creador de todas las cosas. Cuando el corazón del hombre se vacía del amor, ya no hay sitio para nadie, porque es un enemigo, no un hermano. 
Cuando solo estamos nosotros el Señor es expulsado de nuestra vida, condenado y asesinado.

Mateo 21, 33-40.43

Nosa Señora da Franqueira, axúdanos neste día penitencial e de abstinencia a sermos ofrenda agradable na cruz de Xesús.

Feliz día
A Franqueira
06-03-15

jueves, 5 de marzo de 2015

¿DONDE ESTÁN LOS POBRES?



La parábola que nos relata San Lucas del pobre Lázaro  a la puerta del rico es una llamada urgente a tomar postura en el presente para vivir el futuro. Es el presente de la mirada compasiva, pero no desde una superioridad que nos hace más que el pobre, sino de que ese puesto está ocupado por Cristo.
Lázaro está a la puerta de un hombre rico que ve como un pobre muere a la puerta de su casa. La muerte del rico, os imagináis, con un entierro fastuoso con sus "amistades" que vienen a "consolar", y todos ensalzando sus riquezas y su posición. Pero Lucas nos dice "y lo enterraron". En cambio el pobre Lázaro "los ángeles lo llevaron al seno de Abrahán". Vaya diferencia. El pobre ya no está  a la puerta sino que ha entrado, el rico se queda fuera, no tiene derecho, ya ha disfrutado y malgastado. Cuanta actualidad tiene esto último, vivir como si el mundo dejase de existir cuando yo me muera, y por lo tanto, hay que aprovechar para pasarlo bien y disfrutar a tope.
Estos días me vino una pregunta a la cabeza y estaba deseando compartirla con vosotros, pues aunque la respuesta es lógica, me ha hecho pensar. Si el dinero está en los bancos, ¿ por qué los pobres no piden a sus puertas?. Si el poder de cambiar las cosas lo tienen los que gobiernan, ¿por qué no están a las puertas de los ministerios, o de las instituciones pidiendo?. Los ven en las entradas de supermercados, o a las puertas de la iglesia, o en una esquina cualquiera. Porque saben que los tienen compasión son los que padecen algo parecido, y los que viven el día a día, a ras de tierra, son los que comparten.
Estos días hacemos el reparto a las familias de la comarca, como cada mes, no os olvidéis de nosotros. Estamos ilusionados con proyectos e intentamos llevarlos adelante, y todos somos necesarios. 

Nosa Señora da Franqueira, humilde escraviña, axúdanos a extender as nosas mans, pois somos mendigos de amor.

Javier Alonso
Feliz día
A Franqueira
05-03-15

martes, 3 de marzo de 2015

LA TEMPORALIDAD


Ecce homo, imagen del Cristo del Buen acierto

No voy a entrar en el problema actual de la temporalidad del empleo, sino, de la temporalidad de la entrega. Vivimos en un tiempo de lo fugad y del desgaste, vivir enérgicamente lo que puedas, porque mientras estés en la "cresta de la ola" aprovecha, después ya se te agotó tu tiempo. Me refiero a los cargos y mandatos actuales. No es extraño escuchar que en política, en economía o en los medios de comunicación, un día es una oportunidad de oro, un mes es un proyecto, un año es una eternidad, cuatro años es ya para jubilarse. Esto pertenece a una manera de entender la vida en el nerviosismo de lo inmediato y que no podemos perder ni un segundo, todo es aprovechable, mientras  te puedas aprovechar de la oportunidad. Por eso es tan complejo para la mentalidad de hoy en día hablar de permanencia, de decir sí para toda la vida, de la entrega total, ¿o pensamos que muchos de los que están con esa enorme disposición a querer gobernar o "salvar" el mundo piensan en un proyecto a muchos años?, no piensan en lo inmediato. Esta temporalidad se ha metido de tal forma que cuando uno llega a cierta edad, ya eres mayor, ya no puedes estar al cargo de nada, o mejor deja sitio para los jóvenes.
Mucho tenemos que aprender de la paciencia y la constancia, la entrega y donación, la abnegación y el sacrificio de tantas personas, que gracias a ellas,. hoy muchos podemos entender la vida en un sentido de servicio.
Jesús ya nos anuncia que su camino de Jerusalén es el de la entrega, que será condenado, ajusticiado y resucitará. Pero la madre de Santiago y Juan, que da la cara por sus hijos para pedirle al Señor un puesto relevante a sus hijos. Y sí, lo recibirán siendo también quienes entreguen su vida por El y por el Evangelio. 
¿Estamos dispuestos?. Hoy dile sí, a servir, entregarse, donarse, hacerse ofrenda. Sí, en esta cuaresma caminemos hacia la Pascua, muerte y resurrección. Caminamos hacia lo eterno del amor.

Nosa Señora da Franqueira protéxenos dos nosos orgullos.

Feliz día
A Franqueira
04-03-15

CÁTEDRA


Imagen de Moisés del escultor Piñeiro que diseñó en un proyecto antiguo para A Franqueira

La cátedra es el lugar desde el que se imparte la sabiduría, la enseñanza, el magisterio, la doctrina... es el lugar en el que el obispo pronuncia su homilía en la catedral, por eso el nombre de este edificio, madre de todas la iglesias de la Diócesis. Cátedra, catedrático, catedral nos recuerdan el evangelio de hoy. "En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y fariseos", Y Jesús les deja en evidencia sus incoherencias y sus comportamientos indignos de quien está enseñando a los demás en nombre de Moisés, el legislador por antonomasia. Al escuchar estas denuncia pensamos en quienes enseñan en la Iglesia, no solo los maestros, sino, los que ocupan la cátedra, el obispo, o sus colaboradores, los sacerdotes. Y yo confieso que Jesús conmigo tiene mucha razón. Cuanto necesito y nos hace falta la unidad de vida entre el pensamiento, los afectos y las acciones. Un proyecto claro conducido de la mano del Señor. Cuanto necesito y nos hace falta que de vez en cuando entendamos nuestra tarea como una misión, esto es enviados, como servidores, como aquellos que se olvidan de si para servir a los demás. 
Pero todos también, como miembros de la Iglesia, tenemos una responsabilidad educativa, de transmisión de la fe y de testimonio. No podemos cargar sobre los obispos o sacerdotes, o los que tienen algún compromiso en la comunidad, esta tarea. Así, la transmisión de la fe es, además de los catequistas, una transmisión natural en la familia y que se realiza con la palabra y el ejemplo. No podemos exigir a los hijos lo que ellos no ven en sus padres, no podemos presumir de lo que no estamos dispuestos a hacer, pensando que la fe se recibe sin intervención nuestra. La increencia actual tiene mucho de responsabilidad del cristiano de a pie que se llena la boca de ser "cristiano viejo" y después no se ve su coherencia, su unidad de vida entre lo que dice y lo que hace. Y esto lo denuncia Jesús, y va para todos.
Pero quiero también recordaros que muchos, en vuestras familias, no sois maestros, sois catedráticos, doctores, pues dais la mejor enseñanza con vuestra vida y hacéis vida la vida de Jesús. Sois catedráticos de amor, sois doctores de la vida.
El maestro es el Señor y nos ayudará a comprender, valorar y decidir lo más adecuado en la vida, pero, comenzado por la última frase del evangelio de hoy "El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido".

Nos Señora da Franqueira, humilde e enaltecida, trono da sabedoría, ensínanos.

Feliz día
A Franqueira
03-03-15


domingo, 1 de marzo de 2015

SER


Estos días A Franqueira se asemeja al monte Tabor en el que se transfigura Jesús como escuchamos este domingo. La nube que está estancada en este lugar y la lluvia persistente nos recuerda la presencia de lo divino que te rodea por todas partes, te abraza y te empapa, esto es, te llena de su fecundidad. Así, en este ambiente, nos disponemos a comenzar esta semana que el Señor nos ha regalado, ya la segunda de cuaresma.
Jesús nos propone en su discurso que dirige a sus discípulos, a todos nosotros, no únicamente lo que debemos hacer, que por otro lado queda claro: "no juzgar y no seréis juzgados, no condenar y no seréis condenados, perdonad y seréis perdonados...", pero sorprende que comienza diciéndonos SED COMPASIVOS. Es un proyecto, no solo en el hacer, sino en el ser. Nuestra identidad está en ser como el Padre es compasivo, bueno, misericordioso. Lo decimos cuando hablamos de personas buenas, no solo indicamos, qué bien se porta o cuanto bien hace, sino qué bueno es. El proyecto cuaresmal, que culmina en la Pascua, es morir a una realidad, a una identidad caduca, para "nacer de nuevo" a una vida en Cristo, el Hombre Nuevo. ¿Como tenemos que ser?, Como se nos muestra en el rostro humanizado de Dios: Cristo.
Así pues nos queda ser compasivos, com- padecer con aquellos que están viviendo la pasión, y no hace falta irnos muy lejos. Así, como dice San Pablo con-crucificados con Cristo, para resucitar con El. Compadecer para ser unos apasionados de los humano estando en lo divino.

Nosa Señora da Franqueira, axúdanos a apixoarnos no amor e com-padecer na paixón.

Feliz día
A Franqueira
02-03-15